Categoría: Salud

  • Absceso

    Absceso

    Infecciones cutáneas en perros

    Los problemas dermatológicos son muy habituales en la clínica veterinaria de animales de compañía y representan más del 20% de las consultas. En un estudio reciente, las infecciones bacterianas fueron la causa más frecuente de problemas cutáneos en perros y gatos. Así pues, es esencial que los veterinarios conozcan las presentaciones clínicas, diagnósticos y tratamientos de tales infecciones para proporcionar un alto estándar de atención veterinaria a sus clientes.

    Los microorganismos residentes en la piel son bacterias que se encuentran y pueden proliferar en una piel sana y normal. Entre éstos, los más comunes en perros y gatos son Micrococcus spp., estafilococos coagulasa negativos y positivos, estreptococos alfa-hemolíticos, Clostridium spp. y varios aerobios Gram (–).

    La flora residente varía con la zona corporal y el estrato de la piel. Sobre los tallos del pelo, los estafilococos se encuentran más distalmente (hacia las puntas), mientras que los organismos Gram (–) se encuentran más proximalmente (hacia el folículo). Staphylococcus intermedius es un microorganismo residente en las narinas, orofaringe y alrededor del ano de los perros. Si se elimina el S. intermedius de los puntos de origen en las mucosas, la población cutánea disminuye drásticamente indicando que el S. Intermedius es sólo un organismo transitorio sobre la piel.

     

    Microorganismos frecuentemente observados en enfermedades cutáneas bacterianas

    El organismo más frecuentemente involucrado en las infecciones bacterianas de la piel canina es, sin duda alguna, Staphylococcus intermedius. Las bacterias Gram (–), por su parte, cobran mayor importancia en las infecciones profundas.

     

    Staphylococcus spp.

    En un estudio reciente en el que se evalúa la pioderma bacteriana en más de 100 perros, S. Intermedius se aisló aproximadamente en la mitad de los perros y en más de una tercera parte de los pacientes fue el único organismo cultivado. Sin embargo, se han mencionado otros estafilococos coagulasa positiva en los perros. Staphylococcus aureus es la especie más relevante en medicina humana, pero también se puede aislar en ocasiones en los perros. En algunos laboratorios las especies de estafilococos no son identificadas y los cultivos aislados se consideran como estafilococos coagulasa-positivos. Sin embargo, a la luz de los estafilococos multirresistentes y de la posible transmisión de tales organismos de los humanos a sus animales de compañía, o viceversa, la identificación de especies resulta cada vez más importante.

    En el pasado, los estafilococos coagulasa-positivos no fueron considerados como organismos patológicos, pero S. epidermidis, S. xylosus, S. Simulans y S. Hominis han sido aislados a partir de piodermas en perros. Los estafilococos pueden aislarse de la piel y del pelo de perros y gatos sanos y, por lo tanto, un cultivo positivo no es necesariamente indicativo de una participación de esta bacteria en la enfermedad.

    Los estafilococos producen un número de sustancias relevantes para el desarrollo de un proceso patológico infeccioso en la piel. Las toxinas estafilocócicas, especialmente la proteína A y la enterotoxina C, regulan las moléculas de adhesión a los queratinocitos y facilitan la adherencia de las bacterias, un prerrequisito indispensable para la infección. Además, pueden servir como superantígenos, de manera que pueden activar a los linfocitos T de forma no específica y conducir a una respuesta inmune exagerada y, por lo tanto, a una grave inflamación de la piel.

     

    Bacterias Gram (–) spp.

    Las bacterias Gram (–) anaeróbicas o anaeróbicas facultativas no suelen ser determinantes en las infecciones bacterianas superficiales. En cambio, en las infecciones profundas, estos organismos cobran más importancia. Aunque los estafilococos pueden causar infecciones de tejido profundo (típicamente como consecuencia de una infección superficial previa), también pueden verse involucradas otras bacterias. En un estudio reciente que evaluaba la pioderma profunda canina, en más del 30% de los de los perros se cultivaron los organismos Gram (–) y en más del 10% éstos fueron exclusivamente responsables de la infección. En los abscesos por mordisco, se identifican frecuentemente miembros de la flora oral, tales como Pasteurella multocida, pero también pueden verse involucrados anaerobios tales como Fusobacterium, Bacteroides, Clostridium, Peptostreptococcus y Orphyromonas spp.

     

    Infecciones cutáneas

    Los perros y gatos sanos no desarrollan fácilmente infecciones cutáneas. La barrera cutánea y el sistema inmunitario son pilares de un sistema de defensa del huésped muy eficaz. Cuando se produzca una infección dérmica, es probable que se deba a que uno o ambos de estos mecanismos de defensa son defectuosos. El trauma físico es la razón más común para alterar su función de barrera y las consecuencias frecuentes de tal trauma son los abscesos y las infecciones de tejidos profundos. Enfermedades tales como la seborrea primaria, adenitis sebácea o la dermatitis atópica en los perros, o una severa malnutrición con ingestión insuficiente de ácidos grasos, también pueden poner en peligro la barrera cutánea.

    El sistema inmunitario puede no estar completamente maduro en los cachorros y perros jóvenes, lo que favorece la aparición de enfermedades tales como el impétigo, especialmente cuando la nutrición no es óptima o existe un endoparasitismo grave. El estrés también puede ser inmunosupresor y en algunos animales puede contribuir al desarrollo de infecciones cutáneas. La inmunosupresión debida a enfermedades endocrinas, tales como el hipotiroidismo o hiperadrenocorticismo, aparece más en perros de mediana edad o geriátricos. A pesar de esta multitud de factores predisponentes posibles, las causas más habituales de infecciones bacterianas secundarias en los animales de compañía son las hipersensibilidades. Por tanto, junto con cada infección cutánea se debería buscar e indagar una causa primaria subyacente y tratar de solucionarla junto con la terapia antimicrobiana para potenciar al máximo el éxito del tratamiento y evitar su recurrencia.

     

    Infecciones superficiales

    Las infecciones bacterianas superficiales de la piel son frecuentes, particularmente en los perros. Pueden clasificarse como impétigo, pioderma mucocutánea y foliculitis superficial.

    El impétigo de los perros es una enfermedad bacteriana causada por Staphylococcus y caracterizada por pústulas y collarines epidérmicos (escamas adherentes en forma de anillos que aparecen después de la ruptura de las pústulas) que afectan a las áreas ventrales, escasamente cubiertas por pelo, de los perros jóvenes.

    La pioderma mucocutánea es una infección bacteriana caracterizada por despigmentación, eritema, edema y/o formación de costras en las áreas mucocutáneas. La presencia o ausencia de prurito no es una pista clínica útil para diferenciar posibles hipersensibilidades o endocrinopatías como factores predisponentes.

    La foliculitis superficial es la infección bacteriana más común en los perros y se caracteriza típicamente por una infección de la parte superior del folículo capilar con S. Intermedius. La lesión clásica es una pequeña pústula con un pelo sobresaliendo en su centro (pústula folicular). Esto va precedido frecuentemente por una pápula folicular. Con el tiempo, los pelos se caen y las pústulas se convierten en collarines epidérmicos. En las enfermedades crónicas predomina la alopecia, la hiperpigmentación y la liquenificación. En los perros con pelo largo podrían pasarse por alto las lesiones iniciales, y un pelo sin brillo con un incremento en las escamas (como resultado de los collarines epidérmicos) podría ser la primera señal clínica.

     

    Infecciones profundas

    Las piodermas profundas son infecciones bacterianas graves que afectan a tejidos más profundos. Pueden ser el resultado de la progresión de una infección superficial insuficiente o inapropiadamente tratada o que, incluso, no recibió ninguna terapia en absoluto. Los microorganismos se extienden hacia la profundidad de los folículos capilares y, junto con la respuesta inflamatoria, causan una ruptura del epitelio folicular y pasan a la dermis y al subcutis. Las infecciones profundas que afectan a grandes áreas del cuerpo se asocian típicamente con una enfermedad subyacente, responsable de una alteración importante de la respuesta inmune. Además de la terapia antibacteriana, esta enfermedad subyacente primaria deberá identificarse y tratarse para conseguir la remisión de la infección. Sin embargo, si se detecta una infección profunda localizada, la causa más probable será un trauma, por ejemplo, el producido por un mordisco o un cuerpo extraño.

    Foliculitis, furunculosis y celulitis son típicamente una ampliación de una infección superficial.

    Normalmente, hay una enfermedad subyacente presente que hay que diagnosticar y tratar para conseguir unos buenos resultados a largo plazo. Las demodicosis o los queriones por dermatofitos se asocian frecuentemente con las infecciones bacterianas profundas.

    Los abscesos subcutáneos aparecen con mucha frecuencia en gatos, a menudo debidos a heridas por mordeduras. En perros, en cambio, los abscesos son más raros y, además de por heridas por mordedura, con frecuencia son causados por cuerpos extraños.

  • Golpe de calor

    Golpe de calor

    El golpe de calor es una reacción que se produce cuando sube la temperatura corporal de manera muy brusca y el organismo no es capaz de compensarla, lo que se traduce en una disfunción multiorgánica que puede provocar la muerte de tú mascota.

    Los principales síntomas del golpe de calor suelen aparecer cuando el perro supera los 42 ºC, pero también se observa un jadeo excesivo y una respiración acelerada. Es posible que se tambalee y llegue a tener convulsiones, incluso a perder la conciencia. Asimismo, pueden aparecer vómitos y diarrea.

    El golpe de calor es una urgencia médica que requiere una intervención inmediata para bajar la temperatura corporal, bien bañando al perro en agua a 20 ºC o aplicando hielo en las ingles y axilas.

    Los animales más sensibles son los más jóvenes y los más mayores, que soportan peor las altas temperaturas, así como los obesos y braquicéfalos (muy chatos), que tienen más dificultades respiratorias y más problemas para enfriar su temperatura corporal.

    Para prevenir el golpe de calor se deben tomar algunas precauciones, sobre todo en verano:

    – Que disponga siempre de agua fresca.

    – No dejar a los perros encerrados en lugares calurosos, ¡nunca en el coche!

    – No hacer ejercicio intenso los días de mucho calor.

    – Cuando viajemos, hacer paradas para que el perro pueda descansar a la sombra y beber agua.

    Si a pesar de todo, tu perro sufre un golpe de calor y lo supera, debes llevarlo al veterinario para descartar que hayan quedado secuelas en algún órgano.

     

  • Cistitis canina

    Cistitis canina

    Los riñones producen la orina que llega a través de unos tubos, los uréteres, hasta la vejiga urinaria. La orina se elimina desde la vejiga al exterior del cuerpo a través de otro tubo, la uretra, mediante la micción (proceso por el que la vejiga urinaria se vacía de orina cuando está llena)

    La cistitis es la inflamación de la vejiga urinaria que es el órgano que almacena la orina. Puede estar producida por infección, cristales en orina, obstrucción o golpes, por ejemplo.

    Normalmente la vejiga de la orina es capaz de acumular una cantidad limitada de orina, si las paredes de la vejiga se inflaman, la vejiga almacena menos cantidad y aumenta el número de veces que hay que orinar. Se orina mucha más veces pero en menor cantidad.

    En la cistitis puede aumentar la sensación de ganas de orinar y a veces los animales llegan a orinar dentro de la casa.

