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  • Síndrome de Wobbler

    Síndrome de Wobbler

    El Síndrome de Wobbler es una malformación-mala articulación vertebral cervical.

    Como consecuencia de este problema se producen compresiones de segmentos de la médula espinal cervical.

    La médula espinal es un cordón cilíndrico que discurre, protegido por el canal vertebral, entre el agujero magno occipital (en la cabeza) y termina a nivel sacro.

    Como todo tejido nervioso tiene una consistencia friable por lo que presenta gran fragilidad frente a traumatismos.

    Los desplazamientos vertebrales y las compresiones medulares entrañan a menudo lesiones importantes.

     

    Causas

    Se desconocen las causas por las que aparece aunque se ha sugerido que puede estar relacionado con factores genéticos.

    Experimentalmente se han reproducido cuadros parecidos en animales sometidos a dietas altamente energéticas.

    Aparece con más frecuencia en Gran Danés, Dogo y en otras razas grandes de cuellos largos y gran cabeza lo que origina tensiones en las cervicales.

     

    ¿Por qué aparecen los síntomas?

    Se produce un estrechamiento del canal medular porque se pierde la linealidad y estabilidad de las vértebras.

    La compresión que se produce en la médula puede ser constante o intermitente dependiendo de la posición del cuello.

     

    Síntomas

    • Puede haber dolor de cuello

    • Puede haber alteraciones en los reflejos de las extremidades delanteras y traseras

    • Incoordinación en la marcha

    • Déficit propioceptivo en los miembros (pérdida de la percepción de su situación)

     

    Diagnóstico

    • Radiografías simples de cuello

    • Radiografías con contraste: MIELOGRAFÍA

    Necesaria para confirmar el sitio o localización de la lesión, entre otros.

     

    Tratamiento

    El tratamiento médico produce una mejoría durante un periodo de tiempo variable.

    En los casos de recidivas frecuentes o si no hay respuesta al tratamiento puede estudiarse realizar una corrección quirúrgica.

  • Garrapatas

    Garrapatas

    Las garrapatas son parásitos hematófagos ya que se alimentan de sangre, sobre todo de mamíferos y pájaros.

    Las garrapatas ponen los huevos en la arena, bajo piedras, grietas en las paredes o cerca del suelo. Pasan por cuatro fases para su desarrollo: huevo, larva, ninfa y adulto (macho o hembra). Para pasar de un estadío a otro deben alimentarse y experimentar una muda, en ese proceso pueden transmitir enfermedades de un animal a otro.

    Las larvas trepan por la hierba y arbustos con su último par de patas y se adhieren al animal con las uñas. Se fijan con la mandíbula e ingieren sangre. Su desarrollo depende mucho de la temperatura ambiente, con frío los huevos tardan más en eclosionar pero sobreviven en invierno. También dependen de la humedad ambiental para su supervivencia.

    Son muy importantes desde el punto de vista sanitario, no sólo producen heridas por picadura si no que además transmiten enfermedades, son vectores de microorganismos. Pueden transmitir virus, bacterias, rickettsias, protozoos, etc.

    Algunas de las enfermedades que pueden transmitir en los perros y gatos son:

    Ehrlichiosis

    Es una enfermedad producida por un microorganismo de la familia de las rickettsias llamado Ehrlichia. Produce fiebre, pérdida de peso, apatía y falta de apetito. También se observan con mucha frecuencia hemorragias por nariz, heces, orina, etc y signos oculares, cojeras o síntomas respiratorios. Se puede ver asociada a otras enfermedades.

    Dipetalonemosis

    Es una enfermedad transmitida por garrapatas. Está descrita menos que las otras en nuestro país.

    Babesiosis Canina

    Enfermedad que causa un síndrome caracterizado por decaimiento, falta de apetito, fiebre, anemia, bajada de plaquetas, ictericia (color amarillo de mucosas), complicaciones pulmonares, renales y neurológicas, etc. Se concentra prácticamente en la zona norte de España. La manera de prevenirla es mantener al perro libre de garrapatas.

     

    Hepatozoosis Canina

    Enfermedad parasitaria transmitida por la ingestión de la garrapata, no por la picadura. Aparece fiebre, falta de apetito, anemia, debilidad, etc. Se puede ver asociada a otras enfermedades.

