CONEJO Conejo Liebre belga
Origen: Bélgica
Nombres
- ● Belgian Hare (en inglés)
- ● Liebre belga (en español)
| Resumen | Adulto |
|---|---|
| Peso | 2,7 – 4 kg |
| Orejas | Erguidas, largas |
| Pelaje | Corto, rojizo |
Datos clave
- ● Tamaño: mediano, cuerpo alargado
- ● Carácter: muy activo, alerta y sensible
- ● Espacio: necesita mucho lugar para correr
- ● Ideal para: personas con experiencia
Clasificación
- ● Orden: Lagomorpha (no es un roedor)
- ● Familia: Leporidae
- ● Especie: Oryctolagus cuniculus (conejo doméstico)
Esperanza de vida: 7 – 10 años
Características
Aunque se llama liebre, es un conejo doméstico, criado para parecerse a una liebre silvestre: tiene el cuerpo largo y arqueado, patas largas y finas, orejas altas y un pelaje rojizo con puntas oscuras.
Es muy activo, alerta y algo nervioso. Necesita mucho espacio para correr y se asusta con facilidad con los ruidos fuertes, por lo que es mejor para personas con experiencia.
Un conejo necesita mucho más espacio que una jaula de tienda: lo recomendable es un corral o recinto de al menos 3 a 4 m² para que pueda dar saltos, estirarse por completo y pararse en dos patas, además de salir a diario varias horas a una zona segura de la casa. Debe tener escondite, bandeja sanitaria (aprende a usarla con facilidad), heno siempre disponible, bebedero y objetos de madera o cartón para roer.
Es un animal sociable: lo ideal es tenerlo en pareja, con ambos esterilizados. Tolera mejor el frío que el calor; sobre los 28 °C corre riesgo de golpe de calor, así que en verano necesita un lugar fresco y sombreado. Nunca se debe tomar de las orejas: se levanta sosteniendo el pecho con una mano y los cuartos traseros con la otra.
Necesita un espacio amplio y seguro donde correr a diario, y un ambiente tranquilo. Su pelo corto solo necesita cepillado semanal.
La base de su dieta es el heno, que debe estar disponible sin límite y representar la mayor parte de lo que come: desgasta sus dientes y mantiene en movimiento su sistema digestivo. Se complementa con verduras de hoja frescas a diario (lechuga romana, rúcula, perejil, cilantro, hojas de zanahoria, apio) y una pequeña cantidad de pellets de calidad, ricos en fibra.
La zanahoria y la fruta son golosinas, para dar solo en trocitos. Hay que evitar el pan, las galletas, las mezclas con semillas y cereales, el chocolate, la palta (aguacate) y la cebolla. Siempre debe tener agua fresca.
Sus dientes crecen toda la vida y se desgastan masticando heno; una dieta pobre en fibra causa dientes desalineados y abscesos. El problema más urgente es la estasis gastrointestinal: si un conejo deja de comer o de hacer cacas durante más de 12 horas, hay que llevarlo al veterinario de inmediato.
Se recomienda vacunarlo contra la enfermedad hemorrágica vírica según indique el veterinario, desparasitarlo y esterilizarlo, lo que en las hembras previene el cáncer de útero, muy frecuente en conejas no esterilizadas.
Se desarrolló en Bélgica en el siglo XVIII a partir de conejos domésticos y silvestres. A fines del siglo XIX causó furor en Inglaterra y en Estados Unidos, donde se pagaban cifras altísimas por ejemplares de exposición, en lo que se conoció como la «fiebre de la liebre belga».
Foto: Hagen Graebner (CC BY-SA 3.0), vía Wikimedia Commons.