     

    ¿Por qué se produce la cistitis?

    La causa más frecuente de una cistitis es la infección. Aparecen bacterias que llegan a la vejiga por la uretra (la uretra es el conducto que lleva la orina desde la vejiga hasta el exterior). Las bacterias se multiplican y producen esta infección.

    Cualquier causa que haga que se retenga orina y se orine menos puede favorecer que aparezca una cistitis. Los urolitos o cálculos son piedras pequeñas que se forman en el tracto urinario y pueden ser la causa de una cistitis. Existen distintos tipos de cálculos según su composición. Los más comunes son los de estruvita y los de oxalato de calcio.

    Los problemas del tracto urinario son problemas muy frecuentes y graves en los gatos. La Enfermedad del Tracto Urinario Inferior Felino se conoce popularmente como FUS y es siempre una urgencia veterinaria. En esta enfermedad los gatos tienen dificultades para orinar, incluso llegan a no poder orinar.

    Síntomas

    · Aumento del número de veces que se orina
    · Orina en cantidades pequeñas
    · Dolor al orinar
    · Esfuerzo para orinar
    · Sangre en orina

    Diagnóstico

    El veterinario le preguntará sobre los síntomas que observa y realizará un chequeo físico. Además, se analizará una muestra de orina para ver la presencia de sangre, pus, cristales, células o bacterias.
    · Síntomas
    · Análisis de orina
    · Cultivo y antibiograma
    · Radiografías
    · Ecografía

    Tratamiento

    Dependiendo de la causa y de lo que indiquen las pruebas (ecografía, análisis de orina, etc) se usarán unos medicamentos u otros.
    Siempre debe eliminarse cualquier problema que pueda favorecer que ocurra la enfermedad. Si la cistitis está producida por cálculos o cristales puede ser necesario usar dietas especiales para eliminarlos.

    Urgente

    Los problemas urinarios en gatos son siempre una urgencia y deben ser tratados de inmediato.

    Un gato que no puede orinar o que va a su cajón muchas veces (orina poco y a menudo) debe acudir urgentemente a su veterinario.

  • Artrosis canina

    Artrosis canina

    ¿Su perro ya no disfruta haciendo ejercicio?, ¿le cuesta realizar movimientos cotidianos como subir escaleras o tumbarse? La edad avanzada y el sobrepeso conllevan cierta restricción de los movimientos y pérdida de calidad de vida pero en ningún caso han de existir síntomas de sufrimiento y dolor.

     

    ¿QUÉ ES LA ARTROSIS CANINA?

    La artrosis en los perros, como en las personas, es una enfermedad degenerativa de las articulaciones que es progresiva y causa dolor en las mismas.

    A medida que avanza el proceso se degrada el cartílago que recubre el interior de la articulación e incluso el propio hueso. Las articulaciones afectadas pierden elasticidad, provocan dolor e impiden que el animal se mueva con normalidad, disminuyendo sustancialmente su calidad de vida.

    Una vez aparece la artrosis, si no se instaura lo antes posible un programa para el manejo del dolor que impida además la progresión de la enfermedad, el proceso empeorará inevitablemente, complicando el tratamiento de los síntomas y haciendo cada vez más difícil y dolorosa la vida de su perro.

     

    ¿QUÉ ANIMALES ESTÁN MÁS EXPUESTOS?

    La artrosis canina es frecuente en perros de edad avanzada, independientemente de su raza y sexo. Pero realmente cualquier perro a cualquier edad puede sufrir dolor debido a la artrosis.

    La edad en sí no es la causante de la enfermedad, si no que ésta se produce generalmente como consecuencia de un desgaste anormal que sufren los cartílagos articulares con el paso del tiempo a causa de una alteración preexistente (displasia, traumatismos, cirugía articular, sobreesfuerzo articular, etc.).

    De hecho la artrosis canina puede darse también a edades más tempranas, con posterioridad a algún traumatismo, o bien en aquellos perros que padecen algún tipo de malformación hereditaria.

    Por otra parte, los perros que padecen obesidad son más proclives a sufrir artrosis por sobrecarga continuada de las articulaciones.

     

    ¿CUÁLES SON LOS SIGNOS QUE DEBEN ALERTARNOS?

    El dolor en las articulaciones y, por ello la rigidez y dificultad, la cojera e incluso intolerancia al movimiento en los estadios más avanzados de la artrosis canina, son síntomas indicativos de la enfermedad.

    La artrosis canina merece especial atención por su elevada frecuencia, por el dolor que causa al animal y, por tanto, por la merma de su calidad de vida. Pero no siempre es fácil para usted, como propietario, detectar la artrosis en su perro, máxime en los primeros estadios de la enfermedad.

    No olvide que en todo caso que es el veterinario quien debe diagnosticar finalmente la presencia de esta enfermedad e instaurar el tratamiento personalizado más adecuado para devolver a su mascota la movilidad y la calidad de vida perdidas.

    Usted se ha de realizar tan sólo unas breves preguntas para conocer la probabilidad que tiene nuestro perro de padecer artrosis:

     

    ¿Su perro se cansa durante los paseos?

     

    ¿Le cuesta levantarse tras estar sentado o tumbado?

     

    ¿Cojea o esta rígido después de realizar algún tipo de actividad?

     

    Más concretamente, ¿le cuesta subir o bajar escaleras?

     

    ¿Considera que su perro ha perdido movilidad?

     

    ¿ES POSIBLE CURAR LA ARTROSIS CANINA?

    Lamentablemente no existe curación para la artrosis canina. Sin embargo usted no debe asumir que su perro ha de convivir con el dolor y los signos asociados al mismo.

    La medicina veterinaria moderna puede hacer mucho por la mejora de la calidad de vida de los perros enfermos. Para ello es fundamental la instauración lo antes posible de un Programa integral personalizado de control de la artrosis canina

    Durante el Programa integral de control de la artrosis canina usted y su veterinario deberán trabajar juntos para ayudar a su perro de la manera más eficaz a recuperar una vida plena, activa y placentera, mediante la selección de los objetivos y métodos más adecuados en cada caso.

    El objetivo final del programa de tratamiento de la artrosis canina es mantener la calidad de vida del perro enfermo tanto como sea posible, retrasando a máximo el avance de la enfermedad.

    El Programa de control de artrosis canina debe estar orientado a:

     

    1. Aliviar el dolor y disminuir la inflamación.

    El empleo de antiinflamatorios no esteroideos (AINE) para el control del proceso es clave porque mejora la calidad de vida del perro con artrosis y además porque el propio dolor contribuye al empeoramiento dela enfermedad.

    Efectivamente la exposición repetida a estímulos del dolor conduce a la llamada sensibilización central, que se produce a nivel de medula espinal. Con su aparición cada vez que se produce un estímulo doloroso el perro incrementa su percepción de dolor.

    La sensibilización central está a su vez implicada en la inflamación de la articulación y la patología articular, con lo que su aparición contribuye a la progresión de la artrosis.

    El tratamiento de la artrosis realizado en periodos cortos e intermitentes con AINES de administración diaria cuando se producen los picos de dolor contribuye a la aparición del fenómeno de sensibilización central y a la larga agrava la progresión de la artrosis. Sin embargo, actualmente su veterinario puede prescribirle AINE que se administran de manera continuada y que posibilitan el control continuo y a largo plazo del dolor, clave para prevenir el proceso de sensibilización central, lo que permitirá a su perro tener una vida más activa y mejor.

     

    2. Reducir la carga sobre las articulaciones.

    Ya que ésta agrava el dolor y empeora la artrosis. Su veterinario le ayudará a reducir y controlar el exceso de peso corporal ya que éste origina sobreesfuerzo en todas las articulaciones del organismo. En algunos perros simplemente corrigiendo el peso corporal, desaparece el dolor y se consigue la normalidad clínica.

     

    3. Conseguir y mantener unas articulaciones móviles.

    Para ello se debe instaurar un programa de ejercicio o movilidad controlada bajo la supervisión de su veterinario. Tenga en cuenta que demasiado ejercicio, o si este no es el apropiado, puede empeorar la situación al incrementar la presión sobre las articulaciones.

     

    ¿PODEMOS PREVENIR LA ARTROSIS CANINA?

    La prevención de la artrosis canina es posible y también la ralentización de su evolución una vez aparece la enfermedad.

     

    Siga algunos consejos prácticos

    Alimente adecuadamente a su perro para evitar carencias nutricionales y sobrepeso. Los perros con sobrepeso u obesidad someten a sus articulaciones a un sobreesfuerzo continuado acelerando la degeneración progresiva de las mismas y la aparición del dolor que conlleva la artrosis. Es importante seguir un plan adecuado de alimentación bajo la supervisión de su veterinario. Solo así podrá estar seguro de que la alimentación de su perro es la correcta para su raza, edad y estado fisiológico.

    Su perro ha de realizar un ejercicio adecuado a su condición y estado fisiológico, pues le ayuda a controlar el peso, a evitar la obesidad, a tonificar y aumentar su musculatura y a mantener móviles y sanas sus articulaciones. Es más aconsejable que su perro realice un ejercicio regular y suave a diario, que someterle de forma puntual (fines de semana) a esfuerzos mayores (carreras, largas caminatas).

    Las necesidades de ejercicio varían en cada caso. Su veterinario le ayudará a instaurar el programa de ejercicio más adecuado a la raza, tamaño y edad de su perro.

    Cumpla con las revisiones rutinarias establecidas por su veterinario. El, mejor que nadie, le ayudará a prevenir o instaurar, si la artrosis ya está presente, un Programa integral personalizado de control de la artrosis canina.

     

    ELEGIR UN TRATAMIENTO EN LA ARTROSIS

    Una vez diagnosticada la artrosis debemos plantearnos el tratamiento de la enfermedad.

    Este tratamiento no solo debe realizarse teniendo en cuenta el grado de artrosis y la tendencia a aumentar sino también el nivel de dolor e incapacidad funcional que la enfermedad produce a cada paciente en ese momento y el pronóstico de futuro dolor y pérdida de función que esperamos.

    El tratamiento va a ir destinado por un lado a retrasar la evolución de la enfermedad y sus síntomas y por otro lado a aliviar el dolor y proporcionar bienestar y buena calidad de vida al paciente.

    Cuando hablamos de tratamiento de la artrosis canina no nos referimos a un único producto, sino siempre a un tratamiento multimodal, es decir, con varios productos y desde distintos aspectos y enfoques, incluyendo generalmente el uso de antiinflamatorios analgésicos, de los llamados condroprotectores o más correctamente Agentes modificadores de la osteoartrosis (DMOADs), dieta articular y medidas de control de peso y de comportamiento o actividad.

    Tan importante como elegir el tipo de tratamientos que vamos a emplear es elegir muy bien el producto o productos concretos que vamos a utilizar, ya que existen en el mercado gran variedad de productos que a primera vista podrían parecernos semejantes y sin embargo pueden ser muy distintos y tener una eficacia muy variable.

    En este sentido es fundamental informarse de los estudios científicos que respalden el uso, la eficacia y la seguridad de cada producto. Debemos elegir aquellos productos que tengan un respaldo científico real, que hayan demostrado su efectividad en estudios bien realizados, con alto valor de evidencia. Y al mismo tiempo, debemos rechazar aquellos productos que carecen de esa evidencia y tan sólo ofrecen propaganda de sus supuestos beneficios para la salud.

