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  • Piometría

    Piometría

    La piometra es una enfermedad originada por una infección en el útero y acumulación de secreciones y pus en su interior. Es muy frecuente en las perras que han alcanzado la madurez sexual. También afecta a las hembras de gato, conejo, hurón y cobaya, es muy poco frecuente en la especie humana. Se trata de una enfermedad grave de inicio súbito y consecuencias potencialmente mortales si no se trata a tiempo, por lo que puede considerarse una urgencia. Debido a que ocurre en un órgano que se encuentra en la cavidad abdominal, se ha comparado con la apendicitis pues en ambos procesos se produce acumulación de pus en el interior de un órgano hueco.

    Fisiología del ciclo estral 

    Las perras alcanzan la pubertad entre los 6 y 12 meses, momento en que presentan su primer periodo de celo. Este se repite a partir de entonces con intervalos que oscilan entre 4 y 12 meses, siendo la media cada 6 meses.

     

    El ciclo completo se divide en 4 fases que reciben los nombres de anestro, proestro, estro y diestro también llamado metaestro.

     

    Anestro. Es el período más largo, dura alrededor de 4 meses y no existe actividad sexual.

    Proestro. Esta fase es la previa al celo y dura entre 7 y 10 días. Existe secreción sanguinolenta por la vagina. La perra no acepta al macho.

    Estro. Es el periodo de celo. La hembra es fértil, atrae al macho y lo acepta. La vulva se vuelve turgente. Durante esta fase se produce la ovulación. El momento más propicio para que quede preñada es el día 12 desde el comienzo del sangrado.

    Diestro. Dura unos 60 días. La hembra rechaza al macho de nuevo, la vulva disminuye de tamaño y a veces expulsa a través de la vagina un flujo mucoso. Los cambios se originan por un predominio en la secreción de la hormona progesterona. Durante esta fase el animal es susceptible de presentar piometra.

     

    Causas

    La piometra es la consecuencia de los cambios que sufre el útero en el metaestro (periodo posterior al celo). Puede ocurrir a cualquier edad una vez alcanzada la fertilidad, aunque es más común a medida que el animal se hace mayor. El momento de riesgo máximo para su aparición es entre la 6a y 8a semana después del inicio del celo. Normalmente durante esta fase el cuello del útero que ha permanecido abierto durante el celo comienza a cerrarse y el endometrio vuelve a su estado habitual.

    Sin embargo puede ocurrir una hiperplasia endometrial quística como una inadecuada respuesta a la secreción de la hormona progesterona que tiene lugar en este periodo, lo que significa que la zona más interna de la pared del órgano aumenta excesivamente de grosor y se forman quistes. En esta situación, las bacterias que han emigrado al útero procedentes de la vagina, encuentran unas condiciones favorables para su crecimiento. Además la progesterona disminuye la contractibilidad del útero y aumenta la secreción de moco lo que facilita el cierre del cérvix y dificulta el drenaje del órgano.

    El cierre del cérvix en un factor importante en la gravedad de la enfermedad. Si este permanece abierto las secreciones producidas por la infección pueden ser expulsadas, lo que facilita la curación. Esto se llama piometra abierta. Por el contrario si el cuello del útero permanece totalmente cerrado, el pus y las secreciones no pueden ser expulsadas a través de la vulva por lo que se acumulan y el útero se distiende. Es lo que se conoce como piometra cerrada. En estas circunstancias no es raro que el útero puede llegar a romperse y la infección se disemine dentro de la cavidad peritoneal produciendo una peritonitis que puede ser mortal.

     

    Síntomas

    Suelen aparecer varias semanas después de la época de estro (celo). En las perras, los signos y síntomas más frecuentes son :

    Descarga vaginal que puede ser sanguinolenta o purulenta (con pus) y está presente en el 85% de los casos.

    Letargia en el 62%.

    Inapetencia en el 42%,

    Poliuria y polidipsia (sed excesiva) en el 28%.

    Menos usual es la presencia de diarrea, nicturia (micción nocturna) y agrandamiento abdominal.

     

    Si la enfermedad sigue evolucionando, el animal puede llegar a estado de shock circulatorio, como consecuencia de septicemia (presencia de bacterias en la sangre), toxemia (toxinas en la sangre), insuficiencia renal y peritonitis.

     

    Tratamiento

    El tratamiento de elección es quirúrgico. Se realiza una intervención que consiste en la extirpación de los ovarios y el útero. Previamente puede ser necesario administrar tratamiento antibiótico y la infusión de suero para mejorar la situación del animal y combatir la deshidratación.

    En un número reducido de casos se puede realizar tratamiento con antibióticos y prostaglandinas (sustancia que aumenta la contracción uterina), lo cual permite evitar la cirugía y mantener la capacidad reproductiva; pero esta opción solo es aplicable en casos seleccionados en que la situación general es buena y cuándo sea piometra abierta.

  • Pioderma

    Pioderma

    El enfoque terapéutico de la pioderma profunda conlleva la administración sistémica de antibiótico de manera prolongada, así como una terapia tópica a base de baños con un champú antiséptico. Si se presentan recidivas, es necesario averiguar la causa subyacente que las origina.

    Las infecciones bacterianas de la piel constituyen una de las causas más frecuentes de enfermedad cutánea en el perro. Un alto porcentaje de casos de pioderma en el perro están asociados con bacterias del género Staphylococcus, entre las que destacan Staphylococcus pseudintermedius y con menor frecuencia Staphylococccus chleiferi y Staphylococcus aureus. Otras bacterias que pueden estar implicadas en la pioderma son Streptococcus, Enterococcus, Pseudomonas aeruginosa, Proteus mirabilis, Escherichia coli, Enterobacter y, ocasionalmente, Actinomyces, Nocardia y Micobacterium.

    De acuerdo con la profundidad de la infección y la naturaleza del proceso inflamatorio, la pioderma puede ser de superficie (afecta al estrato córneo y a las capas más externas de la epidermis), superficial (involucra la epidermis y los anejos epiteliales en la parte superior de la dermis) y profunda (implica la dermis y el tejido adiposo subyacente). La pioderma profunda (foliculitis, forunculosis, celulitis) es menos frecuente que la pioderma superficial y es necesario para su resolución un diagnóstico correcto y un tratamiento adecuado y prolongado. 

    Signos clínicos

    La pioderma profunda puede ser generalizada o localizada en distintas regiones: interdigital, barbilla, anal, callos de apoyo, acral y nasal. 

    Los signos clínicos de la pioderma profunda consisten en zonas de eritema, pápulas, tumefacción, necrosis, bullas, hemorragias, abscesos, fístulas, supuración y costras. En ocasiones, los animales se encuentran decaídos y tienen fiebre. La analítica sanguínea puede mostrar leucocitosis, neutrofilia y linfopenia. 

    Diagnóstico

    El diagnóstico se realiza en función de una historia clínica completa y detallada, un minucioso examen clínico general y dermatológico y la realización de pruebas complementarias adecuadas. Estas pruebas incluyen la citología (inflamación piogranulomatosa constituida por macrófagos, neutrófilos, eosinófilos y células plasmáticas, junto, en ocasiones, con la presencia de bacterias intra y/o extracelulares), el cultivo y el antibiograma, con el fin de confirmar el diagnóstico y elegir el antibiótico apropiado, la histopatología generalmente con un valor diagnóstico orientativo, y la realización de pruebas hematológicas, bioquímicas y/o endocrinas con el fin de determinar la posible enfermedad subyacente. 

    Tratamiento

    El tratamiento más apropiado para la pioderma profunda requiere la combinación de una terapia antibiótica sistémica y una terapia tópica. 

    Antibioterapia
    Para que este tratamiento sea efectivo es necesario seleccionar el antibiótico apropiado, establecer la dosis más adecuada y mantener el tratamiento el tiempo necesario hasta la remisión de las lesiones. Para el tratamiento de la pioderma profunda se deben emplear antibióticos bactericidas, cuya elección se realizará en función de los resultados del cultivo y antibiograma. La duración del tratamiento será variable (4 a 12 semanas, o incluso más tiempo), manteniendo la terapia 2-3 semanas más una vez que hayan remitido los signos clínicos. 

    Los antibióticos que más se emplean en el tratamiento de la pioderma profunda son: cefalexina, cefadroxilo, cefovecina, amoxicilina-ácido clavulánico, clindamicina, enrofloxacino, marbofloxacino y orbifloxacino (tabla). No obstante, se recomienda realizar un cultivo y antibiograma con el fin de seleccionar el antibiótico más adecuado en cada caso. 

    Terapia tópica 
    Constituye un complemento a la terapia antibiótica sistémica, ya que reduce el número de bacterias superficiales, disminuye la probabilidad de recidivas, acelera el proceso de cicatrización y es beneficiosa en el tratamiento de infecciones por estafilococo resistente a la meticilina. 

    La aplicación de los agentes antimicrobianos sobre la piel puede realizarse en forma de champú, loción, pomada, gel, ungüento o spray. En la práctica los champús suelen ser los mas efectivos. Inicialmente es recomendable realizar los baños de forma frecuente (cada 2-3 días) y, posteriormente, con una periodicidad semanal como terapia de mantenimiento. El tiempo de contacto del producto con la piel será de 10 a 15 minutos. Se recomienda rasurar el pelo antes del baño, al menos, en la zona que vamos a tratar. 

    Los productos antibacterianos más eficaces son: el peróxido de benzoílo, la clorhexidina, la povidona yodada, el lactato de etilo y el triclosan. 
    • El peróxido de benzoílo, además de tener capacidad antimicrobiana, es queratolítico, desengrasante y comedolítico. 
    • La clorhexidina es un antiséptico de amplio espectro con actividad antibacteriana y antifúngica. 
    • La povidona yodada es un agente bactericida y fungicida con ligera actividad desengrasante. 
    • El lactato de etilo es un buen agente antibacteriano que se emplea a una concentración del 10%. 
    • El triclosan es un agente bactericida eficaz frente a Staphylococcus pseudintermedius. 

