Filtración del acuario: tipos de filtro

Foto: Fish Tank Society (CC BY-SA 4.0), vía Wikimedia Commons.

Cuidados del acuario · Guía 7 de 17

El filtro es el corazón del acuario: mueve el agua, retiene la suciedad y, sobre todo, alberga las bacterias que eliminan las sustancias tóxicas. Un buen filtro, bien mantenido, es la diferencia entre un acuario sano y uno con problemas constantes.

Los tres tipos de filtración

  • Mecánica: esponjas y perlón que atrapan partículas de suciedad y dejan el agua transparente.
  • Biológica: cilindros cerámicos, esponjas o piedras porosas donde viven las bacterias que transforman el amoníaco y los nitritos. Es la más importante.
  • Química: carbón activado u otras resinas que eliminan olores, colores y restos de medicamentos. Es opcional y debe renovarse periódicamente.

Tipos de filtro

  • De esponja (con bomba de aire): económicos, suaves y muy seguros para alevines, bettas y camarones. Ideales en acuarios pequeños.
  • Interno: se coloca dentro del acuario. Práctico para acuarios de hasta unos 100 litros.
  • De mochila (colgante): cuelga del borde trasero. Fácil de instalar y mantener.
  • Externo (de canasta): va bajo el mueble y conecta con mangueras. Tiene mucha capacidad de material filtrante y es silencioso; ideal para acuarios medianos y grandes.
  • Sump: un segundo acuario bajo el mueble donde se filtra el agua. Muy usado en acuarios marinos grandes.

¿Qué capacidad necesito?

Como referencia, el filtro debería mover cada hora entre 3 y 5 veces el volumen del acuario. Para peces que ensucian mucho, como el pez dorado, conviene más. Para peces que no toleran corrientes fuertes, como el betta o el ajolote, se usa un filtro con flujo regulable o de esponja.

Cómo limpiar el filtro

  • Límpialo cada 3 a 6 semanas, o cuando baje notoriamente el flujo.
  • Enjuaga las esponjas y el material biológico en agua del propio acuario, que sacas durante el cambio de agua. Nunca con agua de la llave, que mata las bacterias.
  • No lo dejes «como nuevo»: basta con quitar el exceso de suciedad.
  • Nunca cambies todo el material de una vez. Si hay que reemplazarlo, hazlo por partes, con semanas de diferencia.
  • No apagues el filtro por más de una hora: sin flujo de agua, las bacterias empiezan a morir.