Síndrome de Cushing en perros

Foto: Albertoalciuffo (CC BY-SA 4.0), vía Wikimedia Commons.

El síndrome de Cushing, o hiperadrenocorticismo, ocurre cuando el cuerpo produce demasiado cortisol, una hormona de las glándulas suprarrenales. Es lo contrario de la enfermedad de Addison. Es una de las enfermedades hormonales más comunes en perros de mediana edad y mayores, y avanza lentamente, por lo que muchos dueños confunden sus signos con el envejecimiento.

Tipos

  • Hipofisario (alrededor del 85 % de los casos): un pequeño tumor, casi siempre benigno, en la hipófisis del cerebro estimula en exceso a las glándulas suprarrenales.
  • Suprarrenal: un tumor en una de las glándulas suprarrenales produce cortisol por sí mismo.
  • Iatrogénico: causado por el uso prolongado de corticoides (prednisona y similares) en dosis altas.

A quién afecta

Suele aparecer en perros mayores de 6 años. Es más frecuente en caniche, teckel, Boston terrier, bóxer, schnauzer miniatura, yorkshire terrier, beagle y bichón frisé.

Síntomas

  • Bebe mucha agua y orina mucho, a veces dentro de casa.
  • Apetito voraz: pide comida, roba de la mesa o la basura.
  • Barriga hinchada y colgante («barriga de olla»).
  • Jadeo excesivo, incluso sin calor ni ejercicio.
  • Pérdida de pelo simétrica en los costados, piel fina, con manchas oscuras o puntos negros.
  • Debilidad muscular, cansancio, le cuesta subir escaleras.
  • Infecciones de piel y urinarias que se repiten.

Diagnóstico

No hay una sola prueba sencilla. El veterinario combina:

  • Análisis de sangre y orina generales (fosfatasa alcalina elevada, orina diluida).
  • Pruebas hormonales específicas: supresión con dexametasona a dosis baja, estimulación con ACTH o el cociente cortisol/creatinina en orina.
  • Ecografía abdominal para ver las glándulas suprarrenales y diferenciar el tipo.

Tratamiento

  • Medicamento diario por boca (trilostano) que reduce la producción de cortisol: el tratamiento más habitual, de por vida.
  • Controles de sangre periódicos para ajustar la dosis, sobre todo al principio.
  • Cirugía si se trata de un tumor suprarrenal que se puede extirpar.
  • En el Cushing causado por corticoides: retirada gradual de estos, nunca de golpe.

Durante el tratamiento, consulta si aparecen vómitos, diarrea, decaimiento o falta de apetito, porque puede indicar que la dosis es excesiva.

Con tratamiento, la sed, el apetito y el jadeo mejoran en pocas semanas, y la piel y el pelo en unos meses.

Esta información es general y no reemplaza la consulta con un médico veterinario.