Hernia discal en perros

Foto: Томасина (CC BY-SA 3.0), vía Wikimedia Commons.

La hernia discal ocurre cuando uno de los discos que amortiguan las vértebras de la columna se desplaza o se rompe y presiona la médula espinal o los nervios. Es la causa más común de dolor de espalda y parálisis en perros. Su nombre técnico es enfermedad del disco intervertebral.

Razas con más riesgo

Es muy frecuente en razas de patas cortas y espalda larga (condrodistróficas), en las que los discos se endurecen desde jóvenes: teckel (dachshund), bulldog francés, beagle, shih tzu, pequinés, caniche, cocker spaniel, basset hound, corgi y lhasa apso. En estas razas suele aparecer entre los 3 y 7 años, a menudo de forma repentina. En razas grandes, como el pastor alemán o el labrador, aparece más en perros mayores y avanza de forma más lenta.

Síntomas

  • Dolor de espalda o cuello: se queja, tiembla, camina encorvado o con la cabeza baja, no quiere que lo tomen en brazos.
  • No quiere saltar, subir escaleras ni moverse.
  • Patas traseras débiles o tambaleantes, arrastra las uñas.
  • Parálisis de las patas traseras o, si es en el cuello, de las cuatro patas.
  • Pérdida del control de la orina o las heces.

Cuándo es una urgencia

Si tu perro no puede caminar, arrastra las patas traseras o no controla la orina, llévalo al veterinario de inmediato. En los casos graves, el tiempo es clave: cuanto antes se opera, más posibilidades hay de que vuelva a caminar.

Diagnóstico

El veterinario hace un examen neurológico para saber dónde está la lesión y qué tan grave es. La resonancia magnética o la tomografía confirman la hernia y muestran su ubicación exacta antes de una cirugía.

Tratamiento

  • Conservador (dolor sin parálisis o parálisis leve): reposo estricto en jaula o en un espacio pequeño durante 4 a 6 semanas, salidas solo para hacer sus necesidades y con correa, antiinflamatorios y analgésicos. El reposo es tan importante como los medicamentos.
  • Cirugía (parálisis, pérdida de sensibilidad, dolor que no mejora o episodios repetidos): se retira el material del disco que presiona la médula.
  • Fisioterapia y rehabilitación después de la cirugía o del reposo.

Prevención y cuidados

  • Mantén un peso saludable.
  • Evita que salte desde el sillón, la cama o el auto; usa rampas.
  • Usa arnés en vez de collar.
  • Al tomarlo en brazos, sostén el pecho y el trasero a la vez, con la espalda recta.
  • Ejercicio regular para mantener una musculatura fuerte.

Esta información es general y no reemplaza la consulta con un médico veterinario.