Peritonitis infecciosa felina (PIF)

Foto: Nickolas Titkov from Moscow, Russian Federation (CC BY-SA 2.0), vía Wikimedia Commons.

La peritonitis infecciosa felina (PIF) es una enfermedad grave causada por una mutación del coronavirus felino. Este coronavirus es muy común y, en la mayoría de los gatos, solo causa diarrea leve o ningún síntoma. Pero en algunos gatos el virus muta dentro del organismo y provoca una inflamación generalizada: la PIF. No tiene relación con el coronavirus que afecta a las personas.

¿A qué gatos afecta?

Es más frecuente en gatos jóvenes, de menos de dos años, y en lugares donde conviven muchos gatos, como criaderos y refugios. El estrés (cambio de casa, esterilización, llegada de otro gato) puede favorecer su aparición.

Síntomas

  • Forma húmeda: acumulación de líquido en el abdomen (barriga hinchada) o en el tórax (dificultad para respirar).
  • Forma seca: lesiones en órganos como riñones, hígado, ojos o sistema nervioso; puede causar cambios en los ojos, falta de coordinación o convulsiones.
  • En ambas: fiebre que no baja con antibióticos, pérdida de apetito y de peso, decaimiento y a veces ictericia.

Diagnóstico

No existe un test único y sencillo. El veterinario combina la historia clínica, análisis de sangre, el estudio del líquido acumulado y pruebas como la PCR.

Tratamiento

Durante décadas la PIF fue considerada mortal. En los últimos años, antivirales como el GS-441524 (relacionado con el remdesivir) han logrado curar a una gran proporción de gatos tratados. Su disponibilidad y situación legal varían según el país, por lo que debes conversarlo con tu veterinario.

Prevención

  • Reducir el número de gatos que comparten espacio y areneros.
  • Limpiar los areneros a diario.
  • Disminuir el estrés.

Esta información es general y no reemplaza la consulta con un médico veterinario. Ante cualquier síntoma, consulta a tu veterinario.