    Complicaciones 

    Entre los factores que impiden o dificultan la resolución de una pioderma profunda, destacan: 
    • Elección inapropiada del antibiótico. 
    • Dosis inadecuada del antibiótico. 
    • Duración incorrecta en cuanto al tiempo de tratamiento. 
    • Bacterias resistentes a los antibióticos (Staphylococcus sp resistente a la meticilina). 
    • Diagnóstico de pioderma erróneo. 
    • Factores externos: incumplimiento de la medicación por parte del propietario, pérdida de actividad del antibiótico como consecuencia de problemas gástricos, inactivación del producto por la alimentación o por una malabsorción, etc. 
    • Enfermedad cutánea subyacente no identificada, por ejemplo: demodicosis, enfermedad alérgica (dermatitis atópica, alergia alimentaria), hipotiroidismo, hiperadrenocorticismo iatrogénico (especialmente asociado con un tratamiento prolongado de una enfermedad alérgica), leishmaniosis, alteraciones de la queratinización, neoplasia y estados de inmunodeficiencia (adquirida o congénita). 

    Recidivas
    En ocasiones, nos encontramos animales que responden favorablemente a la terapia antibacteriana de manera que remiten completamente sus lesiones y, sin embargo, al cabo de poco tiempo un nuevo episodio de pioderma vuelve a aparecer. Esto es lo que se conoce con el nombre de pioderma recidivante. Su presentación se debe a la existencia de alguna enfermedad cutánea subyacente que induce el sobrecrecimiento bacteriano y la infección. Su rapidez en cuanto a presentación y el número de episodios que puedan producirse al año va a depender del tipo y gravedad de la enfermedad subyacente, que va a alterar la barrera cutánea y va a provocar la infección. 

    A veces, cuando es difícil o no podemos identificar la causa subyacente, tenemos que recurrir a una antibioterapia mantenida a largo plazo utilizando diversos protocolos de administración. Así, una vez que hayamos conseguido la remisión completa de las lesiones, podemos: 
    a. Elegir un antibiótico con escasos efectos secundarios y con un bajo potencial para desarrollar resistencia, a una dosis y frecuencia inferior a la óptima terapeútica. Por ejemplo, si el paciente requiere 400 mg cada 12 horas de una cefalosporina, pasaremos a una administración de 200 mg cada 24 horas o en días alternos. 

    b. Realizar una terapia intermitente a la dosis óptima terapeútica que le corresponde al paciente, administrando el antibiótico unos días sí y otros no. Por ejemplo, si el paciente requiere 400 mg cada 12 horas de una cefalosporina, la administraremos al principio una semana sí y otra no, y si con el tiempo la infección está controlada podemos ampliar gradualmente el periodo de descanso (una semana sí, dos semanas descanso, etc.). 

    c. Administrar la terapia antibiótica a la dosis óptima terapeútica, exclusivamente los fines de semana. 

    Conclusión

    El tratamiento de la pioderma profunda requiere una terapia antibiótica prolongada combinada con una terapia tópica a base de baños con un champú antiséptico. La selección del antibiótico la realizaremos en función de los resultados del cultivo y antibiograma, y su administración se efectuará a la dosis óptima correcta durante un periodo de tiempo adecuado en cada caso. 

    En todos los casos de pioderma recidivante será necesaria la identificación de la causa subyacente y el control de la misma. Si esto no es factible, recurriremos a los protocolos de antibioterapia (dosis bajas o frecuencia intermitente) con el fin de mantener la remisión completa de la infección. 

     

  • Peritonotis

    Peritonotis

     La peritonitis es un estado patológico complejo y grave que causa numerosasalteraciones fisiopatológicas en múltiples órganos que pueden causar la muerte. La lesión peritonealdesencadena diversas respuestas fisiológicas destinadas a controlar al irritante peritoneal, para tratar delocalizarlo con fibrina y que no se generalice. Estas respuestas son beneficiosas al comienzo, pero a medidaque progresan pueden producir efectos adversos. El tratamiento debe dirigirse a la causa de la peritonitis ya prevenir las respuestas fisiopatológicas resultantes. Para eliminar la causa, facilitar el lavado abdominal ypoder establecer el drenaje, siempre se indica la intervención quirúrgica.

     

    FISIOLOGÍA PERITONEAL

     

    Cavidad peritoneal

     La cavidad peritoneal es el espacio extravascular preformado más grande delcuerpo; es solo una cavidad potencial, ya que las paredes de las vísceras están separadas por una delgadacapa de líquido seroso secretado por la membrana que actúa como lubricante. El peritoneo es unamembrana delgada serosa, que recubre la cavidad abdominal, parte de la cavidad pélvica y en mayor omenor extensión, las vísceras contenidas en ellas. Esta membrana está recubierta por una capa superficialúnica de células mesoteliales. Sobre la parte ventral de la superficie visceral diafragmática se encuentranvasos linfáticos especiales por debajode la membrana mesotelial. Los espacios pequeños entre las células mesoteliales,conocidos como estomas o estomátas, actúan como canales para el drenaje linfático desde lacavidad peritoneal. El diafragma actúa como un sistema de bombeo a través de su contracción y relajacióndeterminando el drenaje de estos vasos linfáticos hacia el conducto torácico. El peritoneo constituye unabarrera bidireccional ante la difusión de agua y sustancias de bajo peso molecular.

     

    Líquido peritoneal

     El líquido peritoneal se produce y reabsorbe en forma constante y proveelubricación para el movimiento de los órganos abdominales dentro de la cavidadperitoneal. Si bien este líquido posee propiedades antibacterianas mínimas,contiene fibronectina, una proteína que opsoniza las bacterias. El líquido peritonealnormal no contiene fibrinógeno y por ello no coagula.

     

    Absorción de partículas y microorganismos

     El material en partículas presente en la cavidad peritoneal es absorbido por loscanales linfáticos diafragmáticos que drenan a través de varias series de ganglioslinfáticos y se vacían dentro del conducto torácico. Las bacterias y los eritrocitos sondepurados rápidamente de la cavidad peritoneal, actuando como un mecanismo de lavado que la mantienelimpia.

     

    Circulación intraperitoneal

     Tanto el líquido como las partículas intraperitoneales se mueven a lo largo deuna vía definida en los perros (la circulación va de caudal a craneal, haciendo un círculo hacia el diafragma,tardando aproximadamente 15 minutos en hacerlo. O sea que cuando ocurre un accidente el contaminante recircula rápidamente). La circulación intraperitoneal de un contaminante parece estar influenciada por elmovimiento diafragmático, la fuerza de gravedad, el sitio de origen y las características del contaminante (un contaminante originado en la porción craneal de la cavidad peritoneal se dispersa a través del peritoneo en un lapso de 15 minutos, mientras que la dispersión completa de un contaminante originado en la porción caudal demora cerca de 1 hora). La mayor viscosidad del contaminante también reducirá su velocidad dedispersión.

     

    Lesión y cicatrización peritoneal

     El mesotelio peritoneal se lesiona con facilidad y sufre daño permanente trasuna exposición mínima a aire o solución salina. La regeneración de este epiteliomesotelial es rápida. Horas después de producida la lesión, el defecto se recubre concélulas redondas originadas a partir de las células mesoteliales circulantes en el líquidoperitoneal, que cuando encuentran una solución de continuidad se adhieren a ese sitio, efecto conocidocomo gota de lluvia. Los defectos peritoneales cicatrizan a la misma velocidad, independientemente deltamaño del defecto original. Ciertas lesiones del peritoneo conducen a la formación de adherencias. El dañodel epitelio mesotelial inhibe la liberación normal del activador del plasminógeno por las célulasmesoteliales, consecuentemente no se dispone de plasmina para degradar la fibrina, esta persiste y proveeun armazón para la acumulación de fibroblastos y depósitos de colágeno conduciendo a la formación de lasadherencias fibrosas. No se ha establecido por qué algunas lesiones inducen la formación de adherencias yotras no, pero esto podría relacionarse con el tipo de lesión y la anoxia serosa, así como con la presenciadel material extraño (la presencia de material extraño dentro de la cavidad peritoneal es una causa constante de formación de adherencias).

    El peritoneo responde al material extraño de la misma manera que al tejido isquémico, mediante un procesoinflamatorio, con desarrollo de tejido de granulación y, por último, formación de adherencias. La intensidaddel proceso inflamatorio y la cantidad de adherencias formadas son directamente proporcionales a laintensidad del estímulo. Para prevenir las adherencias se debe controlar el proceso inflamatorio queconduce a su formación mediante la reducción de la lesión inicial, prevención de la coagulación del exudadofibrinoso, disolución de la fibrina coagulada y contrarrestando la proliferación de fibroblastos. Una técnicaquirúrgica correcta que incluya la prevención del daño hístico, hemostasia meticulosa, colocación cuidadosade las suturas y eliminación completa de detritos contribuirá a reducir la formación ulterior de adherencias.

     

    Etiología de la peritonitis

    La peritonitis séptica es una inflamación secundaria del peritoneo inducida por bacterias , Se observa masfrecuentemente en perros que en gatos. Ocurre con mayor frecuencia como consecuencia de lacontaminación peritoneal, después de la salida de contenidos gastrointestinales.

    Causas de peritonitis séptica

    A- Salida del contenido del tracto gastrointestinal

    Dehiscencia de cirugía intestinal. 

    Perforación porcuerpo extraño. 

    Úlceras gástricas o duodenalesperforadas. 

    Rotura de la pared gástrica en la dilatación ovólvulo gástrico. 

    Isquemia intestinal debida a obstrucción o estrangulación.

    Perforación intestinal en neoplasias.

     

    B- Escape del tracto genitourinario.

    Rotura de absceso prostáticos. 

    Rotura depiómetra. 

    Rotura de la vejiga urinaria.

     

    C- Traumatismo abdominal penetrante o no penetrante.

     

    D- Otras causas:

    Rotura de absceso hepático. 

    Pancreatitis.

    Rotura de vesícula biliar. 

    Evisceración de unahernia incisional.

