Salud del conejo: señales de alerta

Foto: Uwe Gille (CC BY-SA 3.0), vía Wikimedia Commons.

Cuidados del conejo · Guía 3 de 6

Los conejos son animales presa: por instinto esconden el dolor y la enfermedad para no parecer débiles. Cuando un conejo muestra que está mal, a menudo el problema ya está avanzado. Por eso es clave conocer sus señales de alerta y actuar rápido.

Urgencias: ve al veterinario el mismo día

  • No come o no hace heces durante más de 8 a 12 horas. Es la señal más importante.
  • Heces muy pequeñas, secas o escasas.
  • Está quieto, encorvado, con los ojos entrecerrados o rechina los dientes (dolor).
  • Abdomen hinchado o duro.
  • Respira con la boca abierta o con dificultad.
  • Cabeza ladeada, pérdida de equilibrio o gira sobre sí mismo.
  • Diarrea líquida (distinta de los cecotrofos blandos).
  • No puede mover las patas traseras, o sufrió una caída o un golpe.
  • Orina con sangre (ojo: la orina roja o anaranjada por pigmentos de las plantas puede ser normal), o no orina.
  • Moscas o larvas en el pelo, sobre todo alrededor de la cola (miasis), muy grave en verano.
  • Señales de golpe de calor.

Estasis gastrointestinal

Es la urgencia más común: el intestino se enlentece o se detiene. El conejo deja de comer y de hacer heces, y se forma gas que causa mucho dolor. Puede deberse a una dieta pobre en fibra, estrés, dolor (por ejemplo, dental), deshidratación o falta de ejercicio. Un conejo no puede estar sin comer: requiere tratamiento veterinario rápido con analgésicos, líquidos y medicamentos que activan el intestino. No le des remedios caseros ni aceites.

Problemas dentales

Los dientes del conejo, incisivos y muelas, crecen durante toda su vida y se desgastan masticando heno. Si come poca fibra o tiene la mandíbula mal alineada, crecen de más, se forman puntas que cortan la lengua y las mejillas, o abscesos.

  • Señales: babeo, come más lento o deja caer la comida, prefiere comidas blandas, adelgaza, ojo lloroso, bultos en la mandíbula, heces más pequeñas.
  • Los dientes de adelante deben verse cortos y encajar entre sí. Si crecen torcidos o largos, como en la foto, necesitan tratamiento veterinario periódico.
  • Prevención: heno ilimitado. Nunca cortes los dientes en casa con alicate: pueden fracturarse.

Otras enfermedades frecuentes

  • Problemas respiratorios (estornudos, mocos, ojos con secreción): a menudo bacterianos, empeoran con el polvo, el amoníaco de la orina y el estrés.
  • Encephalitozoon cuniculi: un parásito que puede causar cabeza ladeada, problemas renales y oculares.
  • Tumores de útero: muy frecuentes en hembras no esterilizadas desde los 3 o 4 años. Ver vacunas y esterilización.
  • Pododermatitis («patas peladas»): heridas en las plantas de las patas traseras por suelos duros, sucios o por sobrepeso.
  • Barro urinario: exceso de calcio en la orina, relacionado con la alfalfa y el sedentarismo.
  • Parásitos: pulgas, ácaros (caspa abundante, costras en las orejas).
  • Mixomatosis y enfermedad hemorrágica vírica, graves y prevenibles con vacunas.

Revisión rápida en casa (una vez por semana)

  • Pésalo: los cambios de peso son una señal temprana.
  • Mira sus dientes de adelante, sus ojos, nariz y orejas.
  • Revisa la zona de la cola: debe estar limpia y seca.
  • Mira las plantas de las patas.
  • Observa cada día si come, si hace heces normales y cuántas.

Busca un veterinario de exóticos

No todos los veterinarios tienen experiencia con conejos: su anatomía, sus medicamentos y su anestesia son muy distintos a los de un perro o un gato. Algunos antibióticos comunes en otras especies son mortales para los conejos. Busca una clínica con veterinarios de animales exóticos antes de que haya una urgencia, y llévalo a un chequeo una vez al año (cada seis meses si tiene más de 5 años).

Esta información es general y no reemplaza la consulta con un médico veterinario con experiencia en conejos.