Foto: Asklēpiós (CC BY-SA 4.0), vía Wikimedia Commons.
La obesidad es uno de los problemas de salud más comunes en los gatos que viven en casa, sobre todo en los esterilizados y los que no salen. No es solo estética: reduce su calidad y su esperanza de vida.
¿Cómo saber si mi gato tiene sobrepeso?
- Al pasar la mano por los costados no sientes las costillas con facilidad.
- Visto desde arriba, no tiene «cintura» detrás de las costillas.
- Tiene una bolsa de grasa colgando en el abdomen (aunque una pequeña bolsa de piel puede ser normal).
- Le cuesta saltar o acicalarse la espalda y la cola.
Tu veterinario puede evaluarlo con una escala de condición corporal y pesarlo en cada control.
Riesgos para su salud
- Diabetes.
- Artrosis y dolor en las articulaciones.
- Problemas urinarios, como la cistitis.
- Problemas de piel por no poder acicalarse.
- Mayor riesgo en anestesias y cirugías.
Cómo ayudarlo a bajar de peso
- Mide la comida con una balanza de cocina según las indicaciones del veterinario, en lugar de dejar el plato siempre lleno.
- Prefiere alimentos altos en proteína, y la comida húmeda, que sacia más con menos calorías.
- Reparte la comida en varias porciones pequeñas al día.
- Usa comederos interactivos o juguetes que suelten comida, para que se mueva al comer.
- Juega con él a diario con cañas y juguetes que imiten presas.
- Limita los premios y no le des comida de la mesa.
Importante: nunca lo pongas a dieta estricta
Un gato con sobrepeso que deja de comer o come muy poco durante unos días puede desarrollar lipidosis hepática (hígado graso), una enfermedad grave. La pérdida de peso debe ser lenta y supervisada por el veterinario.
Esta información es general y no reemplaza la consulta con un médico veterinario. Ante cualquier síntoma, consulta a tu veterinario.
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