     

    Importante

    Las garrapatas producen:

    · Lesiones en la piel

    · Enfermedades en los animales por inoculación de microorganismos

    · Enfermedades en las personas

     

    RECUERDA

    Hay que combatirlas, son parásitos y transmiten enfermedades.

    Hay que consultar siempre al veterinario el mejor protocolo de tratamiento: Existe una amplia gama de productos en el mercado y hay que seleccionar uno según el problema, la edad del animal, la raza o el tipo de pelo, el tamaño, el hábitat. Si no se consulta, pueden usarse productos poco adecuados o incluso tóxicos.

    Es muy importante seguir correctamente las instrucciones de uso de los distintos laboratorios, por nuestra seguridad y la de nuestro animal.

    Hay que usar productos de última generación, son los únicos realmente efectivos, los parásitos han desarrollado muchas resistencias a otros productos que había en el mercado.

    Siempre es mejor usar tratamientos preventivos.

     

    Para tratar al animal se puede usar

    Sprays, atomizadores: tiene un efecto de choque, actúan rápidamente. Se deben distribuir uniformemente sobre el animal.

    Pulverizadores: Parecidos al spray pero en suspensión acuosa.

    Pipetas o ampollas: Indican la especie que va destinada y el peso del animal, imposible de sobredosificar, duran un mes para garrapatas. Se administran en la zona interescapular o en el lomo.

    Collares: duran entre tres y seis meses, algunos llevan repelentes para ayudar en el control frente a moscas y mosquitos.

    Baños: muy efectivos en el momento, cuando la carga parasitaria es importante, el efecto dura poco tiempo.

     

    No olvides

    Un antiparasitario bueno para un perro puede ser tóxico para un gato.

    Un antiparasitario bueno para garrapatas puede no ser efectivo frente a pulgas.

    Un antiparasitario bueno para pulgas puede ser ineficaz frente a garrapatas.

    Consulta a tu veterinario sobre el producto más adecuado para cada animal y para cada parásito

     

  • Hipotiroidismo

    Hipotiroidismo

    El hipotiroidismo es una enfermedad en la que existe insuficiente producción de hormonas tiroideas.

    Esta deficiencia produce una sintomatología que afecta a casi todos los sistemas orgánicos. Suele aparecer en animales de edad media o avanzada

     

    ¿Cómo se produce?

    Aparece cuando ocurre una alteración en la glándula tiroides o bien cuando está afectado el eje hormonal que regula a la glándula.

    La regulación comienza en el hipotálamo ( estructura compleja del cerebro que regula muchas reacciones químicas). Aquí se libera la hormona TRH que actúa a su vez sobre la hipófisis (glándula situada en la base del cráneo), haciendo que se libere la hormona TSH, hormona estimulante del tiroides.

     

    HIPOTALAMO (TRH) > HIPOFISIS (TSH) > TIROIDES (T4)

     

    Síntomas

    Aparecen síntomas muy inespecíficos ya que la hormona tiroidea tiene una gran variedad de efectos en el organismo.

     

    Puede aparecer:

    1. SÍNTOMAS GENERALES:

    Ganancia de peso

    Intolerancia al frío

    Letárgia

    2. SÍNTOMAS DERMATOLÓGICOS (Frecuentes)

    Sequedad de piel y pelo

    Alopecia (falta de pelo)

    Crecimiento lento

    Aumento de la pigmentación

    Seborrea (caspa)

    3. OTROS

    Alteraciones cardiacas

    Signos neurológicos (por ejemplo parálisis del nervio facial)

    Síntomas digestivos

    Síntomas oculares

     

    Diagnóstico

    Se basa en los signos clínicos y en las analíticas sanguíneas.

    Se realizan pruebas generales y pruebas específicas de la función tiroidea.

    Se miran los niveles de T4 (tiroxina, que es la forma hormonal que se encuentra en mayor cantidad en la sangre) y de TSH (la hormona que estimula la actividad del tiroides).

    En un animal hipotiroideo lo más frecuente es encontrar los niveles de T4 bajos y los de TSH elevados.

     

    Tratamiento

    Se administra hormona tiroidea intentando alcanzar los niveles adecuados a cada individuo.

    Se deben realizar controles sanguíneos periódicos para vigilar los niveles sanguíneos de hormonas y ver que vuelven a la normalidad.

