Brumación e hibernación en reptiles

Foto: Yuriy75 (CC BY-SA 3.0), vía Wikimedia Commons.

Cuidados de reptiles · Guía 8 de 9

En la naturaleza, muchos reptiles de climas templados reducen su actividad durante el invierno, cuando hace frío y escasea la comida. En los reptiles este letargo se llama brumación, y en las tortugas terrestres suele hablarse de hibernación. En casa puede ocurrir aunque el terrario esté calefaccionado, porque responden también a las horas de luz.

¿Qué especies lo hacen?

Señales de brumación

El animal come cada vez menos o nada, pasa más tiempo escondido o en el lado fresco, se asolea menos y duerme mucho más. Estas mismas señales pueden indicar una enfermedad, por eso es importante confirmar con el veterinario que se trata de brumación y no de un problema de salud.

Cómo prepararla

  • Antes del invierno, haz un control veterinario y un examen de heces: un animal enfermo o con parásitos no debe brumar.
  • Deja de alimentarlo dos o tres semanas antes de que baje la temperatura, para que su intestino quede vacío; la comida sin digerir se descompone y puede causar infecciones.
  • Ve reduciendo poco a poco las horas de luz y la temperatura.
  • Mantén siempre agua limpia disponible.
  • Pésalo cada dos semanas: una pérdida de peso marcada es motivo para despertarlo y consultar.

La hibernación de las tortugas terrestres

Las tortugas terrestres de clima templado necesitan un período de frío estable y controlado, habitualmente alrededor de 5 °C, ni muy por encima (porque consumen sus reservas sin descansar) ni bajo cero (porque se congelan). Debe medirse con termómetro y hacerse solo con tortugas adultas sanas, bajo indicación de un veterinario de reptiles. Las crías y las tortugas enfermas o delgadas no deben hibernar.

El despertar

Al final del invierno, sube poco a poco la temperatura y las horas de luz. Ofrécele agua o un baño tibio antes que comida, y después vuelve de a poco a la alimentación normal. Si en una o dos semanas no come, consulta al veterinario.