     

    Clasificación

     La peritonitis se puede clasificar en primaria o secundaria, aguda o crónica,localizada o generalizada y aséptica o séptica. La peritonitis primaria (como la peritonitis infecciosa felina) esmucho menos común que la secundaria en los animales. La peritonitis secundaria suele deberse aenfermedad previa o a una lesión aguda que produjo contaminación de la cavidad peritoneal. Lacontaminación puede ser séptica o aséptica; sin embargo, la peritonitis aséptica o inducida por agentesquímicos suele progresar a peritonitis séptica.

     

    Fisiopatología

     La peritonitis o inflamación del peritoneo es inducida por un agente contaminanteo irritante. La contaminación peritoneal determina una respuesta inflamatoria en la que se liberan sustanciasvasoactivas (histamina, serotonina, etc.) proteasas celulares, endotoxinas y fijación del complemento, queproducen una activación del ácido araquidónico y de las plaquetas, favoreciendo agregación plaquetaria.Todo esto produce dilatación vascular peritoneal y aumento de la permeabilidad vascular, lo que permiteque se acumulen grandes volúmenes de fluidos isotónicos, junto con electrolitos y proteínas plasmáticas enla cavidad abdominal (suficiente como para producir el deceso del animal por el desplazamiento de liquidohacia el tercer espacio). El líquido rico en proteínas diluye el contaminante, mientras que las célulascumplen una función fagocitaria y bactericida. Las bacterias y otras partículas son depuradas con celeridadde la cavidad peritoneal a través de los linfáticos diafragmáticos. Las adherencias fibrinosas aíslan elmaterial contaminado al comienzo y sellan las pequeñas perforaciones en órganos huecos. El epiplón esuna estructura importante que contribuye al aislamiento de las bacterias y al sellado de las perforaciones. Lainflamación alrededor del intestino induce un estado de íleo que se considera mediado por el sistemanervioso simpático, tras la liberación de catecolaminas. Este estado de parálisis del intestino contribuye alocalizar la contaminación porque reduce la velocidad de la circulación intraperitoneal y por lo tanto, ladiseminación directa desde el área lesionada. La irritación peritoneal da dolor incrementando la rigidez de lamusculatura abdominal, debido a un espasmo reflejo de los músculos locales, lo cual inhibe losmovimientos respiratorios y más tarde reduce la circulación intraperitoneal. Estas respuestas iniciales a lacontaminación son beneficiosas  para el huésped, pero pueden progresar hasta producir efectosperjudiciales. La depuración linfática rápida de las bacterias puede inducir septicemia y la exudación delíquido rico en proteínas y en células puede inducir hipovolemia e hipoproteinemia . El líquidointraperitoneal excesivo supera la capacidad de reabsorción del sistema linfático y permite la permanencia yla proliferación de las bacterias en la cavidad, produciéndose un efecto sinérgico de bacterias tantoaeróbicas como anaeróbicas. La tensión de oxígeno del líquido está reducida y esto inhibe la actividad delos neutrófilos y favorece la proliferación de microorganismos anaerobios. Las bacteriassuspendidas en el líquido no son fagocitadas con rapidez porque los neutrófilosfuncionan mejor sobre una superficie fija. Las adherencias fibrinosas y todos lo detritus inflamatorios ocluyenlos vasos linfáticos diafragmáticos, los que son incapaces de absorber la producción excesiva de líquidos,además las adherencias protegen a las bacterias frente a la acción de los leucocitos y agentes humorales.Las áreas protegidas más tarde forman abscesos y se organizan en adherencias fibrinosas que al cabo desemanas causan obstrucción o estrangulación de los órganos. El íleo promueve el secuestro de grandescantidades de líquido, electrolitos y gas dentro del intestino y exacerba la hipovolemia. La distensiónintestinal favorece la proliferación de bacterias, que potencia los efectos de las endotoxinas y el shockséptico. Las alteraciones cardiovasculares reflejan el estado de hipovolemia y shock endotóxico queconducen a disminución de la irrigación visceral, acidosis metabólica (por glucólisis anaeróbica y producción de ácido láctico); hipercaliemia (por desviación del potasio intracelular hacia el espacio extracelular y pordisminución del clearence renal) y eventual hipoxia hística. El incremento del índice metabólico y la pérdidamasiva de proteínas hacia la cavidad peritoneal determinan un estado catabólico fulminante en el pacientecon peritonitis. La deficiente perfusión puede causar insuficiencia renal, lo quereduce la depuración de los productos tóxicos derivados del metabolismo y del procesoinflamatorio, pudiendo conducir a una falla renal aguda. La peritonitis séptica puedeasociarse con coagulación intravascular diseminada (CID) debido a la vasoconstricciónperiférica, septicemia y hemoconcentración que conducen a un estancamiento de la sangre dentro de lamicrovasculatura, predisponiendo el desarrollo de CID en el paciente con peritonitis.

     

    Peritonitis química

     La peritonitis química es el resultado de la presencia de una sustancia no séptica,irritante, dentro de la cavidad peritoneal. El grado de inflamación depende delcontaminante químico. La contaminación con bilis produce irritación peritonealmarcada. La presencia de bacterias en la cavidad peritoneal con bilis agrava en granmedida la enfermedad, debido a que las sales biliares potencian la proliferación bacteriana ytambién reducen la actividad de los neutrófilos, lisa los eritrocitos, y la liberación de hemoglobina favoreceeste proceso. Los jugos gástricos y las secreciones pancreáticas son más irritantes que la bilis y causan daño celular inmediato. La orina intraperitoneal puede o no estar contaminada con bacterias al comienzo,de acuerdo con el estado de las vías urinarias antes de la lesión. Si bien la peritonitis urinaria puedeproducir uremia grave tras la absorción de los componentes de la orina a través del peritoneo, la orina causauna respuesta irritante relativamente menor en la cavidad, siempre que no haya contaminación bacteriana.Los efectos tóxicos del bario son más marcados cuando este agente se combina con el contenido de la bilisque cuando se encuentra solo. La morbilidad y la mortalidad de la peritonitis inducida por bario serelacionan con el volumen de material presente en la cavidad peritoneal. El bario se comporta como cuerpoextraño, lo rodea la fibronectina y luego de 2 a 4 horas no es posible eliminarlo de ninguna manera, debidoa que la fibrina lo encapsula. Los agentes de contraste hidrosolubles son menos tóxicos, pero tambiéncausan morbilidad elevada en presencia de contaminación bacteriana. Los polvos y otras partículasasociados con la cirugía como pelusas, inducen una reacción inflamatoria intensa. El talco fue sustituidocomo polvo para guantes por almidón de maíz o de arroz que son menos irritantes. La sangre causairritación peritoneal mínima por sí misma y se absorbe por completo de la cavidad peritoneal, a menudo enun día, por eso no es conveniente drenarla. Solamente hay que restaurar los fluidos y el resto lo hace elorganismo. La sangre peritoneal residual favorece la proliferación bacteriana y también contiene fibrina quepuede ocluir los vasos linfáticos diafragmáticos y promover la formación de adherencias fibrosas. Estasadherencias bloquean la depuración linfática de bacterias y las aíslan. La gravedad de la peritonitis causadapor derrame gastrointestinal (GI) se relaciona con el sitio del derrame y el tipo de contaminación bacterianaoriginada en ese sitio. El aparato GI contiene poblaciones bacterianas mixtas, pero la cantidad de bacteriasy la prevalencia de especies anaerobias incrementa en dirección distal en el aparato GI. La región distal delaparato GI tiene un mayor número de bacterias y el derrame del contenido de esas regiones se asocia conmortalidad más elevada. En los estadios iniciales de la peritonitis séptica las bacterias aerobias proliferancon rapidez. Con la progresión de la peritonitis, se produce crecimiento sinérgico de bacterias aerobias yanaerobias. Los microorganismos aerobios gramnegativos, en especial E. coli  son responsables de lamortalidad temprana, mientras que los anaerobios como Bacteroides fragilis  predominan en los estadiosmás avanzados.

     

    MANEJO DE LA PERITONITIS

    Diagnóstico

    Signos clínicos

    Los signos clínicos de peritonitis son frecuentemente vagos e inespecificos. La historia clínica después detraumatismo abdominal, o cirugía abdominal, puede incluir depresión, dolor abdominal, vómitos, diarrea,melena, anorexia y fiebre. El examen físico puede detectar heridas en la pared abdominal, o distensiónabdominal, o ambos. La palpación delicada del abdomen puede demostrar dolor, líquidos abdominales,cuerpo extraño o plicación intestinal, intususcepción, masa abdominal, aumento de la próstata o del útero.La temperatura corporal suele estar elevada, pero a medida que la enfermedad progresa y aparece shockséptico, puede disminuir. Las membranas mucosas pueden ser desde pálidas a hiperémicas y elTLC(tiempo de llenado capilar) es lento, lo que sugiere hipovolemia o shock séptico.

     

    Laboratorio

    Los resultados de las pruebas hematológicas o bioquímicas no son frecuentemente diagnósticos. Lospacientes con peritonitis pueden tener leucocitosis neutrofílica con desvío a la izquierda o leucopenia en loscasos agudos. La bioquímica sanguínea puede revelar aumento del NUS(nitrógeno urémico sérico) y de lacreatinina debido al compromiso renal hipovolemia y sepsis. Puede haber aumento de bilirubinemia y de lasenzimas hepáticas debido a daño hepático o colestasis. Puede verse hipoproteinemia, deshidratación yacidosis metabólica, y en casos graves puede detectarse hiperglucemia o hipoglucemia, que se asocian contasas de mortalidad elevada.

     

    Rayos X

    La colección liquida en la cavidad abdominal puede verse como una pérdida de la definición normal, o como vidrio esmerilado

    en las radiografías simples, con falta de contraste de las superficies serosas, que sugierelíquido intraperitoneal libre. La presencia de gas intraperitoneal libre se asocia con ruptura de una víscerahueca, cirugía abdominal previa o, raramente, por heridas abdominales penetrantes. El íleo se pone demanifiesto por asas intestinales dilatadas y ocupadas con gas.

    Ecografía

    La ecografía abdominal puede ser útil para detectar masas del TGI, intususcepción, cuerpos extrañosintestinales, abscesos prostáticos, piómetra, abscesos hepáticos o pancreatitis, y por lo tanto se recomiendasu realización.

