Intoxicaciones en perros

Foto: Tλε Rαnδom Eδιτor (tαlk) (Public domain), vía Wikimedia Commons.

Muchos alimentos, medicamentos y productos que usamos a diario son tóxicos para los perros. Las intoxicaciones son una urgencia frecuente, sobre todo en cachorros curiosos y perros glotones. Saber qué es peligroso y cómo actuar puede salvarle la vida.

Alimentos tóxicos

  • Chocolate y cacao: cuanto más oscuro, más peligroso. Causa vómitos, inquietud, temblores, arritmias y convulsiones.
  • Uvas y pasas: pueden causar insuficiencia renal aguda, incluso en pequeñas cantidades.
  • Xilitol (edulcorante de chicles, caramelos sin azúcar, algunas mantequillas de maní y productos de repostería): provoca una baja grave de azúcar y daño hepático.
  • Cebolla, ajo, puerro y cebollín, crudos o cocidos: destruyen los glóbulos rojos y causan anemia.
  • Palta (aguacate): el hueso puede obstruir el intestino y la piel y las hojas pueden causar vómitos.
  • Nueces de macadamia: debilidad, temblores y fiebre.
  • Alcohol y masa cruda de pan con levadura.
  • Cafeína: café, té, bebidas energéticas.
  • Huesos cocidos: se astillan y pueden perforar el intestino.

Medicamentos para personas

Ibuprofeno, naproxeno, paracetamol, aspirina, antidepresivos, medicamentos para el TDAH y para el corazón, entre otros. Una sola pastilla puede ser grave en un perro pequeño. Nunca mediques a tu perro sin indicación veterinaria y guarda los medicamentos fuera de su alcance, incluidos los que se caen al suelo.

Productos del hogar y del jardín

  • Raticidas: los más comunes impiden la coagulación y causan hemorragias internas días después de comerlos.
  • Caracolicidas (metaldehído): convulsiones graves.
  • Anticongelante (etilenglicol): sabor dulce, causa daño renal mortal.
  • Insecticidas y pesticidas, productos de limpieza, cloro.
  • Antiparasitarios para perros grandes usados en perros pequeños, o productos con permetrina en gatos.

Plantas tóxicas

Adelfa (laurel de flor), azalea, sagú (cycas), dieffenbachia, tulipanes y narcisos (bulbos), ricino y diversos hongos silvestres, entre otras. En España y otras zonas con pinares, también la oruga procesionaria.

Síntomas

  • Vómitos o diarrea.
  • Babeo excesivo.
  • Temblores o convulsiones.
  • Inquietud, hiperactividad o, al contrario, decaimiento y debilidad.
  • Tambaleo o desorientación.
  • Respiración rápida o dificultad para respirar.
  • Encías pálidas, sangrados o moretones (raticidas).
  • Colapso.

Algunos tóxicos no dan síntomas hasta horas o días después, por lo que hay que consultar aunque el perro parezca estar bien.

Qué hacer

  1. Llama de inmediato al veterinario o a una clínica de urgencias. Si en tu país hay un centro de información toxicológica que atienda animales, también puedes llamar.
  2. Lleva el envase, la etiqueta o una muestra de lo que comió, y calcula cuánto comió y hace cuánto tiempo.
  3. No le provoques el vómito por tu cuenta, ni con agua oxigenada ni con sal, salvo que el veterinario te lo indique: con algunos tóxicos (cáusticos, derivados del petróleo) es peligroso, y la sal puede intoxicarlo.
  4. No le des leche, aceite ni remedios caseros.
  5. Si el tóxico está en la piel o el pelo, lávalo con agua tibia y jabón suave, protegiéndote las manos.

En la clínica, si se llega a tiempo, el veterinario puede provocar el vómito de forma segura, dar carbón activado, antídotos específicos y tratamiento de soporte.

Prevención

  • No le des restos de comida y guarda la basura con tapa.
  • Medicamentos, productos de limpieza y venenos, siempre en armarios cerrados o en altura.
  • Cuidado en fiestas: chocolate, pasas, alcohol y comida grasa al alcance de los perros.
  • Revisa qué plantas tienes en casa y en el jardín.
  • Ten a mano el teléfono de tu veterinario y de una clínica de urgencias 24 horas. Ver también el botiquín de primeros auxilios.

Esta información es general y no reemplaza la consulta con un médico veterinario.