  • Dolor

    Dolor

    Los animales, al igual que los seres humanos, experimentan dolor. Reconocer si un animal tiene dolor y combatirlo ha sido siempre un tema de gran preocupación para los veterinarios

    Se admite que los animales presentan las mismas respuestas que los humanos ante el dolor, por tanto, en principio, lo que le produce dolor a una persona le va a producir dolor a un animal. Aún así, la evaluación del dolor es un proceso muy complicado en los animales ya que factores como la edad, sexo, estado de salud, y las diferencias entre especies y razas pueden modificar la tolerancia al dolor y la manera de expresarlo.

    Los gatos responden más pasivamente al dolor que los perros. Se esconden, se muestran decaídos y adoptan posturas antiálgicas (en las que están cómodos porque que les alivian el dolor). Presentan el pelo sucio y erecto porque no se acicalan y, además, pueden dejar de emitir el característico ronroneo. Los perros también pueden adoptar posturas extrañas cuando sienten algún dolor, por ejemplo pueden estar cabizbajos si les duele el cuello.

    Otros signos de dolor que pueden aparecer son la disminución en la ingestión de comida y agua, y respuestas reflejas muy diversas como salivación, taquicardia (el corazón late más deprisa), taquipnea (respiración acelerada), fiebre, incontinencia o retención de orina, diarrea o estreñimiento.

     

    Diagnóstico

    En general los perros y los gatos pueden presentar cambios de comportamiento frente al dolor de tal forma que animales dóciles se vuelven más agresivos o al contrario. En otros casos los animales vocalizan (hacen sonidos) cuando se palpa o toca la zona lesionada aunque a veces algunos animales muy nerviosos pueden vocalizar sólo para conseguir una mayor atención aunque no sientan dolor.

    Los animales también pueden tener reacciones de huida o intentos de morder si sienten dolor o todo lo contrario, pueden evitar caminar o levantarse si algo les duele. A veces se puede observar como un animal se rasca, lame o sacude (por ejemplo una oreja) la zona afectada de forma persistente.

     

    Tratamiento

    Los medicamentos para el dolor se denominan analgésicos. Existen muchos tipos diferentes de analgésicos y cada uno tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Para elegir uno u otro el veterinario valorará también que algunos tipos de dolor responden mejor a determinadas medicinas que a otras.

    Será importante, para ayudar al tratamiento médico con analgésicos, evitar situaciones de estrés y de incomodidad para que el animal disfrute de un entorno agradable. Un ambiente cálido y tranquilo, bajo una luz suave, resulta fundamental para mejorar su bienestar, igual que dirigirse a los animales de forma suave, acariciarlos y ser cariñosos.

    En general también se sabe que es más difícil tratar el dolor una vez que se ha establecido por lo que en situaciones que se prevé que serán dolorosas, por ejemplo en una cirugía, será mejor tratarlo antes de que aparezca. El veterinario nos indicará que tipo de analgésico o de combinaciones analgésicas nos ayudarán a paliar el dolor que tiene nuestro perro o gato.

    En cualquier caso las ventajas del uso de tratamientos analgésicos superan las desventajas. Gracias a que la ciencia avanza continuamente y al conocimiento desde hace tiempo de ciertos mecanismos del dolor en los animales los veterinarios disponen de tratamientos cada vez mejores para poder paliar el dolor y mejorar el bienestar de nuestros animales de compañía.

  • Discoespondilitis

    Discoespondilitis

    Es la infección del disco intervertebral y de las vértebras adyacentes.

    Causas

    En la mayoría de los casos está producido por bacterias , las infecciones fúngicas son menos frecuentes.

    Inicialmente aparece una infección en piel o aparato urinario, por ejemplo, que se disemina a través de la sangre alcanzando las vértebras.

    A veces aparece por migración de cuerpos extraños, cirugía o infección de tejidos cercanos.

    Síntomas

    Ocurre sobre todo en perros de razas grandes.

    En gatos es rara y se asocia a mordiscos próximos a la columna.

    • Dolor

    • Marcha rígida

    • Puede haber fiebre

    • Puede haber decaimiento

    • Puede haber anorexia (falta de apetito)

    • Signos neurológicos

    Diagnóstico

    Se realiza a partir de los signos clínicos y de radiografías simples de columna en distintas posiciones.

    Se complementa con análisis y pruebas laboratoriales.

    En determinadas circunstancias puede ser necesario realizar una mielografía si existen déficits neurológicos importantes.