     

    Paracentesis abdominal

    La herramienta más útil para establecer el diagnóstico definitivo de peritonitis es el examen citológico dellíquido intraperitoneal. La abdominocentesis se puede realizar con un catéter con agujeros múltiples o ellavado peritoneal diagnostico y citología del líquido recogido puede proporcionar un diagnostico definitivo de peritonitis séptica. Un catéter intravenoso con agujeros laterales o el uso de un catéter de diálisispediátrico previenen la obstrucción por el omento o la grasa, y aumenta la eficacia de la paracentesis. Laprecisión diagnóstica puede incrementar en gran medida con el lavado peritoneal. Esta técnica consiste eninfundir solución salina en la cavidad peritoneal y “lavar” la cavidad o permitir que la solución salina circuledentro de ella. A continuación, el líquido se recolecta aprovechando el flujo gravitacional y se procede a suexamen citológico y químico. Esta técnica puede detectar volúmenes pequeños (<2 ml/kg. de pv) de líquidoabdominal. Esta demostrado que la paracentesis abdominal con aguja produjo un 50% de resultados falsosnegativos y por lo tanto solo debe usarse si hay grandes volúmenes (>25 ml/kg. pv) en la cavidadabdominal. Los hallazgos del líquido peritoneal que fundamentan la indicación de celiotomía exploratoriacomprenden: liquido de lavado turbio, recuento leucocitario elevado (neutrófilos degenerativos), presenciade bacterias intracelulares o libres, heces, fibras vegetales o de carne sugestivas de perforación intestinal,niveles elevados de creatinina o de bilirrubina. Ante cualquier herida penetrante del abdomen hay querealizar una laparotomía exploratoria.

     

    Tratamiento

     El tratamiento de la peritonitis se fundamenta en cinco principios importantes.

    1. Estabilización del paciente

    2. Tratamiento de la infección

    3. Localización y corrección de la causa de la peritonitis

    4. Drenaje abdominal

    5. Cuidados postoperatorios y apoyo nutricional.

     

    1.Estabilización del paciente

    (resucitación con líquidos)Los pacientes con peritonitis generalizada suelen hallarse hipovolémicos debidoa la exudación de grandes volúmenes de líquido dentro de la cavidad peritoneal. La fluidoterapia adecuadaes muy importante y se debe administrar una solución electrolítica balanceada (ringer lactato) a unavelocidad suficiente como para reponer el volumen de sangre del paciente. La tasa de administración delíquidos será dictada por el estado general del paciente pudiendo ser hasta 90 ml /kg de pv en los perros y45 ml de pv en los gatos, durante la primera hora. En los casos graves de shock hipovolemico, losexpansores plasmaticos coloidales pueden reemplazar a los cristaloides. Si el paciente está anémico sedebe administrar sangre total. Las alteraciones del equilibrio ácido-básico (predominantemente acidosis)volverán a los limites normales, tan pronto como se restaure el volumen de sangre circulante y no haynecesidad de darle al paciente bicarbonato de sodio. Se puede añadir ClK (20 mEq/l). Como consecuenciade la fluidoterapia puede presentarse hipocaliemia. Si bien la fluidoterapia es el elemento más importante enel tratamiento del shock, la administración de corticoides también puede estar indicada. Los corticoidescontribuyen en lapreservación de las membranas vasculares y lisosómicas, producen efecto cardíacoinotrópico positivo, dilatación de los esfínteres precapilares e incremento del flujosanguíneo regional, previenen la isquemia de la mucosa intestinal y reducen laformación de adherencias. Es apropiado usar un glucocorticoide de acción rápida, como succinato sódicode prednisolona por vía intravenosa (IV). La administración de un inhibidor de la ciclooxigenasa como meglumina de flunixina también es beneficiosa para el paciente con peritonitis y en shock endotóxico. Laadministración de flunixina (1 mg/kg, IV) también ha demostrado bloquear la producción de prostaglandinasnocivas que podrían contribuir a la insuficiencia de múltiples órganos.

     2.Tratamiento de la infección

    (antibioticoterapia)La antibioticoterapia sistémica debe comenzar tan pronto como se haya establecido eldiagnóstico de peritonitis. Debe ser IV, porque si esta hipovolemico no va a tener buena llegada al líquidoperitoneal. Al comienzo se debe utilizar una combinación antibiótica empírica que debe consistir enantibióticos bactericidas de amplio espectro que alcancen niveles terapéuticos en el liquido peritoneal, hastadisponer de los resultados del cultivo y el antibiograma. La peritonitis es una infección bacteriana mixta y eltratamiento antibiótico exitoso requiere el uso de agentes efectivos contra la flora bacteriana G +, G -,aeróbica y anaeróbica. La mayor parte de los regímenes antibióticos recomendados consisten en unacombinación de un aminoglucósido (actividad contra bacterias aerobias gramnegativas), una penicilina (actividad contra bacterias aerobias y anaerobias grampositivas) y clindamicina o metronidazol (debido asu espectro más amplio de actividad contra bacterias anaerobias). Los antibióticos desarrollados en losúltimos años, como las cefalosporinas de tercera generación y las nuevas penicilinas sintéticas, handemostrado ser tan eficaces como los regímenes con múltiples antibióticos en casos de peritonitis aguda nocomplicada. Un grupo de antibióticos que pueden tener algunas aplicaciones en el tratamiento prolongadode la peritonitis es el de las quinolonas. Las quinolonas como la enrofloxacina, son fármacos bactericidasde amplio espectro que tienen buena actividad contra aerobios gramnegativos y grampositivos y son muy eficaces contra Pseudomonas spp. Sin embargo, estos fármacos tienen baja actividad contra anaerobios y por lo tanto se los debe combinar conclindamicina o metronidazol para cubrir un espectro adecuado de actividad antimicrobiana. Algunoscirujanos prefieren la administración intraperitoneal de antibióticos para el tratamiento de la peritonitis. En general, ésta vía no se considera necesaria si se utiliza la antibioticoterapia sistémica apropiada.

     

    Recomendaciones antibióticas actuales:

    A -. Combinación de ampicilina o amoxicilina + enrofloxacina + clindamicina o metronidazol

    B -. ampicilina o cefazolina + gentamicina o amikacina + metronidazol o clindamicina

    C -. Enrofloxacina + metronidazol o clindamicina o cefalosporina de 2° generación (cefuroxima)

    Si hay evidencia de enfermedad renal evitar el uso de gentamicina o amikacina. Además, estos antibióticosson potencialmente nefrotóxicos en perros con una función renal normal y la posibilidad de toxicidad seexacerba con la hipovolemia.

     

    3.Localización y corrección de la causa de la peritonitis

     La peritonitis en pequeños animales suele ser una afección quirúrgica después de que le paciente a sidoestabilizado. Debe realizarse una exploración abdominal para identificar y corregir el factor causante de lacontaminación peritoneal. Durante la cirugía exploratoria se debe reducir la extensión de la contaminaciónperitoneal mediante la reparación de cualquier perforación de órgano hueco, ya sea por desbridamiento y cierre o excisión; también se debe realizar irrigación intraperitoneal y es preciso establecer un drenajeperitoneal. Asimismo, se deben obtener muestras para realizar cultivos aerobios y anaerobios.

     

    Desbridamiento peritoneal

     El desbridamiento peritoneal reduce el número de bacterias intraperitoneales porque elimina las bacteriassecuestradas en el material fibrinoso y también suprime el exudado, los coágulos de sangre y el tejidonecrótico que favorecen el crecimiento bacteriano. Las adherencias actúan como barreras frente a lapenetración de líquido y antibióticos y es preciso romperlas. Durante el desbridamiento peritoneal y laruptura de las adherencias existe el riesgo potencial de diseminar la infección a través de la cavidadperitoneal y aumentar el daño del mesotelio peritoneal; sin embargo, esto representa un problema clínicomenor que el riesgo de formación de abscesos. Conviene recordar que durante la ruptura de lasadherencias se debe controlar la hemorragia porque la sangre intraperitoneal promueve el crecimientobacteriano. El desbridamiento debe ser lo más completo que sea posible, aunque esto puede ser imposibleen pacientes con un absceso crónico o peritonitis fibrinosa. En pacientes en estado crítico con formaciónextensa de adherencias, el desbridamiento menos agresivo junto con irrigación peritoneal completa podríaser un tratamiento inicial más adecuado y una vez que el estado del paciente ha mejorado puedecompletarse el desbridamiento.

     

    Irrigación intraperitoneal

     Objetivos del lavado peritoneal:

    1. Eliminación mecánica del tejido necrótico, restos de cuerpos extraños y sustanciasquímicas.

    2. Dilución de la flora bacteriana y de las endotoxinas.

    3. Calentar al paciente hipovolemico.

    La irrigación, después de haber realizado el desbridamiento peritoneal, contribuye en la eliminación debacterias y partículas que favorecen la proliferación bacteriana, reduciendo significativamente la mortalidady la morbilidad de los pacientes con peritonitis séptica. La irrigación es más eficaz si se realiza durante lasprimeras horas de la contaminación, antes de que la fibrina atrape a las bacterias. La cavidad peritoneal sedebe irrigar con solución salina estéril normal calentada hasta que el líquido aspirado sea transparente. Sedebe aspirar la mayor cantidad posible del líquido irrigado porque el líquido intraperitoneal residual favorecela proliferación bacteriana y reduce la función de los neutrófilos. Aun cuando este procedimiento podríadiseminar la infección a áreas vecinas, la irrigación abundante con la extracción completa del líquidointraperitoneal se consideran mucho más importantes. Por lo general no se considera necesario agregar unantiséptico o un antibiótico al líquido utilizado en la irrigación. Los antisépticos como povidona yodada soninhibidores potentes de la función de los neutrófilos y en realidad pueden dañar las superficies peritonealesy exacerbar la sepsis. La adición de antibióticos al líquido de irrigación al comienzo incrementará los nivelesde antibiótico en la cavidad peritoneal, pero la antibioticoterapia sistémica es indispensable para mantenerniveles antibióticos adecuados en el suero y el líquido intraperitoneal. La mayoría de los antibióticosalcanzan niveles terapéuticos en el liquido peritoneal si se dan por vía intravenosa. Es más, algunosantibióticos pueden producir irritación peritoneal (por ejemplo las preparaciones oleosas) o adhesiones (porejemplo tetraciclina) pudiendo exacerbar así la peritonitis existentes. La recomendación actual consiste enrealizar la irrigación intraoperatoria con solución salina estéril normal calentada junto con antibioticoterapiasistémica. La administración de heparina sistémica o en el líquido de irrigación puede prevenir la oclusióndel drenaje y la formación de adherencias. Los estudios clínicos realizados no han demostrado la eficaciade este tratamiento. La heparinización puede estar contraindicada en los estadios iniciales de la peritonitisporque podría limitar la capacidad del huésped para aislar la infección, ya que reduce y limita la formaciónde adherencias.

