Foto: Tappinen (CC BY-SA 3.0), vía Wikimedia Commons.
Cuidados del acuario · Guía 17 de 17
Un acuario marino permite tener peces de colores espectaculares y, en los acuarios de arrecife, corales vivos. Es más exigente y costoso que un acuario de agua dulce, pero con información y paciencia es perfectamente posible. Si nunca has tenido un acuario, conviene empezar con uno de agua dulce.
Tamaño
En agua salada los cambios son todavía más peligrosos, así que el volumen es aún más importante: para empezar, se recomiendan 100 a 200 litros o más. Los acuarios marinos muy pequeños existen, pero son para personas con experiencia.
Equipo básico
- Skimmer (separador de proteínas): elimina los desechos orgánicos antes de que se descompongan. Es una de las piezas clave.
- Roca viva: rocas porosas que albergan bacterias y pequeños organismos; actúan como filtro biológico natural.
- Bombas de circulación: el agua del arrecife está en constante movimiento.
- Calefactor y termómetro: temperatura estable entre 24 y 27 °C.
- Iluminación: básica si solo tendrás peces; potente y especial si tendrás corales.
- Refractómetro: para medir la salinidad.
El agua salada
No se usa agua de mar ni sal de cocina. Se prepara con agua de ósmosis inversa (sin minerales ni contaminantes) y sal marina específica para acuarios, hasta alcanzar una densidad de 1,023 a 1,025. Cuando el agua se evapora, la sal se queda, por lo que el nivel se repone solo con agua dulce de ósmosis, nunca con agua salada.
El ciclado
Como en agua dulce, el acuario debe ciclarse antes de agregar animales, lo que puede tardar de 4 a 8 semanas. La roca viva ayuda a acelerar el proceso. Es normal que en los primeros meses aparezcan distintas fases de algas: forman parte de la maduración del acuario.
Los primeros peces
Empieza con especies resistentes y criadas en cautiverio, de a una o dos por vez: el pez payaso, la damisela azul, el chromis verde o el gramma real. Deja para más adelante los peces exigentes, como el cirujano azul, que necesita un acuario muy grande, o el pez mandarín, que necesita un acuario maduro con abundantes copépodos.
Mantenimiento
- Cambios de agua del 10 al 20 % cada una o dos semanas, con agua salada preparada con anticipación.
- Medir salinidad, temperatura, nitratos y, si hay corales, calcio, alcalinidad y magnesio.
- Vaciar y limpiar el vaso del skimmer.
- Reponer a diario el agua evaporada con agua de ósmosis.
Revisa todas las especies marinas en la sección Especies de peces, filtrando por agua salada.
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Fichas de peces de agua fría, tropical y salada en Especies de peces.