    • Cuadro clínico

    • Análisis

    • Radiografías

    Tratamiento

    Será necesario el uso de antibióticos para controlar la infección y de analgésicos para disminuir el dolor.

    En los casos que no exista respuesta al tratamiento y si los déficits son importantes puede ser necesario valorar la resolución quirúrgica del proceso.

  • Hepatitis

    Hepatitis

    La hepatitis infecciosa canina es una enfermedad vírica que afecta fundamentalmente a los perros y que cursa con fiebre, falta de apetito, aumento de las secreciones nasal y ocular, conjuntivitis, vómitos, hepatitis y edema subcutáneo (inflamación de una parte del cuerpo debido a la acumulación de líquido).

     

    ¿Qué animales padecen la hepatitis?

    La hepatitis canina es una enfermedad que afecta a los cánidos, sobre todo a animales menores de un año.

     

    ¿Cómo se contagian los perros de esta hepatitis vírica?

    El contagio se produce por contacto directo con animales enfermos que eliminan el virus por todas las excreciones y secreciones corporales, sobre todo por la orina donde se puede encontrar virus hasta 6 a 9 meses post-infección.

     

    También se pueden contagiar los animales por contacto indirecto con fómites (materia infectada) contaminados, incluso a partir de los utensilios para la alimentación y las manos sucias.

     

    ¿Cómo se manifiesta esta enfermedad en el perro?

    Los signos clínicos más frecuentes incluyen vómitos, dolor abdominal y diarreas con o sin sangre.

     

    Generalmente hay fiebre y anorexia (falta de apetito). Es común observar amigdalitis con laringitis y faringitis. También se observa conjuntivitis y secreción ocular y nasal.

     

    Con frecuencia hay edema subcutáneo de cabeza, cuello y partes distales corporales.

     

    SÍNTOMAS QUE APARECEN

    • Vómitos

    • Dolor abdominal

    • Diarrea

    • Hepatomegalia (hígado más grande de lo normal)

    • Edemas (acumulación de líquido en un tejido)

    • Procesos oculares

     

    Tras la recuperación y en algún caso es el único signo clínico visible, se observa edema de córnea y uveítis ( una inflamación dentro del ojo). Aparece enturbiamiento de la córnea (imagen de “ojo azul”) y puede acabar con glaucoma o úlcera corneal.

     

    ¿Cómo se diagnostica?

    El veterinario suele diagnosticar este proceso tras una exploración clínica exhaustiva del animal junto con los resultados de los análisis de sangre y orina.

     

    ¿Cómo se previene?

    La mejor manera de proteger al perro es mediante la vacunación . Generalmente se suele vacunar junto con la vacuna del moquillo y de leptospirosis.

     

    ¿Qué tratamiento se aplica en un perro que tiene la hepatitis canina?

    El tratamiento que se aplica es sintomático ya que no hay ningún tratamiento efectivo a este virus. Generalmente se aplica una terapia de apoyo para darle tiempo al animal a desarrollar anticuerpos frente a este virus, ya que si no existe complicaciones secundarias y no cursa de forma sobreaguda, el animal puede recuperarse.

  • Sacos anales

    Sacos anales

    Los sacos anales son dos estructuras situadas a ambos lados del ano, debajo de la cola.

    Se encuentran también presentes en otros carnívoros como el hurón dándoles su característico olor. Contienen un líquido aceitoso, espeso y oscuro, de olor muy fuerte y característico.

    Normalmente, estas glándulas se vacían al defecar y su contenido parece contribuir al marcaje del territorio de los carnívoros.

    Los trastornos de los sacos anales comprenden varios procesos o fases:

     

    • Impactación de los sacos : el líquido que contienen se hace anormalmente espeso y no puede salir.

    • Infección de los sacos : los sacos ya impactados sufren una inflamación y colonización microbiana.

    • Formación de absceso: con rotura o no del saco.

     

    ¿Cómo se produce?

    Inicialmente se impactan los sacos anales, estos se infectan y se inflaman. A continuación se forma un absceso que puede hacer o no que se rompa el saco anal.

     

    Síntomas

    • Lamido o mordido de la zona anal

    • Arrastre de la zona por el suelo

    • Problemas de defecación dolorosa

    • Puede haber o no fiebre

     

    Diagnóstico

    La exploración de la zona y la observación de la región inflamada con o son herida abierta pueden ser suficientes para llegar a un diagnóstico.