    4 -. Drenaje peritoneal

    En la peritonitis séptica generalizada puede ser imposible limpiar completamente la cavidad abdominalutilizando exclusivamente el lavado intraperitoneal, entonces tras el desbridamiento y la irrigación de lacavidad peritoneal, es imprescindible establecer un drenaje intraperitoneal o un drenaje peritoneal abiertocuando las superficies serosas están inflamadas, no es posible eliminar por completo el origen de lainflamación o el material extraño no puede retirarse de manera completa.

    Drenajes intraperitoneales

     Los drenajes intraperitoneales se indican para drenar acumulaciones de líquidolocalizadas como los abscesos. Uno de los principales problemas de los drenajesintraperitoneales es que al ser recubiertos rápidamente por el epiplón su función disminuye horas despuésde haberlos colocado (aproximadamente duran 14 horas). El drenaje por succión de Penrose parece servarias veces más eficiente que el drenaje de Penrose cerrado o pasivo de la cavidad peritoneal. El drenajepor succión consiste en un tubo de doble lumen en el cual el segundo lumen sirve como orificio de aireaciónexterno que elimina el vacío intraperitoneal. El drenaje puede actuar de manera pasiva o estar conectado aun tubo de succión continua. Es fácil construir un drenaje por succión de triple lumen a partir de un catéterde Foley modificado y un drenaje de Penrose fenestrado. Todos los drenajes intraperitoneales se debenmantener cubiertos por un vendaje estéril que contribuya a prevenir la contaminación del drenaje y permitasupervisar la cantidad y las características del líquido eliminado. Los vendajes se deben cambiar variasveces por día de acuerdo con la cantidad de secreción. Conviene recordar que el drenaje no cesará porcompleto aun cuando la infección peritoneal se haya resuelto, porque la presencia del tubo de drenajeinduce la producción de hasta 50-100 ml de líquido por día. La mayor parte de los drenajes de Penrose porsucción intraperitoneales se pueden retirar 4-8 días después de la cirugía. La complicación más comúnasociada con los drenajes es la infección ascendente. Este problema se puede reducir manteniendo un vendaje estéril absorbente sobre la porción expuesta del drenaje hasta retirarlo. Las complicacionesasociadas comprenden drenaje incompleto, herniación intestinal u omental en el sitio de salida del drenaje yretracción del drenaje dentro de la cavidad peritoneal. La extracción inadvertida del tubo de drenaje por elpaciente se puede prevenir colocando un vendaje en el sitio de salida del tubo y mediante un collarisabelino.Los drenajes por succión cerrados fueron evaluados en el tratamiento de la peritonitis generalizada canina yfelina. Las ventajas potenciales con respecto a las técnicas de drenaje abierto consisten en menor riesgo decontaminación nosocomial y de evisceración, menor necesidad de cuidados intensivos del vendaje (uncompromiso importante en tiempo y dinero) y que no requiere una segunda cirugía para cerrar la herida. Losresultados indican que el drenaje por succión cerrado podría ser un método útil en el tratamiento de laperitonitis generalizada. Todos los drenajes se mantuvieron productivos hasta su retiro y no se asociaroncon complicaciones clínicas importantes.Las tasas de mortalidad fueron similares a las informadas en los primeros estudios que usaron drenajeperitoneal abierto.

     

    Selección del método de drenaje

     La selección del método de drenaje para el paciente con peritonitis se debe fundamentar en la gravedad y elorigen de la enfermedad, en el grado de contaminación peritoneal y la experiencia del cirujano. El drenajeperitoneal posoperatorio podría ser innecesario en el paciente con peritonitis química leve (como lasecundaria a ruptura de la vejiga en ausencia de infección de las vías urinarias). El manejo de estospacientes requiere corregir la causa de la peritonitis y proceder a la irrigación peritoneal intraoperatoriacompleta con solución salina estéril calentada. El manejo quirúrgico de los pacientes con peritonitislocalizada (como la secundaria a un absceso prostático) o aquellos con peritonitis generalizada leveconsiste en la corrección de la causa de la peritonitis e irrigación intraoperatoria, con o sin colocación de undrenaje por succión intraperitoneal. Cuando la peritonitis es generalizada grave o se ha producidocontaminación extensa de la cavidad peritoneal, se debe colocar un drenaje peritoneal abierto. En general,el cierre abdominal se realiza al cabo de 1 semana. El drenaje peritoneal abierto es más laborioso y costosoque el drenaje por succión de Penrose y esto puede limitar su aplicación a pacientes con peritonitisgeneralizada grave.

    Lavado peritoneal postoperatorio

     Si bien algunos cirujanos recomiendan el lavado peritoneal posoperatorio en pacientes con peritonitisgeneralizada, los resultados clínicos de este método terapéutico no son concluyentes.El lavado contribuyeen la eliminación mecánica continua de bacterias y sustancias que promueven la proliferación bacteriana. Elmovimiento de líquido reduce la formación de adherencias, aunque se han informado casos en pacienteshumanos con pequeñas áreas de acumulaciones localizadas de líquido después de cuatro a cinco días delavado enérgico. También se ha informado que el lavado retarda la velocidad del proceso de cicatrizaciónperitoneal, posiblemente a causa de la alteración mecánica de la herida o la eliminación de macrófagosflotantes libres.

    5.- Atención postoperatoria y tratamiento de sostén

    La fluidoterapia y los antibióticos deben continuarse hasta que el animal retorna a la alimentación oral. Elapoyo nutricional es una parte importante del tratamiento de la peritonitis. La sepsis, la cirugía y la anorexiacontribuyen al estado catabólico y al balance negativo de nitrógeno.

    Manejo del íleo

     El íleo es una respuesta fisiopatológica a la peritonitis. El tratamiento del íleo produce efectos beneficiososobvios de descompresión intestinal, que reduce la presión intraabdominal y esto a su vez mejora larespiración y el retorno venoso desde el abdomen. La descompresión facilita el cierre físico del abdomen yfavorece la reanudación del apetito, un aspecto importante en el paciente catabólico. La descompresión delestómago se puede lograr mediante sondas nasogástricas o también colocando un tubo de yeyunostomíacuando se realiza la celiotomía. Esto favorece la descompresión intestinal y permite la nutrición enteral. Lacorrección de las alteraciones electrolíticas, en especial la hipopotasemia, es importante para lareanudación de la función gastrointestinal.

    Apoyo nutricional

     El apoyo nutricional es un componente importante en el manejo del paciente con peritonitis. El pacienteséptico tiene un índice metabólico hasta 4 veces superior al normal y se encuentra catabólico. La cirugíaincrementa aun más el gasto de energía. La anorexia, frecuente en el paciente con peritonitis, tambiéncontribuye al balance negativo de nitrógeno. Este estado de desnutrición deteriora la inmunidad mediadapor células y la humoral, aumenta la susceptibilidad a la infección, retarda la cicatrización de heridas yfavorece la dehiscencia de la herida. La hiperalimentación parenteral se ha utilizado con buenosresultados en el perro; sin embargo, es una técnica de costo elevado y requiere supervisión intensiva delpaciente. La hiperalimentación enteral es la vía preferida de apoyo nutricional en pequeños animales si elintestino es funcional. Los alimentos líquidos se pueden administrar mediante sonda orogástrica,nasogástrica, de faringostomía, de gastrostomía o de alimentación yeyunal. Los métodos de alimentacióndeben usar la mayor parte de aparato gastrointestinal funcional del paciente que sea posible.

    Complicaciones y pronóstico

     La peritonitis es un estado patológico complejo que puede causar numerosas complicaciones que ponen lavida en peligro, dando un pronóstico reservado a grave El shock séptico terminal y la CID son las causasprincipales de la muerte en estos pacientes. Los informes de mortalidad debido a peritonitis séptica indican que hasta el 70% de los perros mueren debido a complicaciones relacionadas con la enfermedad. La tasade mortalidad tras el drenaje peritoneal abierto disminuye a 30 – 50 %. El diagnóstico temprano, eltratamiento de sostén intensivo, corrección de la causa, el drenaje peritoneal eficaz y la antibioticoterapiaapropiada pueden mejorar en gran medida el pronóstico.

  • Panosteitis

    Panosteitis

     La panosteítis se define como una condición dolorosa esquelética, auto-limitante, que afecta pacientes jóvenes de razas grandes a medianas, que se caracteriza clínicamente por renqueras y radiográficamente por un aumento de densidad en la cavidad medular. La incidencia de panosteítis ha sido estimada en 2.6 por cada 1000 pacientes Su aparición no está bien descrita, teniendo causa desconocida hasta el momento.

    Se especula que puede favorecer su aparición la suplementación inadecuada de calcio y otros minerales, enfermedades virales, bacterianas, causas infecciosas y predisposición genética. Comúnmente los machos se encuentran en mayor riesgo (70%), al igual que los pastores alemanes y cualquier otro cachorro de raza mediana a grande que reciba suplementos de calcio, especialmente antes del destete. La mayoría de casos se dan en entre los 5 a 18 meses de edad, aunque se han presentado casos desde los 2 meses hasta los 5 años.

