Enfermedad renal crónica en gatos

Foto: Dimitri “Diti” Torterat (CC BY 2.0 fr), vía Wikimedia Commons.

La enfermedad renal crónica (o insuficiencia renal crónica) es la pérdida lenta y progresiva de la función de los riñones. Es una de las enfermedades más comunes en gatos mayores: afecta a una proporción importante de los gatos de más de 10 años. No tiene cura, pero detectada a tiempo puede controlarse durante años.

Síntomas

Los riñones compensan el daño durante mucho tiempo, por lo que los síntomas aparecen cuando ya se ha perdido buena parte de su función:

  • Toma mucha más agua y orina más (el arenero tiene más orina).
  • Pérdida de peso y de masa muscular.
  • Apetito disminuido o caprichoso.
  • Vómitos, mal aliento y úlceras en la boca.
  • Pelaje descuidado, decaimiento.
  • Estreñimiento por deshidratación.

Diagnóstico

Se diagnostica con análisis de sangre (creatinina, urea y SDMA, un marcador más temprano), análisis de orina y medición de la presión arterial. Los veterinarios clasifican la enfermedad en etapas para decidir el tratamiento. Por eso se recomiendan análisis anuales desde los 7 u 8 años, aunque el gato se vea sano.

Tratamiento y cuidados

  • Dieta renal: alimentos veterinarios con menos fósforo y proteína de alta calidad, que han demostrado alargar la vida de estos gatos. El cambio debe hacerse de forma gradual.
  • Hidratación: preferir comida húmeda, fuentes de agua y varios bebederos. En etapas avanzadas, el veterinario puede indicar sueros bajo la piel en casa.
  • Medicamentos para controlar el fósforo, la presión arterial, los vómitos o la anemia, según cada caso.
  • Controles veterinarios periódicos.

Prevención y riesgos

  • Controles anuales en gatos mayores para detectarla temprano.
  • Mantener al gato bien hidratado.
  • Evitar tóxicos para el riñón: los lirios (incluso el polen o el agua del florero), el anticongelante y medicamentos humanos como el ibuprofeno.

Esta información es general y no reemplaza la consulta con un médico veterinario. Ante cualquier síntoma, consulta a tu veterinario.