  • Sarna canina

    Sarna canina

    La sarna sarcóptica es una enfermedad que se debe tener en cuenta en cualquier paciente que muestre prurito intenso. Su presentación puede estar enmascarada por diferentes tratamientos, por lo que hay que aplicar diversas técnicas diagnósticas.

    La sarna sarcóptica se ha asociado tradicionalmente a mascotas de ámbito rural o que se mantienen en condiciones sanitarias deficientes. Por tanto, se sospechaba que padecían esta enfermedad parasitaria principalmente perros de caza o cachorros procedentes de criaderos o tiendas donde la salubridad era deficiente. En la actualidad este perfil de paciente tipo no se debería aplicar en todos los casos, ya que la sarna sarcóptica se diagnostica a menudo en pacientes de entornos urbanos en condiciones higiénico-sanitarias óptimas. Del mismo modo, el cuadro clínico a menudo no presenta el aspecto clásico, ya que el diagnóstico precoz y/o el enmascaramiento ocasionado por terapias concomitantes antipruriginosas, pueden distorsionar en gran medida el cuadro lesional.

    En este artículo haremos un breve recorrido por la etiopatogenia, el cuadro clínico, el diagnóstico y el tratamiento de la sarna sarcóptica canina y pondremos especial énfasis en la inclusión de esta enfermedad en el diagnóstico diferencial de todo proceso cutáneo que curse con prurito intenso, independientemente del origen o hábitat del animal afectado.

     

    Etiopatogenia

    La sarna sarcóptica es una dermatosis parasitaria contagiosa producida por el ácaro Sarcoptes scabiei var. canis. Este ácaro tiene un tamaño de 200 a 400 micras, y presenta un marcado dimorfismo sexual: las hembras son de tamaño sensiblemente mayor que los machos. En los dos pares de patas anteriores tiene largos pedúnculos no articulados con ventosas terminales, mientras que los dos pares de patas posteriores no se extienden fuera de los márgenes del cuerpo (figura 1). La duración de su ciclo biológico es de 12 a 15 días, durante los cuales se alimenta de detritus cutáneos en la superficie córnea de la epidermis. Las hembras grávidas excavan galerías en el estrato córneo superficial, donde depositan los huevos. Tras eclosionar, las larvas se dirigirán de nuevo a la superficie epidérmica

    para realizar la muda. La vida media de Sarcoptes en el medio ambiente es muy reducida, y depende de las condiciones climáticas, pero habitualmente es de 2 o 3 días. Por tanto la transmisión suele ser directa, a partir del contacto estrecho con animales enfermos, aunque es posible también la transmisión indirecta o por fómites, en ambientes donde la densidad del parasito sea muy elevada.

    La sarna sarcóptica es capaz de producir reacciones de hipersensibilidad de tipo I, III y IV en el hospedador. Este mecanismo de hipersensibilidad parece ser la causa fundamental del prurito, lo que explicaría que a menudo un número muy reducido de ácaros pueda ser responsable de un cuadro con un prurito extremo.

    Desde el punto de vista zoonótico la sarna sarcóptica es una enfermedad transmisible, si bien los ácaros no pueden reproducirse sobre la piel humana, debido a su incapacidad para excavar galerías sobre ésta. De este modo, las personas afectadas presentarán cuadros papulares pruriginosos en el tronco y/o extremidades, que a menudo cursan de modo pasajero, y es un proceso presumiblemente subdiagnosticado con frecuencia.

     

    Cuadro clínico

    El síntoma predominante en sarna sarcóptica canina es un prurito muy intenso. El animal afectado se muerde, se lame y se rasca de modo insistente y, en muchos casos, no puede efectuar tareas cotidianas como alimentarse, pasear o dormir, sin tener que realizar frecuentes interrupciones para rascarse.

    Las lesiones se localizan regularmente en zonas de poca densidad capilar o zonas glabras, como los bordes de los pabellones auriculares, los codos, los tarsos, las ingles y la región esternal.

    Las lesiones primarias son de tipo papular y van acompañadas de eritema difuso y costras superficiales y adherentes. No obstante, debido al autotraumatismo severo, a menudo las lesiones secundarias son predominantes, en forma de alopecia, erosiones, excoriaciones, liquenificación e hiperpigmentación, estas últimas en los casos más crónicos, que a menudo se ven complicados con pioderma superficial y/o sobrecrecimiento por Malassezia pachydermatis.

    En la bibliografía es frecuente encontrar casos muy avanzados donde la alopecia y la hiperpigmentación son muy acusadas y extensas; este aspecto “típico” es hoy en día muy inusual en la práctica clínica diaria, debido principalmente a la precocidad en el diagnóstico y a la aplicación de productos con eficacia parcial como el fipronil. Por tanto, nunca deberíamos descartar una sarna sarcóptica en nuestro diagnóstico diferencial porque no presente el aspecto clínico clásico.

     

    Diagnóstico diferencial

    Se deben incluir en el diagnóstico diferencial todos los procesos cutáneos que cursen prurito, como síntoma principal:

    Dermatitis atópica canina (DAC).

    Reacción adversa a alimentos (RAA).

    Dermatitis alérgica a la picadura de pulgas (DAPP).

    Pioderma superficial.

    Dermatitis por Malassezia.

    Pruebas diagnósticas

     

    El diagnóstico se cimenta en cuatro pilares fundamentales.

     

    Anamnesis y reflejo otopodal

    En la anamnesis debemos recopilar todos los datos posibles sobre el hábitat del animal afectado, así como visitas a lugares donde el contagio de esta enfermedad sea más habitual (como albergues, peluquerías o exposiciones caninas), y la posible presencia de lesiones en los propietarios.

     

    En los perros afectados de sarna sarcóptica se observa reflejo otopodal positivo: en el 80% de los casos el perro intenta rascarse con la pata trasera cuando se frota el pabellón auricular ipsilateral. Esta prueba es solo indicativa y nunca debe servir para confirmar el diagnóstico, ya que a menudo otras entidades pruríticas como dermatitis atópica, pueden presentar también reflejo otopodal positivo.

     

    Raspados cutáneos múltiples

    Se deben realizar un mínimo de cinco raspados cutáneos superficiales y extensos, en las zonas donde es más probable localizar al parásito:

    Márgenes auriculares y zona del pliegue del bolsillo de Henry.

    Codos y tarsos.

    Lesiones papulares recientes no traumatizadas.

    Aun en el caso de que la selección del lugar de raspado sea la idónea, hasta en el 50-75% de los casos el resultado puede ser negativo en animales parasitados por Sarcoptes. Por tanto, la visualización del parásito adulto, formas inmaduras, huevos o deyecciones en el raspado es un hallazgo diagnóstico suficiente para la confirmación del diagnóstico presuntivo de sarna sarcóptica, pero el hecho de que el resultado del raspado sea negativo, no descarta la enfermedad en ningún caso.

     

    Diagnóstico mediante ensayo terapéutico

    A menudo, si la sospecha clínica lo demanda, es necesario realizar un ensayo terapéutico con un acaricida de eficacia contrastada para descartar con absoluta certeza la posibilidad de que el paciente padezca sarna sarcóptica.

     

    Serología ELISA para IgG frente a Sarcoptes

    Actualmente esta técnica presenta un elevado nivel de sensibilidad y especificidad para el diagnóstico de sarna sarcóptica. Es importante considerar que para optimizar el resultado de la serología, el animal debe padecer sarna sarcóptica desde hace 3 o 4 semanas como mínimo, ya que de lo contrario el nivel de IgG puede no ser detectable y dar como resultado un falso negativo. Su empleo también es interesante para realizar el seguimiento del tratamiento de la enfermedad, ya que si éste es exitoso se producirá un descenso del título de anticuerpos en 1-3 meses.

     

    Tratamiento

    Siempre debemos aplicar el tratamiento a todos los animales que compartan hábitat, independientemente de las manifestaciones clínicas de cada uno de ellos en el momento del diagnóstico.

    Tradicionalmente se han empleado lactonas macrocíclicas inyectables, como ivermectina o moxidectina, destinadas a animales de abasto, a dosis de 300 µg/kg cada 15 días en tres aplicaciones. Es importante destacar que esta presentación carece de registro para su empleo en animales de compañía y por tanto, dado que existen alternativas de eficacia probada y registrada para su empleo en pequeños animales, su administración es desaconsejable.

    Hoy en día el tratamiento de elección es el empleo de productos spot-on:

    Selamectina, a dosis de 6 mg/kg en 3 aplicaciones cada 21 días.

    Moxidectina al 2,5% junto con imidacloprid al 10%, tres aplicaciones mensuales.

    Ambas presentaciones tienen licencia e indicación para tratar la sarna sarcóptica canina y son, en general, muy bien toleradas, incluso en animales jóvenes (a partir de 6 semanas) o razas sensibles a las avermectinas como Collie, Pastor Inglés o sus cruces.

    El tratamiento del ambiente sólo suele ser necesario en colectividades, para evitar la reinfestación, y hay que poner el foco de nuestra actuación en la eliminación del material potencialmente contaminado como camas, cepillos o alfombras.

  • Prostata

    Prostata

    La próstata es una glándula sexual accesoria en los perros machos. Se localiza en la parte posterior de la vejiga rodeando la uretra (conducto por el cual la orina sale de la vejiga). Produce un líquido cuya función es transportar los espermatozoides. La próstata requiere la presencia de hormonas masculinas para crecer y mantener su tamaño. Las hembras no tienen próstata. La enfermedad más frecuente de la próstata en los perros se llama hiperplasia prostática benigna. También son frecuentes la aparición de quistes, abscesos (acumulación de pus en el interior de la próstata), tumores o infecciones (prostatitis).

     

    Infecciones de la próstata

    Las enfermedades infecciosas de la próstata en el perro o prostatitis se refieren a procesos inflamatorios producidos por bacterias. El absceso prostático aparece como una acumulación de pus. Normalmente las infecciones se producen por la llegada de microorganismos por el conducto de la orina.

    Los perros que padecen prostatitis bacteriana suelen ser de mediana edad o mayores.

    Los animales frecuentemente aparecen decaídos, tienen fiebre y presentan goteo de sangre o pus independientemente de la micción, además de otros síntomas.

    Para diagnosticar estos problemas muchas veces será necesario además de explorar la próstata a través del recto, recurrir a las técnicas de diagnóstico por imagen como la radiología o la ecografía para poder llegar a un diagnóstico. También pueden ser necesarios los análisis de sangre y orina.

    En el tratamiento se usarán antibióticos y según el caso habrá que recurrir a la cirugía.

     

    Hiperlapásia benigna de la próstata

    La hiperplasia prostática benigna se presenta en perros no castrados (ya que como hemos dicho, su crecimiento depende de la presencia de hormonas masculinas) y de mediana edad o viejos.

    Es un crecimiento de la próstata relacionado con la edad del perro y en la mayoría de los casos no aparecen molestias. Puede aparecer dificultad en la defecación y en la micción, Pueden verse también en estos animales goteo de orina o de sangre independientemente del acto de orinar.

    La hiperplasia prostática benigna se presenta en perros no castrados (ya que como hemos dicho, su crecimiento depende de la presencia de hormonas masculinas) y de mediana edad o viejos.