    En promedio se diagnostica a los 12.4 meses. Los primeros cambios histológicos que se presentan son espacios vacíos en la medula ósea adiposa, proliferación vascular y formación de hueso local alrededor del foramen nutricio. Estos cambios están asociados con congestión vascular y presión intra ósea aumentada (25 a 24 mm HG, normalmente es de 6 a 24 mm Hg). La congestión resulta en una subsecuente formación de hueso local, formación de hueso periostial secundario y alargamiento del sistema Harversiano. Con el tiempo las áreas de formación local de hueso se compactan y se conectan al endostio. Luego inicia la remodelación del hueso recién formado y la medula ósea hematopoyética reaparece, seguido de reposición con medula ósea adiposa. El origen de la panosteitis es poco entendido, pero se cree que la hipertensión intramedular es dada por una acumulación de proteínas.

    Su sintomatología se basa en renqueras de intensidad variable, sin historia de trauma, iniciando usualmente en miembros anteriores, aunque también puede afectarse los miembros posteriores. La renquera puede ser de arrastre o bien sin apoyo de peso. El dolor suele ser recurrente e intermitente, además puede desplazarse a diferentes miembros de forma aguda. En casos severos el paciente se encuentra deprimido, inapetente y con pérdida de peso, aunque estos casos no suelen ser tan comunes. Al examen físico el paciente va presentar dolor a la manipulación de los huesos largos (diáfisis) en los miembros afectados, se debe realizar una palpación firme a través de todo el periostio del hueso, con precaución de no presionar ningún músculo ni nervio que afecte la sensación dolorosa. Los huesos más comúnmente afectados suelen ser radio, humero, fémur y tibia (en orden de frecuencia). Además puede presentarse fiebre leve y atrofia muscular. Los hallazgos laboratoriales son poco sensibles, pudiendo existir un eosinofilia en cuadros tempranos o leucogramas inflamatorios o de estrés. Su diagnóstico se basa en la historia y signos clínicos. La presencia de alteraciones radiológicas puede sumar información importante.

    El proceso puede presentarse de forma individual o en forma conjunta con otras enfermedades ortopédicas del desarrollo, por ejemplo, fragmentación medial del proceso coronoides, no unión del proceso ancóneo, displasia de cadera, fracturas o lesiones ligamentosas por trauma no evidente, entre otros.   

    Su diagnóstico definitivo se basa en la presencia de alteraciones en la densidad medular en huesos largos. Dividiendo sus características radiológicas en 3 estadíos dependiendo de la cronicidad de la lesión: Estadíos tempranos: los patrones trabeculares en los bordes de la diáfisis son más prominentes, además pueden observarse más borrosos y algunas opacidades granulares. Estadíos progresivos: opacidades escleróticas en forma de parche, primero alrededor del foramen nutricio y luego alrededor de la diáfisis, además corteza aumentada, y periostio engrosado con opacidad incrementada. Estadío tardío: se da durante la resolución del padecimiento, se disminuye la opacidad medular (hacia normal), aunque aun pueden presentarse algunas lesiones características de los estadíos anteriores, puede ser el periodo en el que el canal medular se observe más lucido de lo normal. En casos muy crónicos y que no responden al tratamiento se puede realizar biopsia de hueso para descartar la presencia de neoplasias, bacterias u hongos. El tratamiento se basa en el control del dolor y la disminución de la inflamación, además de terapia de soporte por las alteraciones secundarias.

    La restricción de la actividad física no ha demostrado que favorezca la recuperación pero si llega a disminuir el dolor. En casos crónicos o muy severos la enfermedad puede llegar a producir un desuso de la extremidad produciendo atrofia muscular. Entre los medicamentos más utilizados existen: Carprofeno 2.2mg kg PO BID. Meloxicam 0.2mg/kg el primer día, seguido de 0.1mg/kg SID. Etodolaco 10- 15 mg/kg PO SID. Firocoxib 5 mg/kg PO SID. Prednisolona 0.1-0.5 mg/kg PO SID. Es importante evitar el uso de AINES en conjunto con glucocorticoides por la incidencia de úlceras gástricas, además se debe dar un tiempo prudencial entre el uso de diferentes AINES ya que la combinación de ellos también puede producir ulceración gástrica.

    No existe procedimiento quirúrgico para tratar la enfermedad. Es importante entender que es una enfermedad auto-limitante y que los signos clínicos pueden persistir durante un tiempo prolongado. Además que, el uso de analgésicos no va disminuir el tiempo de recuperación del paciente pero si va lograr una mejor calidad de vida durante el padecimiento. Se recomienda el seguimiento del paciente cada 2 a 4 semanas para valorar su recuperación o en caso contrario valorar diferentes problemas ortopédicos concomitantes. El pronóstico es bueno en pacientes que responden de forma favorable al tratamiento analgésico; debido a que es un padecimiento auto-limitante se considera que la mayoría de pacientes tienen buenas probabilidades de recuperación.

  • Síndrome (Schnauzer)

    Síndrome (Schnauzer)

    Síndrome de comedones del Schnauzer

    DEFINICIÓN

    Se trata de on trastorno de la queratinización folicular de los Schnauzer miniatura caracterizado por la formación de comedones a lo largo de la linea media dorsal. Se ha descrito que el síndrome es la consecuencia del desarrollo de una malformación congenita de los folículos pilosos que provoca una queratinización anómala, formación de comedones, obstrucción folicular y dilatación y en algunos casos, folien litis bacteriana secundaria.

     

    CARACTERÍSTICAS CLÍNICAS

    Las lesiones se desarrollan en Schnauzer miniaturas adultos jóvenes predispuestos a la malformación. Se extienden lateralmente a partir de la línea media dorsal y se localizan desde el cuello hasta el sacro. En muchos casos las lesiones son menos prominentes en la región lumbosacra. En los casos precoces o leves las lesiones puede que no se visualicen, y simplemente se noten al palpar pequeñas pápulas sobre el dorso. A medida que progresan, los comedones papulares se hacen más evidentes y se va aclarando el pelo en las áreas afectadas. Pueden desarrollar una foliculitis bacteriana secundaria lo que a menudo se acompaña de prurito y dolor. Pueden aparecer pequeñas costras asociadas con la infección.

     

    DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL

    • Demodicosis

    • Foliculitis bacteriana

    • Dermatofítosis

    • Hipersensibilidad por picadura de pulgas

     

    PRUEBAS DIAGNÓSTICAS

    La anamnesis y la sintomatología clínica ofrecen un sospecha de diagnóstico, y el análisis histopatológico de una biopsia permitirá confirmarlo.

     

    TRATAMIENTO

    Los casos leves con pocas lesiones no requieren tratamiento. La mayoría de los casos más graves se pueden controlar con champúes que contengan peróxido de benzoilo. Inicialmente la frecuencia de aplicación del champú debería ser 2 veces por semana. Luego se puede reducir a una vez por semana o una vez cada 15 días, según sea necesario, para mantener el control. Si aparecen una foliculitis bacteriana secundaria, está indicada la aplicación de una terapia antibiótiea sistemica durante 2 semanas. Los casos refractarios a la terapia tópica se pueden tratar con isotretinoína (1-2 mg/kg p.o. q 24 h) . Generalmente se observa una respuesta en el plazo de 3-4 semanas, tras la cual la dosis se puede reducir a una vez cada 1-3 días según sea necesario para mantener el control.

     

    PUNTOS CLAVE

    • No cometa el error de olvidarse de descartar cualquier posible diagnóstico diferencial.

  • Coprofagia

    Coprofagia

    La coprofagia se define como la ingestión de heces, las del propio animal o de otros animales, inclusive las de otra especie. 
    La coprofagia es común en perros, siendo extremadamente rara en felinos, por lo que nos referiremos a la primera especie. 
    La única circunstancia en la cual la coprofagia se considera una conducta normal es cuando la perra ingiere las heces de sus cachorros desde el momento de su nacimiento hasta casi las tres semanas de vida. También se puede considerar como comportamiento natural, aunque no normal, en los perros que consumen heces de ungulados para adquirir nutrientes. 
    Los perros que practican la coprofagia pueden presentar mal aliento (lógicamente), polidipsia, poliuria, vómitos y pérdida de peso. 
    Las causas las podemos dividir en dos grandes grupos: médicas y conductuales. 

    1.-Las médicas son debidas a enfermedades que cursan con maldigestión o con aumento de apetito. 
    2.-Las alteraciones de la conducta pueden ser debidas a estrés, por higiene del cubil, como respuesta al castigo por defecar en lugares inadecuados o imitando al comportamiento del propietario al remover las heces. 

    El tratamiento variará según sea una alteración de la conducta o un problema medico. Según el caso el veterinario prescribirá lo más adecuado. 
    Como complicaciones podemos encontrar la infección por parásitos ya que los huevos salen con las heces.

  • Celulitis juvenil

    Celulitis juvenil

    La patología adquirida de la que trata nuestro caso es una celulitis juvenil en un cachorro de Labrador Retriever, macho, de un mes de edad, que presenta de manera repentina ganglios submandibulares muy inflamados, de gran tamaño y consistencia dura, con el rostro edematoso, labios, párpados y pabellones auriculares cubiertos de pústulas, además de anorexia, apatía, letargia y cojera. Su tratamiento, que se describe a continuación, fue aplicado durante seis semanas y permitió una resolución completa.

     

    Etiología

    La celulitis juvenil, llamada también pioderma juvenil o linfadenitis apostematosa, es una patología idiopática frecuente en cachorros entre las tres y seis semanas de edad, aunque también se han confirmado casos en perros jóvenes de hasta doce meses. Existe predisposición en determinadas razas como el Teckel, Labrador Retriever, Golden Retriever, Pointer y Lhasa Apso, por lo que actualmente se sospecha la existencia de algún factor hereditario , y todos los estudios indican que hay causas inmunomediadas detrás de esta patología. También puede ocurrir en cualquier otra raza o en perros mestizos. En nuestra experiencia clínica sólo hemos encontrado un individuo afectado dentro de una misma camada, aunque es frecuente que varios individuos por camada estén afectados. Al día de hoy no hay datos de si se debería criar con perros que hayan estado afectados por esta patología en su etapa de cachorro.

