Conejo Holandés (Dutch)

CONEJO Conejo Holandés (Dutch)

Origen: Países Bajos e Inglaterra

Nombres

  • ● Dutch (en inglés)
  • ● Holandés (en español)

Resumen Adulto
Peso 2 – 2,5 kg
Orejas Erguidas
Pelaje Corto

Datos clave

  • ● Tamaño: pequeño a mediano
  • ● Carácter: sociable, tranquilo y adaptable
  • ● Rasgo distintivo: mitad delantera blanca y trasera de color
  • ● Ideal para: principiantes y familias

Clasificación

  • ● Orden: Lagomorpha (no es un roedor)
  • ● Familia: Leporidae
  • ● Especie: Oryctolagus cuniculus (conejo doméstico)

Esperanza de vida: 8 – 12 años

Características

El Holandés es inconfundible: tiene una franja blanca en la cara, el cuello y la parte delantera del cuerpo, mientras la parte trasera y los lados de la cabeza son de color (negro, azul, chocolate, gris u otros), y las patas traseras con «calcetines» blancos.

Es pequeño, compacto, sociable y adaptable, por lo que es una de las razas más recomendadas para familias y para quienes tienen su primer conejo.

Un conejo necesita mucho más espacio que una jaula de tienda: lo recomendable es un corral o recinto de al menos 2 m² para que pueda dar saltos, estirarse por completo y pararse en dos patas, además de salir a diario varias horas a una zona segura de la casa. Debe tener escondite, bandeja sanitaria (aprende a usarla con facilidad), heno siempre disponible, bebedero y objetos de madera o cartón para roer.

Es un animal sociable: lo ideal es tenerlo en pareja, con ambos esterilizados. Tolera mejor el frío que el calor; sobre los 28 °C corre riesgo de golpe de calor, así que en verano necesita un lugar fresco y sombreado. Nunca se debe tomar de las orejas: se levanta sosteniendo el pecho con una mano y los cuartos traseros con la otra.

Su pelo corto solo necesita un cepillado semanal. Es activo y curioso, así que disfruta de túneles, cajas y juguetes.

La base de su dieta es el heno, que debe estar disponible sin límite y representar la mayor parte de lo que come: desgasta sus dientes y mantiene en movimiento su sistema digestivo. Se complementa con verduras de hoja frescas a diario (lechuga romana, rúcula, perejil, cilantro, hojas de zanahoria, apio) y una pequeña cantidad de pellets de calidad, ricos en fibra.

La zanahoria y la fruta son golosinas, para dar solo en trocitos. Hay que evitar el pan, las galletas, las mezclas con semillas y cereales, el chocolate, la palta (aguacate) y la cebolla. Siempre debe tener agua fresca.

Sus dientes crecen toda la vida y se desgastan masticando heno; una dieta pobre en fibra causa dientes desalineados y abscesos. El problema más urgente es la estasis gastrointestinal: si un conejo deja de comer o de hacer cacas durante más de 12 horas, hay que llevarlo al veterinario de inmediato.

Se recomienda vacunarlo contra la enfermedad hemorrágica vírica según indique el veterinario, desparasitarlo y esterilizarlo, lo que en las hembras previene el cáncer de útero, muy frecuente en conejas no esterilizadas.

Desciende de un antiguo conejo de los Países Bajos, el Brabanter, y se perfeccionó en Inglaterra durante el siglo XIX. Fue una de las razas más populares del mundo durante el siglo XX, hasta la llegada de las razas enanas.

Foto: Bunnybri (CC BY-SA 3.0), vía Wikimedia Commons.