    Es un crecimiento de la próstata relacionado con la edad del perro y en la mayoría de los casos no aparecen molestias. Puede aparecer dificultad en la defecación y en la micción, Pueden verse también en estos animales goteo de orina o de sangre independientemente del acto de orinar.

     

    Quistes prostáticos

    Un quiste es una acumulación de líquido en la próstata. Puede aparecer un único quiste o varios. Cuando aparecen producen problemas al orinar.

    En su diagnóstico es muy útil la ecografía. Si producen muchos problemas puede ser necesaria la extirpación quirúrgica de los quistes y la castración.

     

    Tumor de próstata

    El cáncer de próstata se presenta con igual frecuencia en perros castrados y no castrados. Suele afectar a razas medianas o grandes y con una edad superior a los ocho años.

    Con al enfermedad aparece dificultad para defecar y orinar, incontinencia urinaria, decaimiento y pérdida de apetito. La palpación a través del recto muestra una próstata aumentada de tamaño pero suele ser un aumento asimétrico, distinto al que aparece en la hiperplasia benigna.

    El análisis de orina puede mostrar sangre, pus y células malignas. La ecografía y las radiografías colaboran en el diagnóstico.

  • Piometría

    Piometría

    La piometra es una enfermedad originada por una infección en el útero y acumulación de secreciones y pus en su interior. Es muy frecuente en las perras que han alcanzado la madurez sexual. También afecta a las hembras de gato, conejo, hurón y cobaya, es muy poco frecuente en la especie humana. Se trata de una enfermedad grave de inicio súbito y consecuencias potencialmente mortales si no se trata a tiempo, por lo que puede considerarse una urgencia. Debido a que ocurre en un órgano que se encuentra en la cavidad abdominal, se ha comparado con la apendicitis pues en ambos procesos se produce acumulación de pus en el interior de un órgano hueco.

    Fisiología del ciclo estral 

    Las perras alcanzan la pubertad entre los 6 y 12 meses, momento en que presentan su primer periodo de celo. Este se repite a partir de entonces con intervalos que oscilan entre 4 y 12 meses, siendo la media cada 6 meses.

     

    El ciclo completo se divide en 4 fases que reciben los nombres de anestro, proestro, estro y diestro también llamado metaestro.

     

    Anestro. Es el período más largo, dura alrededor de 4 meses y no existe actividad sexual.

    Proestro. Esta fase es la previa al celo y dura entre 7 y 10 días. Existe secreción sanguinolenta por la vagina. La perra no acepta al macho.

    Estro. Es el periodo de celo. La hembra es fértil, atrae al macho y lo acepta. La vulva se vuelve turgente. Durante esta fase se produce la ovulación. El momento más propicio para que quede preñada es el día 12 desde el comienzo del sangrado.

    Diestro. Dura unos 60 días. La hembra rechaza al macho de nuevo, la vulva disminuye de tamaño y a veces expulsa a través de la vagina un flujo mucoso. Los cambios se originan por un predominio en la secreción de la hormona progesterona. Durante esta fase el animal es susceptible de presentar piometra.

     

    Causas

    La piometra es la consecuencia de los cambios que sufre el útero en el metaestro (periodo posterior al celo). Puede ocurrir a cualquier edad una vez alcanzada la fertilidad, aunque es más común a medida que el animal se hace mayor. El momento de riesgo máximo para su aparición es entre la 6a y 8a semana después del inicio del celo. Normalmente durante esta fase el cuello del útero que ha permanecido abierto durante el celo comienza a cerrarse y el endometrio vuelve a su estado habitual.

    Sin embargo puede ocurrir una hiperplasia endometrial quística como una inadecuada respuesta a la secreción de la hormona progesterona que tiene lugar en este periodo, lo que significa que la zona más interna de la pared del órgano aumenta excesivamente de grosor y se forman quistes. En esta situación, las bacterias que han emigrado al útero procedentes de la vagina, encuentran unas condiciones favorables para su crecimiento. Además la progesterona disminuye la contractibilidad del útero y aumenta la secreción de moco lo que facilita el cierre del cérvix y dificulta el drenaje del órgano.

    El cierre del cérvix en un factor importante en la gravedad de la enfermedad. Si este permanece abierto las secreciones producidas por la infección pueden ser expulsadas, lo que facilita la curación. Esto se llama piometra abierta. Por el contrario si el cuello del útero permanece totalmente cerrado, el pus y las secreciones no pueden ser expulsadas a través de la vulva por lo que se acumulan y el útero se distiende. Es lo que se conoce como piometra cerrada. En estas circunstancias no es raro que el útero puede llegar a romperse y la infección se disemine dentro de la cavidad peritoneal produciendo una peritonitis que puede ser mortal.

     

    Síntomas

    Suelen aparecer varias semanas después de la época de estro (celo). En las perras, los signos y síntomas más frecuentes son :

    Descarga vaginal que puede ser sanguinolenta o purulenta (con pus) y está presente en el 85% de los casos.

    Letargia en el 62%.

    Inapetencia en el 42%,

    Poliuria y polidipsia (sed excesiva) en el 28%.

    Menos usual es la presencia de diarrea, nicturia (micción nocturna) y agrandamiento abdominal.

     

    Si la enfermedad sigue evolucionando, el animal puede llegar a estado de shock circulatorio, como consecuencia de septicemia (presencia de bacterias en la sangre), toxemia (toxinas en la sangre), insuficiencia renal y peritonitis.

     

    Tratamiento

    El tratamiento de elección es quirúrgico. Se realiza una intervención que consiste en la extirpación de los ovarios y el útero. Previamente puede ser necesario administrar tratamiento antibiótico y la infusión de suero para mejorar la situación del animal y combatir la deshidratación.

    En un número reducido de casos se puede realizar tratamiento con antibióticos y prostaglandinas (sustancia que aumenta la contracción uterina), lo cual permite evitar la cirugía y mantener la capacidad reproductiva; pero esta opción solo es aplicable en casos seleccionados en que la situación general es buena y cuándo sea piometra abierta.

  • Pioderma

    Pioderma

    El enfoque terapéutico de la pioderma profunda conlleva la administración sistémica de antibiótico de manera prolongada, así como una terapia tópica a base de baños con un champú antiséptico. Si se presentan recidivas, es necesario averiguar la causa subyacente que las origina.

    Las infecciones bacterianas de la piel constituyen una de las causas más frecuentes de enfermedad cutánea en el perro. Un alto porcentaje de casos de pioderma en el perro están asociados con bacterias del género Staphylococcus, entre las que destacan Staphylococcus pseudintermedius y con menor frecuencia Staphylococccus chleiferi y Staphylococcus aureus. Otras bacterias que pueden estar implicadas en la pioderma son Streptococcus, Enterococcus, Pseudomonas aeruginosa, Proteus mirabilis, Escherichia coli, Enterobacter y, ocasionalmente, Actinomyces, Nocardia y Micobacterium.

    De acuerdo con la profundidad de la infección y la naturaleza del proceso inflamatorio, la pioderma puede ser de superficie (afecta al estrato córneo y a las capas más externas de la epidermis), superficial (involucra la epidermis y los anejos epiteliales en la parte superior de la dermis) y profunda (implica la dermis y el tejido adiposo subyacente). La pioderma profunda (foliculitis, forunculosis, celulitis) es menos frecuente que la pioderma superficial y es necesario para su resolución un diagnóstico correcto y un tratamiento adecuado y prolongado. 

    Signos clínicos

    La pioderma profunda puede ser generalizada o localizada en distintas regiones: interdigital, barbilla, anal, callos de apoyo, acral y nasal. 

    Los signos clínicos de la pioderma profunda consisten en zonas de eritema, pápulas, tumefacción, necrosis, bullas, hemorragias, abscesos, fístulas, supuración y costras. En ocasiones, los animales se encuentran decaídos y tienen fiebre. La analítica sanguínea puede mostrar leucocitosis, neutrofilia y linfopenia. 

    Diagnóstico

    El diagnóstico se realiza en función de una historia clínica completa y detallada, un minucioso examen clínico general y dermatológico y la realización de pruebas complementarias adecuadas. Estas pruebas incluyen la citología (inflamación piogranulomatosa constituida por macrófagos, neutrófilos, eosinófilos y células plasmáticas, junto, en ocasiones, con la presencia de bacterias intra y/o extracelulares), el cultivo y el antibiograma, con el fin de confirmar el diagnóstico y elegir el antibiótico apropiado, la histopatología generalmente con un valor diagnóstico orientativo, y la realización de pruebas hematológicas, bioquímicas y/o endocrinas con el fin de determinar la posible enfermedad subyacente. 

    Tratamiento

    El tratamiento más apropiado para la pioderma profunda requiere la combinación de una terapia antibiótica sistémica y una terapia tópica. 

    Antibioterapia
    Para que este tratamiento sea efectivo es necesario seleccionar el antibiótico apropiado, establecer la dosis más adecuada y mantener el tratamiento el tiempo necesario hasta la remisión de las lesiones. Para el tratamiento de la pioderma profunda se deben emplear antibióticos bactericidas, cuya elección se realizará en función de los resultados del cultivo y antibiograma. La duración del tratamiento será variable (4 a 12 semanas, o incluso más tiempo), manteniendo la terapia 2-3 semanas más una vez que hayan remitido los signos clínicos. 

    Los antibióticos que más se emplean en el tratamiento de la pioderma profunda son: cefalexina, cefadroxilo, cefovecina, amoxicilina-ácido clavulánico, clindamicina, enrofloxacino, marbofloxacino y orbifloxacino (tabla). No obstante, se recomienda realizar un cultivo y antibiograma con el fin de seleccionar el antibiótico más adecuado en cada caso. 

    Terapia tópica 
    Constituye un complemento a la terapia antibiótica sistémica, ya que reduce el número de bacterias superficiales, disminuye la probabilidad de recidivas, acelera el proceso de cicatrización y es beneficiosa en el tratamiento de infecciones por estafilococo resistente a la meticilina. 

    La aplicación de los agentes antimicrobianos sobre la piel puede realizarse en forma de champú, loción, pomada, gel, ungüento o spray. En la práctica los champús suelen ser los mas efectivos. Inicialmente es recomendable realizar los baños de forma frecuente (cada 2-3 días) y, posteriormente, con una periodicidad semanal como terapia de mantenimiento. El tiempo de contacto del producto con la piel será de 10 a 15 minutos. Se recomienda rasurar el pelo antes del baño, al menos, en la zona que vamos a tratar. 

    Los productos antibacterianos más eficaces son: el peróxido de benzoílo, la clorhexidina, la povidona yodada, el lactato de etilo y el triclosan. 
    • El peróxido de benzoílo, además de tener capacidad antimicrobiana, es queratolítico, desengrasante y comedolítico. 
    • La clorhexidina es un antiséptico de amplio espectro con actividad antibacteriana y antifúngica. 
    • La povidona yodada es un agente bactericida y fungicida con ligera actividad desengrasante. 
    • El lactato de etilo es un buen agente antibacteriano que se emplea a una concentración del 10%. 
    • El triclosan es un agente bactericida eficaz frente a Staphylococcus pseudintermedius. 