     

    Lesiones

    Se caracteriza por una inflamación grave de la piel, muy llamativa para los propietarios. Las lesiones asociadas son edema, eritema y pápulas que evolucionan a pústulas con rapidez en la cabeza y el cuello, especialmente en zonas de la cara como párpados, labios y pabellones auriculares; pueden llegar a aparecer fístulas y costras de mayor tamaño. La piel afectada se endurece y existe exudado mucopurulento. También puede aparecer secreción ocular mucopurulenta, así como otitis externa. En muy raras ocasiones pueden verse afectadas otras zonas, como las extremidades posteriores, la zona genital y la perianal. Los ganglios linfáticos de la zona, sobre todo los mandibulares, están muy reactivos, de gran tamaño y endurecidos, y pueden llegar a formarse abscesos, que se rompen y producen descargas purulento-hemorrágicas. En algunos casos hay linfadenopatía generalizada, aunque no es lo normal. Los cachorros afectados pueden padecer anorexia, fiebre, letargia e incluso dolor articular.

    Todos los estudios realizados para detectar algún agente infeccioso, incluso para transferir la enfermedad a otros individuos por inoculación, han sido negativos. Puede aparecer una pioderma bacteriana secundaria, pero las lesiones iniciales siempre han resultado estériles. Cuando aparecen lesiones en zonas atípicas es necesario confirmar el diagnóstico con biospia de piel o ganglios linfáticos, donde los hallazgos histopatológicos indicarán celulitis piogranulomatosa y linfadenitis sin agente causal identificado. En algunos cachorros se ha encontrado anemia no regenerativa y leucocitosis con neutrofilia.

     

    Tratamiento

    Se trata de una patología inmunomediada; el tratamiento con prednisolona es efectivo  a dosis de 2,2 mg/kg una vez al día, y se debe mantener hasta la desaparición de los síntomas, para posteriormente continuar en días alternos durante dos o tres semanas más. Además, se ha comprobado que el tratamiento antimicrobiano por sí solo es poco efectivo y los síntomas pueden incluso incrementarse si retiramos la terapia inmunosupresora demasiado pronto, por lo que debemos mantener esta terapia hasta que haya desaparecido completamente la inflamación, de manera que también disminuye la formación de cicatrices.

    Nosotros aconsejamos tratamiento local tópico suave con champús, lociones o pomadas antibacterianas y administrar cefalosporinas sistémicas de amplio espectro como la cefalexina (20 mg/kg vía oral tres veces al día) ,  o la cefovecina (0,1 ml/kg vía subcutánea cada dos semanas), con lo que hemos tenido buenos resultados. Los abscesos pueden ser drenados quirúrgicamente si el cachorro estuviera muy molesto, dando así un alivio sintomático.

    Aunque esta patología en perros tratados tiene un pronóstico generalmente favorable, sin tratamiento puede llegar a ser fatal.

    Lo característico de esta patología es que hace que exista poco margen de error en el diagnóstico; a pesar de ello, siempre se debe descartar una demodicosis antes de instaurar el tratamiento inmunosupresor. Una pioderma grave o incluso una reacción cutánea grave podrían también producir signos similares.

  • Criptorquidia

    Criptorquidia

    La criptorquidia, o fallo en el descenso testicular hasta el escroto, es una patología que debemos tener siempre en mente cuando exploremos un cachorro o perro joven en nuestra consulta; no debemos olvidar incluir la palpación testicular en la exploración de animales de cualquier edad. Cuando se da la criptorquidia, el testículo puede quedar en el abdomen o bien en el canal inguinal; si el testículo se encuentra en la zona subcutánea, entonces estamos ante una ectopia . En ambos casos la falta de hallazgo del testículo en el escroto puede ser unilateral o bilateral.

    La causa genética de la criptorquidia está clara: es un rasgo autosómico recesivo ligado al sexo. No se conoce la forma en la que se hereda; la patogénesis aún está siendo investigada y en animales criptórquidos se ha encontrado la presencia de un ligamento suspensorio craneal muy fuerte . Por tanto, para intentar reducir esta patología lo máximo posible se recomienda eliminar de la cría al individuo que la padezca, a sus hermanos de camada o de camadas diferentes pero resultantes del mismo cruce, así como a sus padres y sus descendientes si es que los hubiera.

    Los perros con criptorquidia bilateral son azoospérmicos y pueden mostrar dificultad o fallo total en la erección; por su parte, los criptórquidos unilaterales, que poseen fertilidad reducida, son potencialmente transmisores de este defecto, ya que pueden tener descendencia. Por lo demás, en ambos casos son animales clínicamente normales, aunque se ha confirmado en algunos individuos, además, la presencia de algunos defectos congénitos como luxación de rótula, deformidad tarsal, tetralogía de Fallot, displasia de cadera, defectos en pene y prepucio, hernia inguinal y umbilical y colas acortadas o torcidas , estos tres últimos encontrados en nuestro Labrador. Aparte de las complicaciones de tipo reproductivo, en animales criptórquidos existe una mayor incidencia de tumores (de hasta 9-13 veces más) que en los animales en los que los testículos se encuentran en el escroto. Los más comunes son el seminoma y el tumor de células de Sertoli. A esto podemos añadir la mayor probabilidad de torsión del cordón espermático situado en posición abdominal debido al aumento de tamaño provocado por estos tumores .

    Respecto al aspecto hormonal, se ha comprobado que no hay diferencias con animales normales en la concentración de estrógenos basales y diferencias insignificantes en cuanto a la LH, así como en las concentraciones de testosterona, las cuales son a veces menores en animales con criptorquidia . Sí se ha observado que la GnRH es menor en perros criptórquidos y se han comunicado casos en los que el uso de GnRH parece que ha ayudado al descenso testicular, pero estos datos, según los resultados obtenidos hasta ahora, no son consistentes y se considera que no es ético su uso. El fracaso en la búsqueda de una causa simple o un tratamiento efectivo en estos animales indica que probablemente este defecto sea multifactorial, con factores físicos y endocrinos de por medio.

    Tenemos que tener en cuenta que lo normal es que aproximadamente entre los tres y diez días de vida los testículos desciendan al escroto, pero hasta las dos o tres semanas no seamos capaces de palparlos. Sin embargo, sí deberían palparse en todos los cachorros entre las cinco y ocho semanas de edad, por lo que a las ocho o diez semanas es posible lanzar un probable diagnóstico de criptorquidia, que debemos confirmar cuando se haya cerrado el anillo inguinal en la pubertad, a los seis meses de edad aproximadamente.

  • La Rabia

    La Rabia

    La rabia es una enfermedad vírica que afecta al sistema nervioso central de los animales de sangre caliente, incluidos los humanos. El período de incubación de la enfermedad es largo (seis meses) y los síntomas pueden tardar varias semanas en aparecer tras la infección, pero una vez que aparecen, la rabia es siempre fatal en los animales.

     

    El virus de la rabia es un lyssavirus, grupo de virus causante de encefalitis que comprende también varios lyssavirus del murciélago identifi cados recientemente. Los lyssavirus pertenecen a la familia Rhabdoviridae. El nombre Rhabdo viene del griego e identifica la forma característica de bala o de bastoncillo de los virus. Existen varias cepas del virus clásico de la rabia que por lo general están asociadas a una especie principal como reservorio.

     

    La rabia ha sido reconocida desde hace siglos, pero no es sino en 1880 cuando el trabajo realizado por Louis Pasteur identifica un virus como la causa de la enfermedad.

     

    La rabia es una enfermedad inscrita en la lista del Código Sanitario para los Animales Terrestres de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) y debe ser declarada a la OIE (Código Sanitario para los Animales Terrestres de la OIE).

     

    ¿Dónde existe la enfermedad?

    El virus de la rabia está presente en todos los continentes, excepto en la Antártica. Algunos países han establecido medidas de control y vigilancia y han conseguido erradicar la enfermedad para satisfacer los requisitos de la OIE sobre el estatus sanitario libre de rabia. En otros países, sin embargo, la enfermedad sigue siendo endémica y los principales hospedadores son los animales salvajes. La infección del ganado doméstico podría tener repercusiones económicas en algunos países; sin embargo, en varios países en vías de desarrollo y en transición suscitan mayor preocupación los casos de rabia en los perros domésticos que plantean una amenaza para el hombre.

     

    ¿Cómo se transmite y propaga la enfermedad?

    La rabia se transmite mediante la saliva de los animales infectados. La infección se produce principalmente vía las heridas por mordedura, o por entrada de saliva infectada en las heridas abiertas o en la membrana mucósica, tal como la de la boca, la cavidad nasal o los ojos. También se ha documentado la infección por inhalación del virus, por ejemplo, en el entorno de una cueva de murciélagos densamente poblada.

     

    El virus permanecerá por lo general en el punto de entrada durante un periodo de tiempo antes de viajar a lo largo de los nervios hasta el cerebro. Una vez en el cerebro, el virus se multiplica rápidamente y se manifi estan los signos clínicos. Del cerebro, el virus pasa a las glándulas salivales a lo largo de los nervios. El periodo de tiempo antes de que aparezcan los signos clínicos en un animal infectado puede variar dependiendo de la cepa viral y del punto de entrada. Así que es importante darse cuenta de que la enfermedad puede ser transmitida a otros animales y a los humanos vía la saliva de un animal infectado antes de que éste presente los signos clínicos.

     

    ¿Qué riesgos implica para la salud pública?

    La rabia es considerada como una de las zoonosis más importantes en el mundo (una enfermedad que afecta principalmente a los animales, pero que puede afectar también a los humanos).

     

    Todo caso de mordedura por un animal doméstico o salvaje debe investigarse. Los animales salvajes que sufren de rabia pierden el miedo natural de los seres humanos, con lo que aumenta el riesgo de contactos. Los signos clínicos en los animales, tales como salivación excesiva, dificultad para respirar o tragar pueden representar un riesgo de infección desconocido para el hombre al examen si examina el interior del hocico de los perros y del ganado en busca de un cuerpo extraño o si intenta administrar la medicación con las manos desnudas.

