Rotura de ligamento cruzado en perros

Foto: Linsenhejhej (CC BY-SA 3.0), vía Wikimedia Commons.

El ligamento cruzado craneal (equivalente al ligamento cruzado anterior de las personas) estabiliza la rodilla e impide que la tibia se deslice hacia adelante. Su rotura es la causa más frecuente de cojera de una pata trasera en perros y una de las lesiones ortopédicas más comunes.

Por qué se rompe

A diferencia de los deportistas, en los perros la rotura suele deberse a una degeneración progresiva del ligamento a lo largo de meses o años, hasta que cede con un movimiento cotidiano: un salto, un giro brusco al correr, una mala pisada. Influyen:

  • Sobrepeso.
  • Razas predispuestas: labrador, rottweiler, terranova, bóxer, golden retriever, Staffordshire bull terrier, bulldog, Westie, Yorkshire terrier y otras.
  • La forma de la rodilla y la pendiente de la tibia.
  • Falta de ejercicio regular combinada con esfuerzos intensos esporádicos («perro de fin de semana»).

Entre un tercio y la mitad de los perros que se rompen un ligamento acaban rompiéndose el de la otra rodilla.

Síntomas

  • Cojera repentina de una pata trasera; a veces no la apoya en absoluto.
  • Cojera que mejora con el reposo y empeora después del ejercicio, en las roturas parciales.
  • Al sentarse, estira la pata afectada hacia un lado en lugar de doblarla.
  • Rodilla hinchada.
  • Le cuesta levantarse, saltar o subir escaleras.
  • Con el tiempo, pérdida de músculo en el muslo y artrosis.
  • A veces se escucha un «clic» al caminar, que indica una lesión del menisco.

Diagnóstico

El veterinario examina la rodilla buscando el movimiento anormal de la tibia («prueba del cajón» y prueba de compresión tibial), a veces con sedación. Las radiografías muestran la inflamación y la artrosis y permiten planificar la cirugía. En algunos casos se usa artroscopia.

Tratamiento

  • Cirugía: es el tratamiento recomendado en la mayoría de los perros, sobre todo los medianos y grandes. Las técnicas más usadas son la TPLO y la TTA, que cambian la forma de la tibia para que la rodilla quede estable sin el ligamento, y la sutura extracapsular, más usada en perros pequeños. Se revisa también el menisco.
  • Tratamiento conservador: reposo estricto, antiinflamatorios, control del peso y fisioterapia. Puede funcionar en algunos perros pequeños y de poco peso, pero la artrosis tiende a avanzar.

Recuperación

  • Entre 8 y 12 semanas de actividad restringida: paseos cortos con correa, sin correr, saltar ni jugar con otros perros, y el tiempo de paseo se va aumentando de a poco.
  • Collar isabelino para que no se lama la herida.
  • Fisioterapia y ejercicios en casa para recuperar la musculatura.
  • Rampas y alfombras antideslizantes en casa.
  • La mayoría de los perros vuelve a una vida activa normal en unos meses.

Prevención

Mantén a tu perro en un peso saludable y con ejercicio regular durante toda la semana, no solo los fines de semana. Calienta con un paseo antes de los juegos intensos.

Esta información es general y no reemplaza la consulta con un médico veterinario.