    Complicaciones 

    Entre los factores que impiden o dificultan la resolución de una pioderma profunda, destacan: 
    • Elección inapropiada del antibiótico. 
    • Dosis inadecuada del antibiótico. 
    • Duración incorrecta en cuanto al tiempo de tratamiento. 
    • Bacterias resistentes a los antibióticos (Staphylococcus sp resistente a la meticilina). 
    • Diagnóstico de pioderma erróneo. 
    • Factores externos: incumplimiento de la medicación por parte del propietario, pérdida de actividad del antibiótico como consecuencia de problemas gástricos, inactivación del producto por la alimentación o por una malabsorción, etc. 
    • Enfermedad cutánea subyacente no identificada, por ejemplo: demodicosis, enfermedad alérgica (dermatitis atópica, alergia alimentaria), hipotiroidismo, hiperadrenocorticismo iatrogénico (especialmente asociado con un tratamiento prolongado de una enfermedad alérgica), leishmaniosis, alteraciones de la queratinización, neoplasia y estados de inmunodeficiencia (adquirida o congénita). 

    Recidivas
    En ocasiones, nos encontramos animales que responden favorablemente a la terapia antibacteriana de manera que remiten completamente sus lesiones y, sin embargo, al cabo de poco tiempo un nuevo episodio de pioderma vuelve a aparecer. Esto es lo que se conoce con el nombre de pioderma recidivante. Su presentación se debe a la existencia de alguna enfermedad cutánea subyacente que induce el sobrecrecimiento bacteriano y la infección. Su rapidez en cuanto a presentación y el número de episodios que puedan producirse al año va a depender del tipo y gravedad de la enfermedad subyacente, que va a alterar la barrera cutánea y va a provocar la infección. 

    A veces, cuando es difícil o no podemos identificar la causa subyacente, tenemos que recurrir a una antibioterapia mantenida a largo plazo utilizando diversos protocolos de administración. Así, una vez que hayamos conseguido la remisión completa de las lesiones, podemos: 
    a. Elegir un antibiótico con escasos efectos secundarios y con un bajo potencial para desarrollar resistencia, a una dosis y frecuencia inferior a la óptima terapeútica. Por ejemplo, si el paciente requiere 400 mg cada 12 horas de una cefalosporina, pasaremos a una administración de 200 mg cada 24 horas o en días alternos. 

    b. Realizar una terapia intermitente a la dosis óptima terapeútica que le corresponde al paciente, administrando el antibiótico unos días sí y otros no. Por ejemplo, si el paciente requiere 400 mg cada 12 horas de una cefalosporina, la administraremos al principio una semana sí y otra no, y si con el tiempo la infección está controlada podemos ampliar gradualmente el periodo de descanso (una semana sí, dos semanas descanso, etc.). 

    c. Administrar la terapia antibiótica a la dosis óptima terapeútica, exclusivamente los fines de semana. 

    Conclusión

    El tratamiento de la pioderma profunda requiere una terapia antibiótica prolongada combinada con una terapia tópica a base de baños con un champú antiséptico. La selección del antibiótico la realizaremos en función de los resultados del cultivo y antibiograma, y su administración se efectuará a la dosis óptima correcta durante un periodo de tiempo adecuado en cada caso. 

    En todos los casos de pioderma recidivante será necesaria la identificación de la causa subyacente y el control de la misma. Si esto no es factible, recurriremos a los protocolos de antibioterapia (dosis bajas o frecuencia intermitente) con el fin de mantener la remisión completa de la infección. 

     

  • Peritonotis

    Peritonotis

     La peritonitis es un estado patológico complejo y grave que causa numerosasalteraciones fisiopatológicas en múltiples órganos que pueden causar la muerte. La lesión peritonealdesencadena diversas respuestas fisiológicas destinadas a controlar al irritante peritoneal, para tratar delocalizarlo con fibrina y que no se generalice. Estas respuestas son beneficiosas al comienzo, pero a medidaque progresan pueden producir efectos adversos. El tratamiento debe dirigirse a la causa de la peritonitis ya prevenir las respuestas fisiopatológicas resultantes. Para eliminar la causa, facilitar el lavado abdominal ypoder establecer el drenaje, siempre se indica la intervención quirúrgica.

     

    FISIOLOGÍA PERITONEAL

     

    Cavidad peritoneal

     La cavidad peritoneal es el espacio extravascular preformado más grande delcuerpo; es solo una cavidad potencial, ya que las paredes de las vísceras están separadas por una delgadacapa de líquido seroso secretado por la membrana que actúa como lubricante. El peritoneo es unamembrana delgada serosa, que recubre la cavidad abdominal, parte de la cavidad pélvica y en mayor omenor extensión, las vísceras contenidas en ellas. Esta membrana está recubierta por una capa superficialúnica de células mesoteliales. Sobre la parte ventral de la superficie visceral diafragmática se encuentranvasos linfáticos especiales por debajode la membrana mesotelial. Los espacios pequeños entre las células mesoteliales,conocidos como estomas o estomátas, actúan como canales para el drenaje linfático desde lacavidad peritoneal. El diafragma actúa como un sistema de bombeo a través de su contracción y relajacióndeterminando el drenaje de estos vasos linfáticos hacia el conducto torácico. El peritoneo constituye unabarrera bidireccional ante la difusión de agua y sustancias de bajo peso molecular.

     

    Líquido peritoneal

     El líquido peritoneal se produce y reabsorbe en forma constante y proveelubricación para el movimiento de los órganos abdominales dentro de la cavidadperitoneal. Si bien este líquido posee propiedades antibacterianas mínimas,contiene fibronectina, una proteína que opsoniza las bacterias. El líquido peritonealnormal no contiene fibrinógeno y por ello no coagula.

     

    Absorción de partículas y microorganismos

     El material en partículas presente en la cavidad peritoneal es absorbido por loscanales linfáticos diafragmáticos que drenan a través de varias series de ganglioslinfáticos y se vacían dentro del conducto torácico. Las bacterias y los eritrocitos sondepurados rápidamente de la cavidad peritoneal, actuando como un mecanismo de lavado que la mantienelimpia.

     

    Circulación intraperitoneal

     Tanto el líquido como las partículas intraperitoneales se mueven a lo largo deuna vía definida en los perros (la circulación va de caudal a craneal, haciendo un círculo hacia el diafragma,tardando aproximadamente 15 minutos en hacerlo. O sea que cuando ocurre un accidente el contaminante recircula rápidamente). La circulación intraperitoneal de un contaminante parece estar influenciada por elmovimiento diafragmático, la fuerza de gravedad, el sitio de origen y las características del contaminante (un contaminante originado en la porción craneal de la cavidad peritoneal se dispersa a través del peritoneo en un lapso de 15 minutos, mientras que la dispersión completa de un contaminante originado en la porción caudal demora cerca de 1 hora). La mayor viscosidad del contaminante también reducirá su velocidad dedispersión.

     

    Lesión y cicatrización peritoneal

     El mesotelio peritoneal se lesiona con facilidad y sufre daño permanente trasuna exposición mínima a aire o solución salina. La regeneración de este epiteliomesotelial es rápida. Horas después de producida la lesión, el defecto se recubre concélulas redondas originadas a partir de las células mesoteliales circulantes en el líquidoperitoneal, que cuando encuentran una solución de continuidad se adhieren a ese sitio, efecto conocidocomo gota de lluvia. Los defectos peritoneales cicatrizan a la misma velocidad, independientemente deltamaño del defecto original. Ciertas lesiones del peritoneo conducen a la formación de adherencias. El dañodel epitelio mesotelial inhibe la liberación normal del activador del plasminógeno por las célulasmesoteliales, consecuentemente no se dispone de plasmina para degradar la fibrina, esta persiste y proveeun armazón para la acumulación de fibroblastos y depósitos de colágeno conduciendo a la formación de lasadherencias fibrosas. No se ha establecido por qué algunas lesiones inducen la formación de adherencias yotras no, pero esto podría relacionarse con el tipo de lesión y la anoxia serosa, así como con la presenciadel material extraño (la presencia de material extraño dentro de la cavidad peritoneal es una causa constante de formación de adherencias).

    El peritoneo responde al material extraño de la misma manera que al tejido isquémico, mediante un procesoinflamatorio, con desarrollo de tejido de granulación y, por último, formación de adherencias. La intensidaddel proceso inflamatorio y la cantidad de adherencias formadas son directamente proporcionales a laintensidad del estímulo. Para prevenir las adherencias se debe controlar el proceso inflamatorio queconduce a su formación mediante la reducción de la lesión inicial, prevención de la coagulación del exudadofibrinoso, disolución de la fibrina coagulada y contrarrestando la proliferación de fibroblastos. Una técnicaquirúrgica correcta que incluya la prevención del daño hístico, hemostasia meticulosa, colocación cuidadosade las suturas y eliminación completa de detritos contribuirá a reducir la formación ulterior de adherencias.

     

    Etiología de la peritonitis

    La peritonitis séptica es una inflamación secundaria del peritoneo inducida por bacterias , Se observa masfrecuentemente en perros que en gatos. Ocurre con mayor frecuencia como consecuencia de lacontaminación peritoneal, después de la salida de contenidos gastrointestinales.

    Causas de peritonitis séptica

    A- Salida del contenido del tracto gastrointestinal

    Dehiscencia de cirugía intestinal. 

    Perforación porcuerpo extraño. 

    Úlceras gástricas o duodenalesperforadas. 

    Rotura de la pared gástrica en la dilatación ovólvulo gástrico. 

    Isquemia intestinal debida a obstrucción o estrangulación.

    Perforación intestinal en neoplasias.

     

    B- Escape del tracto genitourinario.

    Rotura de absceso prostáticos. 

    Rotura depiómetra. 

    Rotura de la vejiga urinaria.

     

    C- Traumatismo abdominal penetrante o no penetrante.

     

    D- Otras causas:

    Rotura de absceso hepático. 

    Pancreatitis.

    Rotura de vesícula biliar. 

    Evisceración de unahernia incisional.

     

    Clasificación

     La peritonitis se puede clasificar en primaria o secundaria, aguda o crónica,localizada o generalizada y aséptica o séptica. La peritonitis primaria (como la peritonitis infecciosa felina) esmucho menos común que la secundaria en los animales. La peritonitis secundaria suele deberse aenfermedad previa o a una lesión aguda que produjo contaminación de la cavidad peritoneal. Lacontaminación puede ser séptica o aséptica; sin embargo, la peritonitis aséptica o inducida por agentesquímicos suele progresar a peritonitis séptica.