     

    Tratamiento

    • Si sólo hay impactación debe hacerse el vaciado de los sacos manualmente

    • Si hay infección será necesario el uso de antibióticos, soluciones antisépticas y pomadas locales.

    • Las infecciones recurrentes deben ser tratadas quirúrgicamente.

  • Estenosis

    Estenosis

    Es el estrechamiento del conducto vertebral en la zona lumbosacra que produce la compresión de la parte final de la médula espinal (cauda equina) o de los nervios lumbosacros.

     

    La estenosis lumbosacra degenerativa es muy frecuente en los perros de razas grandes, especialmente en los de raza Pastor Alemán.

     

    La mayoría de los afectados son de edad media o mayores.

     

    Síntomas

    • Dolor lumbosacro

    • Dificultad para levantarse

    • Cojera de las patas de atrás

    • Alteraciones en los reflejos de las extremidades traseras

    • Puede haber incontinencia urinaria o fecal.

     

    Diagnóstico

    • Síntomas

    • Radiografías simples (sin contraste) en varias posturas

    • Radiografías de contraste

    • Resonancia magnética

     

    Tratamiento

    El tratamiento médico se basa en el uso de antiinflamatorios y el reposo.

     

    Cuando no existe respuesta al tratamiento médico o existen alteraciones neurológicas importantes debe valorarse la posibilidad de recurrir a la cirugía.

  • Espigas

    Espigas

    Con la llegada del buen tiempo, en el campo e incluso en los parques de las ciudades crecen las llamadas “espigas”. Las espigas son las semillas o formas de reproducción y propagación de las plantas gramíneas (similares a algunos de los cereales de cultivo). Tienen una típica forma de arpón que les permite, junto con unos ganchos microscópicos, quedar fuertemente enganchadas al pelo de los animales o a la vestimenta de las personas.

    Las espigas tienen una afilada punta, cuando se clavan debido a su forma de arpón, no pueden retroceder, se abren a modo de paraguas y se van clavando cada vez con mayor fuerza en el punto en que están fijadas. Esta es base de los problemas que producen en el perro. Cuando las espiguillas se secan se desprenden y es muy fácil que cuando un perro pasea o se restriega encima de ellas, se introduzcan por diferentes orificios: nariz, ojos, oídos, incluso a través de la piel.

     

    Espigas en los oidos

    Si el animal comienza a cabecear bruscamente mientras estamos en la calle o al poco de subir a casa casi con toda seguridad que nos vamos a encontrar con una espiga dentro del oído. Hay que actuar rápidamente y acudir al veterinario para que se la extraiga, cuanto más tiempo pase más dolorido estará el animal y más profundamente estará alojada la espiga por lo que habrá más riesgo de que se desarrolle después una otitis e incluso en ocasiones una perforación del tímpano. Hay que recordar siempre que las espigas del oído “nunca salen solas de los oídos.

    El oído se explora con un otoscopio y si hay una espiga hay que extraerla con unas pinzas especiales llamadas de cocodrilo. Este procedimiento puede ser muy doloroso por lo que en muchas ocasiones es necesario recurrir a la sedación o incluso a la anestesia.

     

    Espigas en las fosas nasales

    Otro sitio donde pueden dar problemas las espigas es al entrar por la nariz. Los síntomas van a ser agudos, se producirán mientras sacamos al animal a pasear y vendrán acompañados por numerosos estornudos. El animal arrugará la nariz, intentará frotarse el hocico con las patas y en ocasiones sangrará.

    Puede que lo que haya provocado esta irritación haya sido ya expulsado. Si la espiga no sale puede progresar hacia la faringe y ser tragada. En estos casos los síntomas pueden permanecer un tiempo pero irán a mejor, mientras que si la espiga permanece en la nariz los síntomas irán empeorando y con el tiempo pasaremos a tener una descarga purulenta.

    La exploración siempre se debe hacer bajo anestesia. La nariz es muy sensible y sangra con gran facilidad haciendo que la visibilidad sea bastante complicada. Además existen una gran cantidad de pliegues entre los que se puede esconder la espiga. Emplearemos para visualizar la zona un fibroendoscopio aunque normalmente con un otoscopio podremos valorarla bastante bien.

