Conejo Belier francés

CONEJO Conejo Belier francés

Origen: Francia

Nombres

  • ● French Lop (en inglés)
  • ● Belier francés o belier gigante (en español)
  • ● Bélier français (en francés)

Resumen Adulto
Peso 4,5 – 6,5 kg
Orejas Caídas, grandes
Pelaje Corto y denso

Datos clave

  • ● Tamaño: gigante
  • ● Carácter: muy tranquilo y afectuoso
  • ● Espacio: necesita mucho lugar
  • ● Ideal para: hogares amplios

Clasificación

  • ● Orden: Lagomorpha (no es un roedor)
  • ● Familia: Leporidae
  • ● Especie: Oryctolagus cuniculus (conejo doméstico)

Esperanza de vida: 5 – 8 años

Características

El Belier francés es un conejo gigante y robusto, de cuerpo macizo, cabeza ancha y grandes orejas caídas a los lados de la cara. Puede superar los 6 kg.

A pesar de su tamaño, es muy tranquilo, afectuoso y fácil de manejar, por lo que se le considera un «gigante gentil».

Un conejo necesita mucho más espacio que una jaula de tienda: lo recomendable es un corral o recinto de al menos 3 a 4 m² para que pueda dar saltos, estirarse por completo y pararse en dos patas, además de salir a diario varias horas a una zona segura de la casa. Debe tener escondite, bandeja sanitaria (aprende a usarla con facilidad), heno siempre disponible, bebedero y objetos de madera o cartón para roer.

Es un animal sociable: lo ideal es tenerlo en pareja, con ambos esterilizados. Tolera mejor el frío que el calor; sobre los 28 °C corre riesgo de golpe de calor, así que en verano necesita un lugar fresco y sombreado. Nunca se debe tomar de las orejas: se levanta sosteniendo el pecho con una mano y los cuartos traseros con la otra.

Por su peso necesita un espacio grande, un piso blando (alfombras o mantas) para proteger sus patas, una bandeja sanitaria amplia y una puerta o caseta proporcionadas a su tamaño. Come bastante más heno y verdura que un conejo pequeño.

La base de su dieta es el heno, que debe estar disponible sin límite y representar la mayor parte de lo que come: desgasta sus dientes y mantiene en movimiento su sistema digestivo. Se complementa con verduras de hoja frescas a diario (lechuga romana, rúcula, perejil, cilantro, hojas de zanahoria, apio) y una pequeña cantidad de pellets de calidad, ricos en fibra.

La zanahoria y la fruta son golosinas, para dar solo en trocitos. Hay que evitar el pan, las galletas, las mezclas con semillas y cereales, el chocolate, la palta (aguacate) y la cebolla. Siempre debe tener agua fresca.

Sus dientes crecen toda la vida y se desgastan masticando heno; una dieta pobre en fibra causa dientes desalineados y abscesos. El problema más urgente es la estasis gastrointestinal: si un conejo deja de comer o de hacer cacas durante más de 12 horas, hay que llevarlo al veterinario de inmediato.

Se recomienda vacunarlo contra la enfermedad hemorrágica vírica según indique el veterinario, desparasitarlo y esterilizarlo, lo que en las hembras previene el cáncer de útero, muy frecuente en conejas no esterilizadas.

Los conejos gigantes son propensos a las llagas en las patas traseras, a la artrosis y a la obesidad, y suelen vivir menos que las razas pequeñas. Sus orejas caídas requieren revisión periódica para prevenir infecciones.

Se desarrolló en Francia hacia 1850, a partir de cruces entre el Belier inglés y conejos gigantes como el Gigante de Flandes. Se crió inicialmente para carne y luego se convirtió en una raza de exposición y compañía.

Foto: Nino89 (Public domain), vía Wikimedia Commons.