     

    Fisiopatología

     La peritonitis o inflamación del peritoneo es inducida por un agente contaminanteo irritante. La contaminación peritoneal determina una respuesta inflamatoria en la que se liberan sustanciasvasoactivas (histamina, serotonina, etc.) proteasas celulares, endotoxinas y fijación del complemento, queproducen una activación del ácido araquidónico y de las plaquetas, favoreciendo agregación plaquetaria.Todo esto produce dilatación vascular peritoneal y aumento de la permeabilidad vascular, lo que permiteque se acumulen grandes volúmenes de fluidos isotónicos, junto con electrolitos y proteínas plasmáticas enla cavidad abdominal (suficiente como para producir el deceso del animal por el desplazamiento de liquidohacia el tercer espacio). El líquido rico en proteínas diluye el contaminante, mientras que las célulascumplen una función fagocitaria y bactericida. Las bacterias y otras partículas son depuradas con celeridadde la cavidad peritoneal a través de los linfáticos diafragmáticos. Las adherencias fibrinosas aíslan elmaterial contaminado al comienzo y sellan las pequeñas perforaciones en órganos huecos. El epiplón esuna estructura importante que contribuye al aislamiento de las bacterias y al sellado de las perforaciones. Lainflamación alrededor del intestino induce un estado de íleo que se considera mediado por el sistemanervioso simpático, tras la liberación de catecolaminas. Este estado de parálisis del intestino contribuye alocalizar la contaminación porque reduce la velocidad de la circulación intraperitoneal y por lo tanto, ladiseminación directa desde el área lesionada. La irritación peritoneal da dolor incrementando la rigidez de lamusculatura abdominal, debido a un espasmo reflejo de los músculos locales, lo cual inhibe losmovimientos respiratorios y más tarde reduce la circulación intraperitoneal. Estas respuestas iniciales a lacontaminación son beneficiosas  para el huésped, pero pueden progresar hasta producir efectosperjudiciales. La depuración linfática rápida de las bacterias puede inducir septicemia y la exudación delíquido rico en proteínas y en células puede inducir hipovolemia e hipoproteinemia . El líquidointraperitoneal excesivo supera la capacidad de reabsorción del sistema linfático y permite la permanencia yla proliferación de las bacterias en la cavidad, produciéndose un efecto sinérgico de bacterias tantoaeróbicas como anaeróbicas. La tensión de oxígeno del líquido está reducida y esto inhibe la actividad delos neutrófilos y favorece la proliferación de microorganismos anaerobios. Las bacteriassuspendidas en el líquido no son fagocitadas con rapidez porque los neutrófilosfuncionan mejor sobre una superficie fija. Las adherencias fibrinosas y todos lo detritus inflamatorios ocluyenlos vasos linfáticos diafragmáticos, los que son incapaces de absorber la producción excesiva de líquidos,además las adherencias protegen a las bacterias frente a la acción de los leucocitos y agentes humorales.Las áreas protegidas más tarde forman abscesos y se organizan en adherencias fibrinosas que al cabo desemanas causan obstrucción o estrangulación de los órganos. El íleo promueve el secuestro de grandescantidades de líquido, electrolitos y gas dentro del intestino y exacerba la hipovolemia. La distensiónintestinal favorece la proliferación de bacterias, que potencia los efectos de las endotoxinas y el shockséptico. Las alteraciones cardiovasculares reflejan el estado de hipovolemia y shock endotóxico queconducen a disminución de la irrigación visceral, acidosis metabólica (por glucólisis anaeróbica y producción de ácido láctico); hipercaliemia (por desviación del potasio intracelular hacia el espacio extracelular y pordisminución del clearence renal) y eventual hipoxia hística. El incremento del índice metabólico y la pérdidamasiva de proteínas hacia la cavidad peritoneal determinan un estado catabólico fulminante en el pacientecon peritonitis. La deficiente perfusión puede causar insuficiencia renal, lo quereduce la depuración de los productos tóxicos derivados del metabolismo y del procesoinflamatorio, pudiendo conducir a una falla renal aguda. La peritonitis séptica puedeasociarse con coagulación intravascular diseminada (CID) debido a la vasoconstricciónperiférica, septicemia y hemoconcentración que conducen a un estancamiento de la sangre dentro de lamicrovasculatura, predisponiendo el desarrollo de CID en el paciente con peritonitis.

     

    Peritonitis química

     La peritonitis química es el resultado de la presencia de una sustancia no séptica,irritante, dentro de la cavidad peritoneal. El grado de inflamación depende delcontaminante químico. La contaminación con bilis produce irritación peritonealmarcada. La presencia de bacterias en la cavidad peritoneal con bilis agrava en granmedida la enfermedad, debido a que las sales biliares potencian la proliferación bacteriana ytambién reducen la actividad de los neutrófilos, lisa los eritrocitos, y la liberación de hemoglobina favoreceeste proceso. Los jugos gástricos y las secreciones pancreáticas son más irritantes que la bilis y causan daño celular inmediato. La orina intraperitoneal puede o no estar contaminada con bacterias al comienzo,de acuerdo con el estado de las vías urinarias antes de la lesión. Si bien la peritonitis urinaria puedeproducir uremia grave tras la absorción de los componentes de la orina a través del peritoneo, la orina causauna respuesta irritante relativamente menor en la cavidad, siempre que no haya contaminación bacteriana.Los efectos tóxicos del bario son más marcados cuando este agente se combina con el contenido de la bilisque cuando se encuentra solo. La morbilidad y la mortalidad de la peritonitis inducida por bario serelacionan con el volumen de material presente en la cavidad peritoneal. El bario se comporta como cuerpoextraño, lo rodea la fibronectina y luego de 2 a 4 horas no es posible eliminarlo de ninguna manera, debidoa que la fibrina lo encapsula. Los agentes de contraste hidrosolubles son menos tóxicos, pero tambiéncausan morbilidad elevada en presencia de contaminación bacteriana. Los polvos y otras partículasasociados con la cirugía como pelusas, inducen una reacción inflamatoria intensa. El talco fue sustituidocomo polvo para guantes por almidón de maíz o de arroz que son menos irritantes. La sangre causairritación peritoneal mínima por sí misma y se absorbe por completo de la cavidad peritoneal, a menudo enun día, por eso no es conveniente drenarla. Solamente hay que restaurar los fluidos y el resto lo hace elorganismo. La sangre peritoneal residual favorece la proliferación bacteriana y también contiene fibrina quepuede ocluir los vasos linfáticos diafragmáticos y promover la formación de adherencias fibrosas. Estasadherencias bloquean la depuración linfática de bacterias y las aíslan. La gravedad de la peritonitis causadapor derrame gastrointestinal (GI) se relaciona con el sitio del derrame y el tipo de contaminación bacterianaoriginada en ese sitio. El aparato GI contiene poblaciones bacterianas mixtas, pero la cantidad de bacteriasy la prevalencia de especies anaerobias incrementa en dirección distal en el aparato GI. La región distal delaparato GI tiene un mayor número de bacterias y el derrame del contenido de esas regiones se asocia conmortalidad más elevada. En los estadios iniciales de la peritonitis séptica las bacterias aerobias proliferancon rapidez. Con la progresión de la peritonitis, se produce crecimiento sinérgico de bacterias aerobias yanaerobias. Los microorganismos aerobios gramnegativos, en especial E. coli  son responsables de lamortalidad temprana, mientras que los anaerobios como Bacteroides fragilis  predominan en los estadiosmás avanzados.

     

    MANEJO DE LA PERITONITIS

    Diagnóstico

    Signos clínicos

    Los signos clínicos de peritonitis son frecuentemente vagos e inespecificos. La historia clínica después detraumatismo abdominal, o cirugía abdominal, puede incluir depresión, dolor abdominal, vómitos, diarrea,melena, anorexia y fiebre. El examen físico puede detectar heridas en la pared abdominal, o distensiónabdominal, o ambos. La palpación delicada del abdomen puede demostrar dolor, líquidos abdominales,cuerpo extraño o plicación intestinal, intususcepción, masa abdominal, aumento de la próstata o del útero.La temperatura corporal suele estar elevada, pero a medida que la enfermedad progresa y aparece shockséptico, puede disminuir. Las membranas mucosas pueden ser desde pálidas a hiperémicas y elTLC(tiempo de llenado capilar) es lento, lo que sugiere hipovolemia o shock séptico.

     

    Laboratorio

    Los resultados de las pruebas hematológicas o bioquímicas no son frecuentemente diagnósticos. Lospacientes con peritonitis pueden tener leucocitosis neutrofílica con desvío a la izquierda o leucopenia en loscasos agudos. La bioquímica sanguínea puede revelar aumento del NUS(nitrógeno urémico sérico) y de lacreatinina debido al compromiso renal hipovolemia y sepsis. Puede haber aumento de bilirubinemia y de lasenzimas hepáticas debido a daño hepático o colestasis. Puede verse hipoproteinemia, deshidratación yacidosis metabólica, y en casos graves puede detectarse hiperglucemia o hipoglucemia, que se asocian contasas de mortalidad elevada.

     

    Rayos X

    La colección liquida en la cavidad abdominal puede verse como una pérdida de la definición normal, o como vidrio esmerilado

    en las radiografías simples, con falta de contraste de las superficies serosas, que sugierelíquido intraperitoneal libre. La presencia de gas intraperitoneal libre se asocia con ruptura de una víscerahueca, cirugía abdominal previa o, raramente, por heridas abdominales penetrantes. El íleo se pone demanifiesto por asas intestinales dilatadas y ocupadas con gas.

    Ecografía

    La ecografía abdominal puede ser útil para detectar masas del TGI, intususcepción, cuerpos extrañosintestinales, abscesos prostáticos, piómetra, abscesos hepáticos o pancreatitis, y por lo tanto se recomiendasu realización.

     

    Paracentesis abdominal

    La herramienta más útil para establecer el diagnóstico definitivo de peritonitis es el examen citológico dellíquido intraperitoneal. La abdominocentesis se puede realizar con un catéter con agujeros múltiples o ellavado peritoneal diagnostico y citología del líquido recogido puede proporcionar un diagnostico definitivo de peritonitis séptica. Un catéter intravenoso con agujeros laterales o el uso de un catéter de diálisispediátrico previenen la obstrucción por el omento o la grasa, y aumenta la eficacia de la paracentesis. Laprecisión diagnóstica puede incrementar en gran medida con el lavado peritoneal. Esta técnica consiste eninfundir solución salina en la cavidad peritoneal y “lavar” la cavidad o permitir que la solución salina circuledentro de ella. A continuación, el líquido se recolecta aprovechando el flujo gravitacional y se procede a suexamen citológico y químico. Esta técnica puede detectar volúmenes pequeños (<2 ml/kg. de pv) de líquidoabdominal. Esta demostrado que la paracentesis abdominal con aguja produjo un 50% de resultados falsosnegativos y por lo tanto solo debe usarse si hay grandes volúmenes (>25 ml/kg. pv) en la cavidadabdominal. Los hallazgos del líquido peritoneal que fundamentan la indicación de celiotomía exploratoriacomprenden: liquido de lavado turbio, recuento leucocitario elevado (neutrófilos degenerativos), presenciade bacterias intracelulares o libres, heces, fibras vegetales o de carne sugestivas de perforación intestinal,niveles elevados de creatinina o de bilirrubina. Ante cualquier herida penetrante del abdomen hay querealizar una laparotomía exploratoria.

     

    Tratamiento

     El tratamiento de la peritonitis se fundamenta en cinco principios importantes.

