Conejo Angora

CONEJO Conejo Angora

Origen: Turquía (región de Ankara)

Nombres

  • ● Angora (nombre original)
  • ● Conejo de Angora (en español)
  • ● Angora rabbit (en inglés)

Resumen Adulto
Peso 2,5 – 5 kg según la variedad
Orejas Erguidas, a veces con mechones
Pelaje Muy largo, lana fina

Datos clave

  • ● Tamaño: mediano a grande, según la variedad
  • ● Carácter: calmado y dócil
  • ● Cuidado del pelo: muy exigente, cepillado diario
  • ● Ideal para: personas con experiencia y tiempo

Clasificación

  • ● Orden: Lagomorpha (no es un roedor)
  • ● Familia: Leporidae
  • ● Especie: Oryctolagus cuniculus (conejo doméstico)

Esperanza de vida: 7 – 12 años

Características

El Angora es una de las razas de conejo más antiguas y es famoso por su lana larga y suave, que se esquila o se peina para hilar la lana de angora. Existen varias variedades: el Angora inglés, el más pequeño y con mechones en orejas y cara; el francés, con la cara despejada; el gigante y el satinado.

Es tranquilo y dócil, pero su pelaje requiere un compromiso diario, por lo que no es la mejor opción para principiantes.

Un conejo necesita mucho más espacio que una jaula de tienda: lo recomendable es un corral o recinto de al menos 2 m² para que pueda dar saltos, estirarse por completo y pararse en dos patas, además de salir a diario varias horas a una zona segura de la casa. Debe tener escondite, bandeja sanitaria (aprende a usarla con facilidad), heno siempre disponible, bebedero y objetos de madera o cartón para roer.

Es un animal sociable: lo ideal es tenerlo en pareja, con ambos esterilizados. Tolera mejor el frío que el calor; sobre los 28 °C corre riesgo de golpe de calor, así que en verano necesita un lugar fresco y sombreado. Nunca se debe tomar de las orejas: se levanta sosteniendo el pecho con una mano y los cuartos traseros con la otra.

Su lana necesita cepillado diario y, cada tres o cuatro meses, esquila o recogida del pelo suelto durante la muda. Sin estos cuidados se forman nudos apelmazados que lastiman la piel. En verano, con el pelo largo, sufre todavía más con el calor.

La base de su dieta es el heno, que debe estar disponible sin límite y representar la mayor parte de lo que come: desgasta sus dientes y mantiene en movimiento su sistema digestivo. Se complementa con verduras de hoja frescas a diario (lechuga romana, rúcula, perejil, cilantro, hojas de zanahoria, apio) y una pequeña cantidad de pellets de calidad, ricos en fibra.

La zanahoria y la fruta son golosinas, para dar solo en trocitos. Hay que evitar el pan, las galletas, las mezclas con semillas y cereales, el chocolate, la palta (aguacate) y la cebolla. Siempre debe tener agua fresca.

Sus dientes crecen toda la vida y se desgastan masticando heno; una dieta pobre en fibra causa dientes desalineados y abscesos. El problema más urgente es la estasis gastrointestinal: si un conejo deja de comer o de hacer cacas durante más de 12 horas, hay que llevarlo al veterinario de inmediato.

Se recomienda vacunarlo contra la enfermedad hemorrágica vírica según indique el veterinario, desparasitarlo y esterilizarlo, lo que en las hembras previene el cáncer de útero, muy frecuente en conejas no esterilizadas.

Su principal riesgo son las bolas de pelo: al asearse traga mucha lana, que puede bloquear su sistema digestivo. Mucho heno y un cepillado constante son la mejor prevención.

Se cree que proviene de la región de Ankara, en Turquía, la misma que dio nombre al gato y a la cabra de Angora. En el siglo XVIII se hizo muy popular en Francia, donde era una mascota apreciada por la nobleza, y desde allí se difundió por Europa para la producción de lana.

Foto: Ross Little (CC BY-SA 2.0), vía Wikimedia Commons.