Obesidad en perros

Foto: VinnieRattolle (CC BY-SA 4.0), vía Wikimedia Commons.

La obesidad es uno de los problemas de salud más comunes en los perros: muchos perros de compañía tienen sobrepeso, y muchos dueños no lo notan. Los kilos de más no son solo un tema estético: acortan la vida y aumentan el riesgo de muchas enfermedades.

Cómo saber si tu perro tiene sobrepeso

  • Costillas: deberías poder palparlas con facilidad, con una capa fina de grasa, como cuando pasas los dedos por el dorso de tu mano. Si cuesta encontrarlas, tiene sobrepeso.
  • Cintura: vista desde arriba, debe notarse una cintura detrás de las costillas.
  • Barriga: vista de lado, debe subir desde el pecho hacia las patas traseras, no colgar.
  • Acumulación de grasa en la base de la cola, el cuello o el lomo.

El veterinario usa una escala de condición corporal del 1 al 9, en la que 4 a 5 es lo ideal.

Riesgos para la salud

Causas

  • Comer más de lo que necesita: porciones «a ojo», comida siempre disponible.
  • Premios y restos de comida: suelen ser el gran problema oculto.
  • Poco ejercicio.
  • Esterilización: reduce las necesidades de energía, por lo que hay que ajustar la ración, pero no obliga a engordar.
  • Edad y razas propensas: labrador, golden retriever, beagle, cocker spaniel, teckel, pug, basset hound.
  • Enfermedades como el hipotiroidismo o el Cushing, menos frecuentes.

Cómo ayudarlo a bajar de peso

  1. Visita al veterinario: confirmará el sobrepeso, descartará enfermedades y calculará su peso ideal y cuánto debe comer. Para la mayoría, lo seguro es bajar entre un 1 y un 2 % de su peso por semana.
  2. Pesa la comida con una balanza de cocina, no la midas a ojo, y respeta la cantidad indicada.
  3. Si hace falta, cambia a un alimento para control de peso, más rico en proteína y fibra, que lo deja más satisfecho. No reduzcas mucho su alimento habitual, porque puede quedarse sin nutrientes.
  4. Premios: que no superen el 10 % de lo que come al día. Usa trozos de zanahoria, pepino o manzana sin semillas, o separa parte de su ración diaria para usarla como premio.
  5. Nada de restos de la mesa, y acuerda las reglas con toda la familia.
  6. Más ejercicio, de forma gradual: paseos más largos o más frecuentes, juegos, natación (ideal si tiene problemas articulares).
  7. Usa comederos antivoracidad o juguetes dispensadores para que coma más lento.
  8. Pésalo cada 2 a 4 semanas y ajusta según el avance.

Esta información es general y no reemplaza la consulta con un médico veterinario.