    1. Estabilización del paciente

    2. Tratamiento de la infección

    3. Localización y corrección de la causa de la peritonitis

    4. Drenaje abdominal

    5. Cuidados postoperatorios y apoyo nutricional.

     

    1.Estabilización del paciente

    (resucitación con líquidos)Los pacientes con peritonitis generalizada suelen hallarse hipovolémicos debidoa la exudación de grandes volúmenes de líquido dentro de la cavidad peritoneal. La fluidoterapia adecuadaes muy importante y se debe administrar una solución electrolítica balanceada (ringer lactato) a unavelocidad suficiente como para reponer el volumen de sangre del paciente. La tasa de administración delíquidos será dictada por el estado general del paciente pudiendo ser hasta 90 ml /kg de pv en los perros y45 ml de pv en los gatos, durante la primera hora. En los casos graves de shock hipovolemico, losexpansores plasmaticos coloidales pueden reemplazar a los cristaloides. Si el paciente está anémico sedebe administrar sangre total. Las alteraciones del equilibrio ácido-básico (predominantemente acidosis)volverán a los limites normales, tan pronto como se restaure el volumen de sangre circulante y no haynecesidad de darle al paciente bicarbonato de sodio. Se puede añadir ClK (20 mEq/l). Como consecuenciade la fluidoterapia puede presentarse hipocaliemia. Si bien la fluidoterapia es el elemento más importante enel tratamiento del shock, la administración de corticoides también puede estar indicada. Los corticoidescontribuyen en lapreservación de las membranas vasculares y lisosómicas, producen efecto cardíacoinotrópico positivo, dilatación de los esfínteres precapilares e incremento del flujosanguíneo regional, previenen la isquemia de la mucosa intestinal y reducen laformación de adherencias. Es apropiado usar un glucocorticoide de acción rápida, como succinato sódicode prednisolona por vía intravenosa (IV). La administración de un inhibidor de la ciclooxigenasa como meglumina de flunixina también es beneficiosa para el paciente con peritonitis y en shock endotóxico. Laadministración de flunixina (1 mg/kg, IV) también ha demostrado bloquear la producción de prostaglandinasnocivas que podrían contribuir a la insuficiencia de múltiples órganos.

     2.Tratamiento de la infección

    (antibioticoterapia)La antibioticoterapia sistémica debe comenzar tan pronto como se haya establecido eldiagnóstico de peritonitis. Debe ser IV, porque si esta hipovolemico no va a tener buena llegada al líquidoperitoneal. Al comienzo se debe utilizar una combinación antibiótica empírica que debe consistir enantibióticos bactericidas de amplio espectro que alcancen niveles terapéuticos en el liquido peritoneal, hastadisponer de los resultados del cultivo y el antibiograma. La peritonitis es una infección bacteriana mixta y eltratamiento antibiótico exitoso requiere el uso de agentes efectivos contra la flora bacteriana G +, G -,aeróbica y anaeróbica. La mayor parte de los regímenes antibióticos recomendados consisten en unacombinación de un aminoglucósido (actividad contra bacterias aerobias gramnegativas), una penicilina (actividad contra bacterias aerobias y anaerobias grampositivas) y clindamicina o metronidazol (debido asu espectro más amplio de actividad contra bacterias anaerobias). Los antibióticos desarrollados en losúltimos años, como las cefalosporinas de tercera generación y las nuevas penicilinas sintéticas, handemostrado ser tan eficaces como los regímenes con múltiples antibióticos en casos de peritonitis aguda nocomplicada. Un grupo de antibióticos que pueden tener algunas aplicaciones en el tratamiento prolongadode la peritonitis es el de las quinolonas. Las quinolonas como la enrofloxacina, son fármacos bactericidasde amplio espectro que tienen buena actividad contra aerobios gramnegativos y grampositivos y son muy eficaces contra Pseudomonas spp. Sin embargo, estos fármacos tienen baja actividad contra anaerobios y por lo tanto se los debe combinar conclindamicina o metronidazol para cubrir un espectro adecuado de actividad antimicrobiana. Algunoscirujanos prefieren la administración intraperitoneal de antibióticos para el tratamiento de la peritonitis. En general, ésta vía no se considera necesaria si se utiliza la antibioticoterapia sistémica apropiada.

     

    Recomendaciones antibióticas actuales:

    A -. Combinación de ampicilina o amoxicilina + enrofloxacina + clindamicina o metronidazol

    B -. ampicilina o cefazolina + gentamicina o amikacina + metronidazol o clindamicina

    C -. Enrofloxacina + metronidazol o clindamicina o cefalosporina de 2° generación (cefuroxima)

    Si hay evidencia de enfermedad renal evitar el uso de gentamicina o amikacina. Además, estos antibióticosson potencialmente nefrotóxicos en perros con una función renal normal y la posibilidad de toxicidad seexacerba con la hipovolemia.

     

    3.Localización y corrección de la causa de la peritonitis

     La peritonitis en pequeños animales suele ser una afección quirúrgica después de que le paciente a sidoestabilizado. Debe realizarse una exploración abdominal para identificar y corregir el factor causante de lacontaminación peritoneal. Durante la cirugía exploratoria se debe reducir la extensión de la contaminaciónperitoneal mediante la reparación de cualquier perforación de órgano hueco, ya sea por desbridamiento y cierre o excisión; también se debe realizar irrigación intraperitoneal y es preciso establecer un drenajeperitoneal. Asimismo, se deben obtener muestras para realizar cultivos aerobios y anaerobios.

     

    Desbridamiento peritoneal

     El desbridamiento peritoneal reduce el número de bacterias intraperitoneales porque elimina las bacteriassecuestradas en el material fibrinoso y también suprime el exudado, los coágulos de sangre y el tejidonecrótico que favorecen el crecimiento bacteriano. Las adherencias actúan como barreras frente a lapenetración de líquido y antibióticos y es preciso romperlas. Durante el desbridamiento peritoneal y laruptura de las adherencias existe el riesgo potencial de diseminar la infección a través de la cavidadperitoneal y aumentar el daño del mesotelio peritoneal; sin embargo, esto representa un problema clínicomenor que el riesgo de formación de abscesos. Conviene recordar que durante la ruptura de lasadherencias se debe controlar la hemorragia porque la sangre intraperitoneal promueve el crecimientobacteriano. El desbridamiento debe ser lo más completo que sea posible, aunque esto puede ser imposibleen pacientes con un absceso crónico o peritonitis fibrinosa. En pacientes en estado crítico con formaciónextensa de adherencias, el desbridamiento menos agresivo junto con irrigación peritoneal completa podríaser un tratamiento inicial más adecuado y una vez que el estado del paciente ha mejorado puedecompletarse el desbridamiento.

     

    Irrigación intraperitoneal

     Objetivos del lavado peritoneal:

    1. Eliminación mecánica del tejido necrótico, restos de cuerpos extraños y sustanciasquímicas.

    2. Dilución de la flora bacteriana y de las endotoxinas.

    3. Calentar al paciente hipovolemico.

    La irrigación, después de haber realizado el desbridamiento peritoneal, contribuye en la eliminación debacterias y partículas que favorecen la proliferación bacteriana, reduciendo significativamente la mortalidady la morbilidad de los pacientes con peritonitis séptica. La irrigación es más eficaz si se realiza durante lasprimeras horas de la contaminación, antes de que la fibrina atrape a las bacterias. La cavidad peritoneal sedebe irrigar con solución salina estéril normal calentada hasta que el líquido aspirado sea transparente. Sedebe aspirar la mayor cantidad posible del líquido irrigado porque el líquido intraperitoneal residual favorecela proliferación bacteriana y reduce la función de los neutrófilos. Aun cuando este procedimiento podríadiseminar la infección a áreas vecinas, la irrigación abundante con la extracción completa del líquidointraperitoneal se consideran mucho más importantes. Por lo general no se considera necesario agregar unantiséptico o un antibiótico al líquido utilizado en la irrigación. Los antisépticos como povidona yodada soninhibidores potentes de la función de los neutrófilos y en realidad pueden dañar las superficies peritonealesy exacerbar la sepsis. La adición de antibióticos al líquido de irrigación al comienzo incrementará los nivelesde antibiótico en la cavidad peritoneal, pero la antibioticoterapia sistémica es indispensable para mantenerniveles antibióticos adecuados en el suero y el líquido intraperitoneal. La mayoría de los antibióticosalcanzan niveles terapéuticos en el liquido peritoneal si se dan por vía intravenosa. Es más, algunosantibióticos pueden producir irritación peritoneal (por ejemplo las preparaciones oleosas) o adhesiones (porejemplo tetraciclina) pudiendo exacerbar así la peritonitis existentes. La recomendación actual consiste enrealizar la irrigación intraoperatoria con solución salina estéril normal calentada junto con antibioticoterapiasistémica. La administración de heparina sistémica o en el líquido de irrigación puede prevenir la oclusióndel drenaje y la formación de adherencias. Los estudios clínicos realizados no han demostrado la eficaciade este tratamiento. La heparinización puede estar contraindicada en los estadios iniciales de la peritonitisporque podría limitar la capacidad del huésped para aislar la infección, ya que reduce y limita la formaciónde adherencias.

    4 -. Drenaje peritoneal

    En la peritonitis séptica generalizada puede ser imposible limpiar completamente la cavidad abdominalutilizando exclusivamente el lavado intraperitoneal, entonces tras el desbridamiento y la irrigación de lacavidad peritoneal, es imprescindible establecer un drenaje intraperitoneal o un drenaje peritoneal abiertocuando las superficies serosas están inflamadas, no es posible eliminar por completo el origen de lainflamación o el material extraño no puede retirarse de manera completa.

    Drenajes intraperitoneales

     Los drenajes intraperitoneales se indican para drenar acumulaciones de líquidolocalizadas como los abscesos. Uno de los principales problemas de los drenajesintraperitoneales es que al ser recubiertos rápidamente por el epiplón su función disminuye horas despuésde haberlos colocado (aproximadamente duran 14 horas). El drenaje por succión de Penrose parece servarias veces más eficiente que el drenaje de Penrose cerrado o pasivo de la cavidad peritoneal. El drenajepor succión consiste en un tubo de doble lumen en el cual el segundo lumen sirve como orificio de aireaciónexterno que elimina el vacío intraperitoneal. El drenaje puede actuar de manera pasiva o estar conectado aun tubo de succión continua. Es fácil construir un drenaje por succión de triple lumen a partir de un catéterde Foley modificado y un drenaje de Penrose fenestrado. Todos los drenajes intraperitoneales se debenmantener cubiertos por un vendaje estéril que contribuya a prevenir la contaminación del drenaje y permitasupervisar la cantidad y las características del líquido eliminado. Los vendajes se deben cambiar variasveces por día de acuerdo con la cantidad de secreción. Conviene recordar que el drenaje no cesará porcompleto aun cuando la infección peritoneal se haya resuelto, porque la presencia del tubo de drenajeinduce la producción de hasta 50-100 ml de líquido por día. La mayor parte de los drenajes de Penrose porsucción intraperitoneales se pueden retirar 4-8 días después de la cirugía. La complicación más comúnasociada con los drenajes es la infección ascendente. Este problema se puede reducir manteniendo un vendaje estéril absorbente sobre la porción expuesta del drenaje hasta retirarlo. Las complicacionesasociadas comprenden drenaje incompleto, herniación intestinal u omental en el sitio de salida del drenaje yretracción del drenaje dentro de la cavidad peritoneal. La extracción inadvertida del tubo de drenaje por elpaciente se puede prevenir colocando un vendaje en el sitio de salida del tubo y mediante un collarisabelino.Los drenajes por succión cerrados fueron evaluados en el tratamiento de la peritonitis generalizada canina yfelina. Las ventajas potenciales con respecto a las técnicas de drenaje abierto consisten en menor riesgo decontaminación nosocomial y de evisceración, menor necesidad de cuidados intensivos del vendaje (uncompromiso importante en tiempo y dinero) y que no requiere una segunda cirugía para cerrar la herida. Losresultados indican que el drenaje por succión cerrado podría ser un método útil en el tratamiento de laperitonitis generalizada. Todos los drenajes se mantuvieron productivos hasta su retiro y no se asociaroncon complicaciones clínicas importantes.Las tasas de mortalidad fueron similares a las informadas en los primeros estudios que usaron drenajeperitoneal abierto.