    Si la localizamos la extraeremos con unas pinzas de cocodrilo igual que las empleadas para la extracción de cuerpos extraños del oído

     

    Espigas en los ojos

    Cuando las espigas se introducen en los ojos, se quedan alojadas dentro del párpado, entre el globo ocular y el párpado. Notaremos que el animal tiene el ojo medio cerrado y muy inflamado. Se pueden alojar también bajo el “tercer párpado” de los perros. Para explorar el ojo y quitar una espiga si la hubiera puede ser suficiente usar un colirio anestésico que duerma la córnea.

    Las espigas en los ojos producen muchísimas molestias, dolor, reacción inflamatoria y úlceras en la córnea. Es importante hacer una buena exploración del ojo pues en ocasiones se introducen en el fondo del saco conjuntival. Pueden producir problemas graves por infecciones de la parte posterior del ojo.

     

    Espigas en la piel

    En otras ocasiones las espigas se podrán clavar en la piel e ir migrando hasta aparecer en el tórax o en el abdomen o también si la espiga entra por la boca mientras el perro va corriendo puede ir directamente a alojarse en el pulmón.

    Estos casos suponen una urgencia, en muchas ocasiones quirúrgica, y un reto diagnosticarlas.

     

    Importante

    Por la frecuencia e importancia de este problema será imprescindible recomendar algunas medidas preventivas para reducir la incidencia del problema.

    Debemos recomendar pasear a los perros por zonas dónde hay mucha concentración. Se deben cepillar y hay que revisarles el pelo al subir de la calle, sin olvidar los espacios interdigitales y el interior de las orejas. El afeitado de la cara interna de las orejas y de las patas en los perros de pelo largo, también puede ayudar.

  • Leishmaniosis

    Leishmaniosis

    La leishmaniosis canina es una enfermedad producida por protozoos (organismos microscópicos y unicelulares) del género Leishmania.

    Es una zoonosis lo que implica que puede causar graves enfermedades en personas con el sistema inmune alterado.

    Las leishmanias completan su ciclo biológico en dos hospedadores: dentro de algunas células de un vertebrado que actúa como reservorio y en el tubo digestivo de un insecto del género Phlebotomus que actúa como vector.

    En el interior de las células del huésped, Leishmania recibe el nombre de amastigote. Tiene una forma ovoide, sin flagelo libre. Dentro del vector recibe el nombre de promastigote, tiene forma alargada y presenta flagelo.

     

    ¿Cómo se transmite el parásito?

    Un insecto, Phlebotomus perniciosus, es el principal vector de la Leishmaniosis que se produce en la cuenca mediterránea.

    Existen otros insectos vectores y se han descrito esporádicamente transmisiones directas (jeringuillas, transfusiones sanguíneas, etc) pero aún no se conoce bien la importancia de estas vías de transmisión.

    El ciclo empieza cuando la hembra del insecto se alimenta de la sangre de un vertebrado, normalmente un perro, en la que hay leishmanias.

    Estas maduran y se multiplican en el tubo digestivo del insecto (realmente no es mosquito, es una mosca) y se localizan en su aparato bucal para su posterior inoculación a otro hospedador.

    En España los Phlebotomus son frecuentes entre los meses de Junio y Septiembre y sus horas de más actividad son las del amanecer y atardecer.

     

    Síntomas generales

    · Pérdida de peso no justificada

    · Decaimiento

    · Crecimiento exagerado de uñas

    · Atrofia muscular

    · Epistaxis (sangrado nasal)

    · Cojeras

    · Polidipsia (sed excesiva)

    · Poliuria (emisión anormal de grandes cantidades de orina)

    · Tos

     

    Síntomas de la piel

    · Alopecia

    · Descamación

    · Úlceras

    · Depilaciones alrededor de ojos

    Síntomas oculares

    · Conjuntivitis

    · Queratitis (sequedad ocular)

    · Uveitis (inflamación de algunas zonas del ojo)

     

    Síntomas digestivos

    · Vómitos

    · Diarrea

     

    La leishmaniosis no siempre aparece sola, frecuentemente se asocia a otras enfermedades. Ehrliquiosis, filariosis, parasitosis diversas, sarna sarcóptica, demodicosis, leucemia, linfoma, entre otras, pueden coexistir con Leishmania.

