Foto: Андрей Романенко (CC BY-SA 4.0), vía Wikimedia Commons.
La esporotricosis es una infección causada por hongos del género Sporothrix. En los últimos años, la especie Sporothrix brasiliensis se ha extendido mucho entre gatos de Brasil y se ha detectado también en Argentina, Paraguay y otros países de Sudamérica. Es una zoonosis: los gatos infectados pueden contagiarla a otros gatos, a perros y a las personas.
Cómo se contagia
- Por arañazos y mordeduras de gatos infectados.
- Por contacto de heridas con las lesiones o secreciones del gato.
- Es más frecuente en gatos machos no esterilizados que salen a la calle y pelean.
Síntomas en el gato
- Nódulos o bultos que se abren y forman heridas o úlceras que no cicatrizan, sobre todo en la cabeza, la nariz, las orejas y las patas.
- Estornudos y secreción nasal si afecta la nariz.
- En casos avanzados, decaimiento y pérdida de peso.
Síntomas en personas
Una lesión en la piel, a menudo en la mano o el brazo, en el lugar de un arañazo, que no cura y puede extenderse en forma de nódulos. Ante esto, consulta al médico y menciona el contacto con un gato enfermo.
Tratamiento
Tiene tratamiento: antifúngicos por boca, como el itraconazol, durante varios meses, incluso después de que las lesiones desaparecen. Es importante no interrumpirlo antes de tiempo.
Prevención y cuidados
- Esterilizar a los gatos y evitar que salgan sin supervisión.
- Si tu gato tiene heridas que no cicatrizan, llévalo al veterinario.
- Un gato en tratamiento debe permanecer aislado en casa; manipúlalo con guantes y lávate bien las manos.
- No abandones a un gato enfermo: además de ser cruel, extiende la enfermedad.
- Si un gato muere por esta enfermedad, consulta con el veterinario cómo disponer del cuerpo, ya que no debe enterrarse.
Esta información es general y no reemplaza la consulta con un médico veterinario. Ante cualquier síntoma, consulta a tu veterinario.
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