Comportamiento del conejo y cómo tomarlo en brazos

Foto: Joshuavspulev (CC BY-SA 4.0), vía Wikimedia Commons.

Cuidados del conejo · Guía 5 de 6

Los conejos son animales inteligentes, sociales y con mucha personalidad. Pueden reconocer su nombre, aprender rutinas y disfrutar de la compañía de su familia. Pero son animales presa: su instinto es huir del peligro, y muchas cosas que para nosotros son normales (que los levanten del suelo, ruidos fuertes, movimientos bruscos) los asustan mucho. Entender su lenguaje es la base de una buena relación.

Qué significan sus conductas

  • Binky: salta en el aire girando el cuerpo o la cabeza. Es pura felicidad.
  • Echado de lado o estirado («flop»): está muy relajado y se siente seguro.
  • Da vueltas a tus pies, a veces con un leve zumbido: entusiasmo, cortejo o búsqueda de atención.
  • Restriega el mentón en objetos: los marca con su olor, «esto es mío».
  • Te lame: muestra de cariño.
  • Rechina suavemente los dientes mientras lo acaricias («ronroneo»): está a gusto. En cambio, rechinar fuerte, encorvado y quieto, indica dolor.
  • Golpea el suelo con las patas traseras (tamborileo): alarma o enojo.
  • Orejas hacia atrás, pegadas al cuerpo, y cuerpo tenso: miedo.
  • Gruñe, bufa o lanza las patas delanteras: está molesto o defiende su territorio; puede morder.
  • Te empuja con la nariz: quiere atención o que te apartes.
  • Cava y roe: conductas naturales. Dale cajas con papel o heno donde cavar y cosas seguras para roer.

Cómo ganarte su confianza

  • Siéntate o recuéstate en el suelo y deja que él se acerque. A la altura del suelo pareces menos amenazante.
  • Ofrécele una hoja de verdura con la mano.
  • Acarícialo en la frente, las mejillas y detrás de las orejas. A la mayoría no le gusta que le toquen la barriga, las patas ni la cola.
  • Háblale con voz suave y evita los movimientos bruscos.
  • Ten paciencia: algunos conejos tardan semanas o meses en confiar.

Cómo tomarlo en brazos

A la mayoría de los conejos no les gusta que los levanten: para ellos, ser alzado se parece a ser atrapado por un depredador. Hazlo solo cuando sea necesario y siempre bien sujeto.

  1. Acércate con calma y desde el costado, nunca desde arriba de golpe.
  2. Pon una mano bajo su pecho, detrás de las patas delanteras.
  3. Con la otra mano, sostén siempre el trasero y las patas traseras.
  4. Levántalo y acércalo enseguida a tu cuerpo, con su espalda recta.
  5. Para bajarlo, hazlo despacio y agachándote, hasta que sus patas toquen el suelo.
  • Nunca lo levantes por las orejas ni por la piel del cuello.
  • Si patalea, bájalo con cuidado al suelo: una patada fuerte con el trasero sin sujetar puede fracturarle la columna.
  • No lo pongas boca arriba para «dormirlo» (inmovilidad tónica): no está relajado, está paralizado por el miedo.

Conejos y niños

Los conejos no son buenos juguetes para niños pequeños: se asustan con los gritos y los movimientos bruscos, se lastiman si se les cae, y pueden morder o arañar. Lo mejor es que los niños los acaricien sentados en el suelo, siempre con supervisión de un adulto, y que un adulto sea el responsable de sus cuidados.

Conejos y otras mascotas

  • Perros y gatos son depredadores. Algunos conviven bien con conejos, pero hay que presentarlos de forma muy gradual y nunca dejarlos solos juntos. Incluso un perro juguetón puede asustar o lastimar gravemente a un conejo.
  • Con otro conejo, la mejor compañía, las presentaciones se hacen poco a poco en un terreno neutral, idealmente con ambos esterilizados.
  • No es recomendable que vivan con cobayas.