     

    Selección del método de drenaje

     La selección del método de drenaje para el paciente con peritonitis se debe fundamentar en la gravedad y elorigen de la enfermedad, en el grado de contaminación peritoneal y la experiencia del cirujano. El drenajeperitoneal posoperatorio podría ser innecesario en el paciente con peritonitis química leve (como lasecundaria a ruptura de la vejiga en ausencia de infección de las vías urinarias). El manejo de estospacientes requiere corregir la causa de la peritonitis y proceder a la irrigación peritoneal intraoperatoriacompleta con solución salina estéril calentada. El manejo quirúrgico de los pacientes con peritonitislocalizada (como la secundaria a un absceso prostático) o aquellos con peritonitis generalizada leveconsiste en la corrección de la causa de la peritonitis e irrigación intraoperatoria, con o sin colocación de undrenaje por succión intraperitoneal. Cuando la peritonitis es generalizada grave o se ha producidocontaminación extensa de la cavidad peritoneal, se debe colocar un drenaje peritoneal abierto. En general,el cierre abdominal se realiza al cabo de 1 semana. El drenaje peritoneal abierto es más laborioso y costosoque el drenaje por succión de Penrose y esto puede limitar su aplicación a pacientes con peritonitisgeneralizada grave.

    Lavado peritoneal postoperatorio

     Si bien algunos cirujanos recomiendan el lavado peritoneal posoperatorio en pacientes con peritonitisgeneralizada, los resultados clínicos de este método terapéutico no son concluyentes.El lavado contribuyeen la eliminación mecánica continua de bacterias y sustancias que promueven la proliferación bacteriana. Elmovimiento de líquido reduce la formación de adherencias, aunque se han informado casos en pacienteshumanos con pequeñas áreas de acumulaciones localizadas de líquido después de cuatro a cinco días delavado enérgico. También se ha informado que el lavado retarda la velocidad del proceso de cicatrizaciónperitoneal, posiblemente a causa de la alteración mecánica de la herida o la eliminación de macrófagosflotantes libres.

    5.- Atención postoperatoria y tratamiento de sostén

    La fluidoterapia y los antibióticos deben continuarse hasta que el animal retorna a la alimentación oral. Elapoyo nutricional es una parte importante del tratamiento de la peritonitis. La sepsis, la cirugía y la anorexiacontribuyen al estado catabólico y al balance negativo de nitrógeno.

    Manejo del íleo

     El íleo es una respuesta fisiopatológica a la peritonitis. El tratamiento del íleo produce efectos beneficiososobvios de descompresión intestinal, que reduce la presión intraabdominal y esto a su vez mejora larespiración y el retorno venoso desde el abdomen. La descompresión facilita el cierre físico del abdomen yfavorece la reanudación del apetito, un aspecto importante en el paciente catabólico. La descompresión delestómago se puede lograr mediante sondas nasogástricas o también colocando un tubo de yeyunostomíacuando se realiza la celiotomía. Esto favorece la descompresión intestinal y permite la nutrición enteral. Lacorrección de las alteraciones electrolíticas, en especial la hipopotasemia, es importante para lareanudación de la función gastrointestinal.

    Apoyo nutricional

     El apoyo nutricional es un componente importante en el manejo del paciente con peritonitis. El pacienteséptico tiene un índice metabólico hasta 4 veces superior al normal y se encuentra catabólico. La cirugíaincrementa aun más el gasto de energía. La anorexia, frecuente en el paciente con peritonitis, tambiéncontribuye al balance negativo de nitrógeno. Este estado de desnutrición deteriora la inmunidad mediadapor células y la humoral, aumenta la susceptibilidad a la infección, retarda la cicatrización de heridas yfavorece la dehiscencia de la herida. La hiperalimentación parenteral se ha utilizado con buenosresultados en el perro; sin embargo, es una técnica de costo elevado y requiere supervisión intensiva delpaciente. La hiperalimentación enteral es la vía preferida de apoyo nutricional en pequeños animales si elintestino es funcional. Los alimentos líquidos se pueden administrar mediante sonda orogástrica,nasogástrica, de faringostomía, de gastrostomía o de alimentación yeyunal. Los métodos de alimentacióndeben usar la mayor parte de aparato gastrointestinal funcional del paciente que sea posible.

    Complicaciones y pronóstico

     La peritonitis es un estado patológico complejo que puede causar numerosas complicaciones que ponen lavida en peligro, dando un pronóstico reservado a grave El shock séptico terminal y la CID son las causasprincipales de la muerte en estos pacientes. Los informes de mortalidad debido a peritonitis séptica indican que hasta el 70% de los perros mueren debido a complicaciones relacionadas con la enfermedad. La tasade mortalidad tras el drenaje peritoneal abierto disminuye a 30 – 50 %. El diagnóstico temprano, eltratamiento de sostén intensivo, corrección de la causa, el drenaje peritoneal eficaz y la antibioticoterapiaapropiada pueden mejorar en gran medida el pronóstico.

  • Panosteitis

    Panosteitis

     La panosteítis se define como una condición dolorosa esquelética, auto-limitante, que afecta pacientes jóvenes de razas grandes a medianas, que se caracteriza clínicamente por renqueras y radiográficamente por un aumento de densidad en la cavidad medular. La incidencia de panosteítis ha sido estimada en 2.6 por cada 1000 pacientes Su aparición no está bien descrita, teniendo causa desconocida hasta el momento.

    Se especula que puede favorecer su aparición la suplementación inadecuada de calcio y otros minerales, enfermedades virales, bacterianas, causas infecciosas y predisposición genética. Comúnmente los machos se encuentran en mayor riesgo (70%), al igual que los pastores alemanes y cualquier otro cachorro de raza mediana a grande que reciba suplementos de calcio, especialmente antes del destete. La mayoría de casos se dan en entre los 5 a 18 meses de edad, aunque se han presentado casos desde los 2 meses hasta los 5 años.

    En promedio se diagnostica a los 12.4 meses. Los primeros cambios histológicos que se presentan son espacios vacíos en la medula ósea adiposa, proliferación vascular y formación de hueso local alrededor del foramen nutricio. Estos cambios están asociados con congestión vascular y presión intra ósea aumentada (25 a 24 mm HG, normalmente es de 6 a 24 mm Hg). La congestión resulta en una subsecuente formación de hueso local, formación de hueso periostial secundario y alargamiento del sistema Harversiano. Con el tiempo las áreas de formación local de hueso se compactan y se conectan al endostio. Luego inicia la remodelación del hueso recién formado y la medula ósea hematopoyética reaparece, seguido de reposición con medula ósea adiposa. El origen de la panosteitis es poco entendido, pero se cree que la hipertensión intramedular es dada por una acumulación de proteínas.

    Su sintomatología se basa en renqueras de intensidad variable, sin historia de trauma, iniciando usualmente en miembros anteriores, aunque también puede afectarse los miembros posteriores. La renquera puede ser de arrastre o bien sin apoyo de peso. El dolor suele ser recurrente e intermitente, además puede desplazarse a diferentes miembros de forma aguda. En casos severos el paciente se encuentra deprimido, inapetente y con pérdida de peso, aunque estos casos no suelen ser tan comunes. Al examen físico el paciente va presentar dolor a la manipulación de los huesos largos (diáfisis) en los miembros afectados, se debe realizar una palpación firme a través de todo el periostio del hueso, con precaución de no presionar ningún músculo ni nervio que afecte la sensación dolorosa. Los huesos más comúnmente afectados suelen ser radio, humero, fémur y tibia (en orden de frecuencia). Además puede presentarse fiebre leve y atrofia muscular. Los hallazgos laboratoriales son poco sensibles, pudiendo existir un eosinofilia en cuadros tempranos o leucogramas inflamatorios o de estrés. Su diagnóstico se basa en la historia y signos clínicos. La presencia de alteraciones radiológicas puede sumar información importante.

    El proceso puede presentarse de forma individual o en forma conjunta con otras enfermedades ortopédicas del desarrollo, por ejemplo, fragmentación medial del proceso coronoides, no unión del proceso ancóneo, displasia de cadera, fracturas o lesiones ligamentosas por trauma no evidente, entre otros.   

    Su diagnóstico definitivo se basa en la presencia de alteraciones en la densidad medular en huesos largos. Dividiendo sus características radiológicas en 3 estadíos dependiendo de la cronicidad de la lesión: Estadíos tempranos: los patrones trabeculares en los bordes de la diáfisis son más prominentes, además pueden observarse más borrosos y algunas opacidades granulares. Estadíos progresivos: opacidades escleróticas en forma de parche, primero alrededor del foramen nutricio y luego alrededor de la diáfisis, además corteza aumentada, y periostio engrosado con opacidad incrementada. Estadío tardío: se da durante la resolución del padecimiento, se disminuye la opacidad medular (hacia normal), aunque aun pueden presentarse algunas lesiones características de los estadíos anteriores, puede ser el periodo en el que el canal medular se observe más lucido de lo normal. En casos muy crónicos y que no responden al tratamiento se puede realizar biopsia de hueso para descartar la presencia de neoplasias, bacterias u hongos. El tratamiento se basa en el control del dolor y la disminución de la inflamación, además de terapia de soporte por las alteraciones secundarias.

    La restricción de la actividad física no ha demostrado que favorezca la recuperación pero si llega a disminuir el dolor. En casos crónicos o muy severos la enfermedad puede llegar a producir un desuso de la extremidad produciendo atrofia muscular. Entre los medicamentos más utilizados existen: Carprofeno 2.2mg kg PO BID. Meloxicam 0.2mg/kg el primer día, seguido de 0.1mg/kg SID. Etodolaco 10- 15 mg/kg PO SID. Firocoxib 5 mg/kg PO SID. Prednisolona 0.1-0.5 mg/kg PO SID. Es importante evitar el uso de AINES en conjunto con glucocorticoides por la incidencia de úlceras gástricas, además se debe dar un tiempo prudencial entre el uso de diferentes AINES ya que la combinación de ellos también puede producir ulceración gástrica.

    No existe procedimiento quirúrgico para tratar la enfermedad. Es importante entender que es una enfermedad auto-limitante y que los signos clínicos pueden persistir durante un tiempo prolongado. Además que, el uso de analgésicos no va disminuir el tiempo de recuperación del paciente pero si va lograr una mejor calidad de vida durante el padecimiento. Se recomienda el seguimiento del paciente cada 2 a 4 semanas para valorar su recuperación o en caso contrario valorar diferentes problemas ortopédicos concomitantes. El pronóstico es bueno en pacientes que responden de forma favorable al tratamiento analgésico; debido a que es un padecimiento auto-limitante se considera que la mayoría de pacientes tienen buenas probabilidades de recuperación.