     

    Es importante lavar inmediatamente con agua y jabón cualquier herida de mordedura o cualquier superficie expuesta e informar del incidente a un médico o al servicio de emergencia del hospital. El riesgo de transmisión de la rabia debe evaluarse basándose en el carácter del encuentro, la especie del animal involucrado, la prevalencia de la rabia en la zona, la evaluación de la vacunación y del estado clínico del animal y su disponibilidad para las pruebas de diagnóstico.

     

    Los grupos ocupacionales regularmente en contacto con los animales, por ejemplo, los veterinarios, ofi ciales de control pecuario y guardabosques, deben obtener protección mediante la vacunación previa a la exposición. El personal de los mataderos, en particular en las zonas endémicas, debe tomar medidas para prevenir la infección por la saliva, la glándula salival y el tejido nervioso de los animales infectados. La infección no se transmite por consumo de carne de un animal rabioso.

     

    ¿Cuáles son los signos clínicos de la enfermedad?

    Los signos clínicos de la rabia en los animales varían dependiendo del efecto del virus en el cerebro. Los signos característicos incluyen cambios repentinos en el comportamiento y parálisis progresiva conducente a la muerte. En algunos casos, sin embargo, un animal puede morir rápidamente sin haber mostrado signos clínicos significativos

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    Rabia furiosa

    Los animales pueden estar ansiosos, altamente excitables y/o agresivos con periodos intermitentes de depresión. Al perder la cautela y temor naturales de otros animales y de los humanos, los animales con esta forma de rabia pueden mostrar súbitos cambios del comportamiento y atacar sin provocación. A medida que progresa la enfermedad, son comunes la debilidad muscular, la pérdida de coordinación y las convulsiones. La parálisis progresiva conduce a la muerte.

     

    Rabia muda o paralítica

    Los animales con esta forma de rabia pueden mostrarse deprimidos o inusualmente dóciles. A menudo sufrirán de parálisis, generalmente de la cara, garganta y cuello, lo que se manifiesta por expresiones faciales anormales, babeo e incapacidad para tragar. La parálisis puede afectar al cuerpo, en primer lugar a las patas traseras y después se extiende rápidamente a todo el cuerpo con coma y muerte subsecuentes.

    En los humanos, los primeros signos pueden incluir fiebre o dolor de cabeza. A medida que progresa la enfermedad, pueden presentarse otros síntomas como confusión, depresión, somnolencia, agitación o parálisis de la cara, la garganta y el cuello. La parálisis progresiva suele conducir a la muerte.

     

    ¿Cómo se diagnostica la enfermedad?

    Las sospechas de la enfermedad pueden basarse en los signos clínicos, no obstante, se requieren pruebas de laboratorio para confi rmar el diagnóstico. Las muestras tomadas de animales muertos deben enviarse a laboratorios competentes para el diagnóstico. Pueden consultarse las recomendaciones de la OIE en el Código Sanitario para los Animales Terrestres de la OIE y en el Manual de Pruebas de Diagnóstico y Vacunas para los Animales Terrestres de la OIE.

     

    ¿Cómo prevenir o controlar la enfermedad?

    Medidas de prevención y control En los países donde la enfermedad es endémica, se aplican medidas para tratar y reducir el riesgo de infección en las poblaciones susceptibles (animales salvajes, animales vagabundos y domésticos) y crear una barrera entre la fuente animal de la enfermedad y los humanos.

     

    Estas medidas comprenden:

    – Vigilancia y notifi cación de casos sospechosos de rabia en los animales

    – Programas de vacunación de los animales domésticos

    – Investigación de la dinámica, vacunas y mecanismos eficaces de administración para poblaciones específicas

    – Programas de control de la rabia en los animales salvajes, vacunación incluida (captura/vacunación/liberación o suministro de vacunas orales)

    – Programas de control poblacional y de vacunación de las poblaciones de animales vagabundos.

  • Displasia de cadera

    Displasia de cadera

     La displasia de cadera es una enfermedad ósea, hereditaria, no congénita puesto que no se manifiesta en el nacimiento, sino que se desarrolla con el crecimiento del cachorro y puede aparecer a partir de los 4 ó 5 meses de edad, y además es degenerativa; producida por una malformación de la articulación coxofemoral (unión del acetábulo de la cadera y la cabeza femoral); que puede producir dolor e incluso cojera en el animal que la padece, y dificultad para sentarse o subir escaleras. La edad de presentación varía entre los 4 meses en los casos más extremos y 12 meses. Sin embargo, antes de los 4 meses se puede realizar el test de PennHip donde se podrá precisar las probabilidades para que un cachorro desarrolle displasia, pero nunca diagnosticarla ya que no es hasta los 4 meses cuando hay un desarrollo suficiente de las mismas. Los casos de displasia de cadera, por lo general, suelen ser bilaterales.

     

    Afecta principalmente a razas caninas grandes o gigantes en las que hay un rápido aumento de peso y volumen corporal en un esqueleto inmaduro y a la vez con mineralización y calcificación tardías.

     

    En la presentación de la displasia de cadera también intervienen factores ambientales como la alimentación, el ejercicio físico intenso, especialmente en edades juveniles, sobrepeso y alteraciones hormonales.

     

    Causas

    La principal causa que es determinante es el factor genético. Un cachorro libre de los genes de la displasia no la desarrollará nunca. Sin embargo, existen factores que inciden en el desarrollo o agravamiento de los síntomas clínicos, como son un desarrollo muy rápido, el sobrepeso y el ejercicio excesivo y/o violento durante el crecimiento. Las razas propensas son las grandes y las gigantes, debido a su peso y a su rápido crecimiento. Otro de los factores que aumentan la velocidad de deterioro es la alimentación; si es inadecuada habrá más probabilidades de cambios fenotípicos adversos, llegando al caso en que puede hacer que el animal no pueda correr o incluso andar.

     

    En julio de 2014 un grupo de investigación de California ha determinado una correlación entre la edad de castración de los cachorros y la displasia de cadera. En dicho estudio, que se realizó con una muestra de 1.500 Labradores y 1.015 Golden Retriever, se concluyó que cuando la castración se realiza prepuberalmente antes de los 6 meses de edad, el índice de trastornos articulares (displasia de cadera, codo y rotura de ligamento cruazado anterior), se multiplica por dos en el caso del Labrador Retriever y por 4,5 veces en el caso de los Golden Retriever.

     

    Gravedad

    La gravedad de la displasia se puede medir si trazamos el denominado ángulo de Norberg. Éste consiste en trazar sobre una radiografía una línea que vaya desde el centro de una cabeza del fémur, al centro de la otra. Posteriormente, desde ambos extremos se traza otra línea que pase por el borde acetabular dorsal, formando así un ángulo con la anterior. Según la amplitud del ángulo, tenemos que:

     

    No se presenta displasia si es mayor de 105º.

    Si mide entre 100-105º, el animal tiene displasia leve.

    Si mide entre 90-100º, la displasia es moderada. Se acompaña de enfermedad degenerativa articular y aplanamiento del acetábulo.

    Si mide menos de 90º, la displasia es grave. Puede llegar a presentar luxación.

     

    Tratamiento

    Existen varios grados de displasia, dependiendo de los cuales el tratamiento será conservador o quirúrgico.

     

    El tratamiento conservador suele consistir en la administración de condroprotectores (durante largos períodos; que ralentiza el desarrollo de la enfermedad) y de antiinflamatorios/analgésicos (AINEs; en épocas de más dolor). La utilización de un soporte de cadera ayuda a reducir las molestias y la dosis de antiinflamatorios. También se ha observado buenos resultados reduciendo el sobrepeso y manteniendo al perro lo más delgado posible dentro de lo saludable, puesto que un menor peso del animal somete a menor estrés a las articulaciones enfermas.

     

    El tratamiento quirúrgico ofrece diferentes posibilidades: hay tratamientos curativos y otros paliativos. En cuanto a los curativos destaca la Triple Osteotomía Pélvica y en los paliativos la Artroplastia por Excesión de la Cabeza del Fémur. Existen otras opciones quirúrgicas, similares a las de medicina humana, que consisten en la sustitución de la articulación de la cadera por una Prótesis, que bien puede ser cementada o no cementada.

     

    Prevención

    Es importante que al adquirir el cachorro se solicite un certificado oficial de que tanto los padres como los abuelos están libres de la enfermedad; mediante ésta norma de cría se han logrado resultados significativos en la reducción de su incidencia en Estados Unidos y en Europa.

     

    No obstante, el que los padres estén libres de displasia no implica necesariamente que su descendencia no la desarrolle, pues es una enfermedad poligenética.

     

    En el caso del Labrador Retriever, actualmente existe la prueba del «Dysgen» que cuenta con un 95% de fiabilidad.[cita requerida] La principal ventaja de esta prueba es que puede realizarse a las pocas semanas de vida, antes de la aparición de los signos radiológicos de displasia en cachorros. Además, resulta un método muy eficaz para evitar la propagación de genes por parte de los padres ya que éstos pueden ser portadores y no manifestar signos clínicos de displasia, algo que la prueba de Dysgen sería capaz de detectar.

     

    Otras consideraciones son: evitar el sobrepeso durante el crecimiento, no someter al cachorro a ejercicio excesivo, proporcionar al animal una dieta adecuada a sus necesidades y evitar que estén en suelos donde pueda resbalarse. En casos acusados de displasia de cadera (o artrosis) el perro puede mantener parte de su movilidad utilizando silla de ruedas.

     

    Silla de ruedas para perros

     

    Es un aparato realizado con diversos materiales, se pueden encontrar hechas a medida en unos días o adquirir una autoajustable.

     

    Útil para perros con amputaciónes, inmovilidad total o parcial de las extremidades posteriores, causado por enfermedades como:

     

    ·        Displasia de cadera.

     

    ·        Hernia discal.

     

    ·        Meningioma lumbar

     

    ·        Artrosis

     

    También es un auxiliar para los perros que tengan que realizar rehabilitación física, en ocasiones la recuperación de la movilidad en extremidades posteriores llega a ser total.

     

    Permite al perro realizar actividad física y recuperar su salud integral, evitando  la pérdida de masa muscular y la creación de úlceras en la piel debido al apoyo permanente.

     

    Este aparato ayuda al animal a recuperar la autonomía y estado físico en general.