     

    Síntomas más frecuentes

    · Alopecia (pérdida de pelo)

    · Pelo sin brillo

    · Descamación

    · Hiperqueratosis (engrosamiento de la piel)

    · Adelgazamiento

    · Apatía

    · Linfadenopatía (aumento del tamaño de los ganglios)

     

    Otros síntomas comunes

    · Síntomas oculares

    · Síntomas renales

    · Síntomas hepáticos

    · Síntomas digestivos

    · Cojeras

    · Fiebre

    · Tos

    · Anemia

    · Sangrado nasal

     

    Diagnóstico

    El diagnóstico de Leishmania no es siempre fácil. Además, la evidencia de la existencia del parásito no significa siempre que exista una infección activa responsable de enfermedad.

    Los resultados que se obtienen a partir de cada técnica empleada para el diagnóstico de Leishmania deben ser interpretados adecuadamente y valorados por el veterinario.

    Existen gran cantidad de técnicas para su diagnóstico, algunas de las más frecuentes son:

    1. Visualización directa por punción en médula ósea (principalmente en la costilla) o en ganglio.

    2. Biopsias de piel

    3. Serología (valoración del nivel de anticuerpos)

    4. PCR (valoración de ADN del parásito)

    El pronóstico de la Leishmaniosis canina depende de la importancia de las lesiones de los órganos afectados en el momento del diagnóstico.Los animales diagnosticados y tratados antes de que existan lesiones irreversibles pueden vivir durante muchos años.

     

    ¿Como se produce la enfermedad?

    La leishmania es introducida por el Phlebotomus en la piel del hospedador. Se multiplica rápidamente y desde allí migra a otros órganos.

    La enfermedad que se produce va a ser consecuencia tanto de la infección del parásito como de la inadecuada respuesta inmunitaria del perro.

    Estudios recientes han demostrado que no todos los perros que se infectan con Leishmania desarrollan la enfermedad. El veterinario indicará los casos en los que será necesario poner un tratamiento y en los que no.

     

    Los síntomas más frecuentes que aparecen en los animales que desarrollan la enfermedad son los de piel. La aparición de linfadenopatía (afectación de los ganglios), fiebre, adelgazamiento o apatía son también muy frecuentes.

    Otros síntomas que pueden aparecer son problemas oculares, cojeras, diarreas, síntomas renales, etc.

    La Leishmaniosis es una enfermedad sistémica crónica con un periodo variable de incubación, desde semanas hasta años.

    Produce como hemos dicho gran variabilidad de síntomas y a veces se presenta de una forma más localizada y otras más generalizada.

     

    Prevención y control

    La Leishmaniosis es una zoonosis que puede producir graves problemas en personas inmunodeprimidas y en poblaciones de riesgo.

    Es prácticamente imposible el contagio por contacto directo entre animales o personas ya que tiene que haber un vector que transmita la enfermedad al inocular el parásito, además una vez que un perro comienza a ser tratado deja de ser un posible foco de contagio.

    Desde un punto de vista sanitario lo que no va a ser admisible es tener un perro con esta enfermedad y no tratarla, esto si constituye un peligro real de contagio.

    Ya existen vacunas contra esta enfermedad. La transmisión de la enfermedad va asociada al momento de mayor actividad de los insectos que la transmiten, al amanecer y al atardecer, así pues, debemos evitar sacar a nuestros perros en esas franjas horarias, entre primavera y otoño. deben usarse repelentes para moscas y mosquitos, antiparasitarios externos e incluso mosquiteras en zonas de alto riesgo.

     

    Recomendaciones para prevenir la Leishmaniosis

    · Evitar que los perros duerman al aire libre

    · Evitar los paseos en las horas de más actividad del vector (atardecer/amanecer)

    · Uso de redes o mosquiteras

    · Uso de productos repelentes con piretrinas

     

    Condiciones de vida de Phlebotomus

    · Actividad desde la puesta de sol hasta el amanecer

    · Noches sin lluvia y sin aire

    · Temperatura entre 15 ºC y 18 ºC

    · Cierta humedad

     

    Tratamiento

    Los tratamientos se basan generalmente en el uso de varios fármacos. Las dosis y pautas recomendadas, el uso de unos fármacos u otros o de dietas especiales van a variar en función de las fases del proceso, las manifestaciones clínicas, la presencia de enfermedades asociadas, etc.

     

    IMPORTANTE

    Para controlar la Leishmaniosis es fundamental:

    1. Un diagnóstico temprano

    2. Controlar las posibles enfermedades asociadas

    3. Tratamiento con los fármacos apropiados durante el tiempo apropiado

    4. Revisiones periódicas para evitar las recaídas